martes, 22 de noviembre de 2011

No te metas a mi Facebook

Por: Alexiel Vidam

Hace unos días le di una oportunidad a una película que, honestamente, no tenía la más mínima gana de ver. ¿Por qué? Porque me pareció una película de temática demasiado oportunista, que buscaba vender colgándose del vicio de mucha gente, de pasar horas de horas en las redes sociales, para ser más específicos, en Facebook. Sí, me refiero ni más ni menos que a la película “The Social Network” (“Red Social”).

¿Por qué decidí darle una oportunidad? Por una simple y sencilla razón: el director es David Fincher, quien dirigió mi película favorita de todos los tiempos y todos los géneros cinematográficos: “Fight Club” (“El Club de la Lucha”). Una razón de peso para darle chance, y debo decir, que valió la pena.

La historia, básicamente, gira alrededor de la creación de la famosísima red social “Facebook” y de todas las intrigas legales, sociales y sentimentales que giran en torno a ella. Muestra cómo Mark Zuckerberg (protagonizado por Jesse Eisenberg), despechado y ebrio tras el rompimiento de su novia, logra hackear la red de la Universidad de Harvard (a la cual pertenecía) y crear un sitio web llamado “Facemash”, en el cual se atribuía puntajes a las chicas de la universidad a modo de competencia. A pesar del lío en el cual se mete Mark con las autoridades de la universidad, su habilidad para programar llamó la atención de los gemelos Cameron y Tyler Winklevoss, fundadores de la compañía ConnectU, y de su amigo Divya Narendra; los tres, miembros del equipo de remo de la universidad, e interesados en crear una red social exclusiva para los estudiantes de Harvard. Ellos deciden incluir a Zuckerberg en el equipo para que se encargase de programar esa nueva red social a la cual llamarían “Harvard Connection”.


En la película, Zuckerberg se nos muestra como un sujeto totalmente falto de escrúpulos, que desaparece de la vista de los Winklevoss, tomando su idea para crear sus propia red social mejorada: “The Facebook”, para lo cual contó con el apoyo económico de su amigo Eduardo Saverin (Andrew Garfield), a quien más adelante también terminaría perjudicando, reduciendo al máximo su cantidad de acciones, cuando “The Facebook” había pasado a ser sólo “Facebook” y se había transformado en un verdadero monstruo de la red, se estaba abierto para todo el público en diferentes países, alcanzando el millón de usuarios subscritos. Zuckerberg tendrá que enfrentar la denuncia de los Winklevoss por el robo de su idea original, y la de su antiguo amigo, Eduardo Saverin, por la reducción de sus acciones, de 34%, a 0,03%.

Mark Zuckerberg (derecha) y Eduardo Saverin (izquierda), fundadores de "The Facebook"


Otro personaje central es Sean Parker, fundador de Napster, interpretado por Justin Timberlake, quien actúa como un generador de discordia entre Zuckerberg y Saverin. Él entra, fundamentalmente para aportar ideas de marketing, pero termina influyendo mucho en las decisiones de Zuckerberg, y hace lo posible por alejarlo lo más posible de Eduardo, a quien considera un tipo poco innovador y sin grandes aspiraciones para el negocio. Por su parte, Saverin desconfía desde un inicio de Parker debido a su mala fama acerca de problemas con drogas y escándalos con menores de edad.

La película no es un relato exacto de cómo se creó Facebook. No está basado en hechos reales, sino en la novela “Millonarios por Accidente”, de Ben Mezrich, que narra la creación de la archiconocida red social.

Mark Zuckerberg y su nuevo socio, el conflictivo Sean Parker.

La forma en que se desarrolla la trama es bastante ágil y entretenida. Nos presenta a Zuckerberg como un nerd, alienado, desadaptado, que busca destacar sobre todas las cosas por su habilidad para programar y se obsesiona completamente con su creación; para él sólo existe Facebook, y no importa cuántos obstáculos deba enfrentar o a cuánta gente tenga que cargarse en el camino con tal de que Facebook siga creciendo y renovándose. Por su parte, los son bastante rápidos y directos, lo cual crea la interesante sensación de que uno se encontrase frente una ventana de chat hablada.


Red Social es una película con la cual el público contemporáneo, especialmente los jóvenes, se engancha rápidamente. Para comenzar, por el tema, tan actual y cada vez más presente en la vida de todos. Luego, por todos los detalles curiosos, irónicos y divertidos que presenta el film (como, por ejemplo, que Facebook tuviese sus primeras raíces en la borrachera de un “friki” despechado). Finalmente por la serie de intrigas que se entrelazan dentro de la trama, lo cual mantiene la atención del espectador de manera constante. El tema no es precisamente el más complejo o profundo, pero Fincher y su guionista Aaron Sorkin, han sabido crear una adaptación fílmica interesante y entretenida.