Por: Alexiel Vidam
Desde hace ya algún tiempo tenía el ojo colocado sobre un
filme llamado Mandingo (1975) -Richard
Fleischer-, el cual –cuenta la leyenda-, sirvió de inspiración a Quentin
Tarantino para varias escenas de Django
Unchained (2012).
![]() |
Mandingo (1975) |
![]() |
Django Unchained (2012) |
Mandingo, como
tantas otras películas sobre la esclavitud, toca el tema de la vida en la
plantación y del maltrato hacia los esclavos afroamericanos. Sin embargo, ésta
se distingue de otras por el tono
irónico que la caracteriza, por los incómodos
sentimientos encontrados que provocan sus personajes, y por lo extrema/explícita que llega a ser la
representación de las humillaciones, sin que ésta impliquen –necesariamente- derramamiento
de sangre.
Observamos pues, cómo el gran señor de la plantación -el “amo Maxwell” (James Mason)- pone sus pies sobre el pecho desnudo de un niño negro para curar su reumatismo (pasándoselo al niño); cómo Mede –el negro mandingo (Ken Norton)- es obligado a bañarse en agua hirviendo para endurecer su piel y luego enfrentar en una lucha a muerte a otro negro mandingo; observamos cómo Hammond Maxwell –heredero de la plantación (Perry King)- engendra hijos con las esclavas y luego no tiene ningún cuidado en venderlos, pues –parafraseando a su padre- no tienen sangre humana.
Observamos pues, cómo el gran señor de la plantación -el “amo Maxwell” (James Mason)- pone sus pies sobre el pecho desnudo de un niño negro para curar su reumatismo (pasándoselo al niño); cómo Mede –el negro mandingo (Ken Norton)- es obligado a bañarse en agua hirviendo para endurecer su piel y luego enfrentar en una lucha a muerte a otro negro mandingo; observamos cómo Hammond Maxwell –heredero de la plantación (Perry King)- engendra hijos con las esclavas y luego no tiene ningún cuidado en venderlos, pues –parafraseando a su padre- no tienen sangre humana.
Lo curioso es que, a diferencia de otras películas sobre
esclavistas que había observado, aquí los blancos no se dividen en “los
psicópatas maltratadores” y los “pocos blancos piadosos que se enfrentan a la
sociedad psicopática”, sino que características de estos dos estereotipos están
mezcladas y entrelazadas en personajes
que generan instantes de carisma y momentos de total repudio (he ahí los
incómodos sentimientos encontrados).
Hammond Maxwell es el
personaje más complejo y redondo, pero también –desde mi perspectiva- el más
detestable. Hammond es el hijo que siempre obedece a papá (este último
controla la mayoría de sus decisiones, lo cual incluye inclusive su vida
sexual), es un sujeto con cara de niño y
modales de chico bueno –a simple vista- que se sensibiliza con los negros…
por lo menos a comparación de su padre.
Mientras que Warren Maxwell –su padre- considera en dejar tuerto a un negro o
arrancarle la piel, Hammond le convence de que “no es necesario” y de que con
“unos cuántos azotes” será suficiente. En un principio, hasta pareciera que
Hammond no está de acuerdo con su padre, pero está lo suficientemente sometido
como para aceptar sus decisiones. Luego,
va dejando desencadenar detestables
reacciones motivadas por la ira, que lo llegan a convertir en un sujeto tan
detestable como su progenitor… o incluso peor… pues es igual a él, sólo que
en cobarde.
Otro personaje
importante y complejo, es el de Blanche
(Susan George), prima y esposa de Hammond. En un inicio se pinta como una
joven ingenua, pero rápidamente descubrimos su lado más sórdido y oscuro. Blanche es una mujer sumamente
manipuladora, que guarda un oscuro secreto en torno a un familiar cercano.
Por ocultarlo y mantener a su marido cerca de ella (lejos de todas esas “putas
negras” con las que él se acuesta), ella es capaz de absolutamente todo:
amenazar, acostarse con quien fuese e incluso asesinar a su propia estirpe. Lo
interesante de Blanche, es que, por
encima de toda su maldad, es una mujer débil, cuya máxima humillación es el
desdén con que la trata su marido. Eso la angustia, la deprime y la saca de sus
casillas… despertando también el lado más despiadado que guarda dentro de sí.
En contraste, debo decir que los personajes de los esclavos negros están bastante menos
desarrollados; sobre todo las mujeres. Las esclavas son sumisas y caen
rendidas –o resignadas- ante el encanto –o el poder- de Hammond Maxwell. Sus personalidades causan tanta lástima
como rechazo, al contar con un ego completamente triturado y sin mostrar un
ápice de rebeldía/dignidad. Entre los hombres sí hay algún personaje un
poco más interesante. Está Cicero (Ji-Tu
Cumbuka), el esclavo que enseña a leer y enseña a otros a leer; el que
siempre intenta escapar y encara a los esclavos sumisos. Está también Agammenon (Richard Ward), el esclavo
que incita a sus compañeros de trabajo pero siempre sonríe al patrón. Por otro
lado, está Mede (el ya mencionado Ken
Norton), quien cree –casi hasta el final- que el amo Hammond era “mejor que un
hombre blanco” (fatal error).
En cuanto a la
historia, debo decir que no cuenta con un solo hilo argumental, pues si
bien, en su mayoría, apunta a Hammond como protagonista, se sigue, en distintos
momentos, la vida y los problemas de otros personajes, como Blanche, Mede o Ellen –la esclava “favorita” de Hammond
(Brenda Sykes)-. Esto, de alguna
manera, nos vuelve cómplices con las
desgracias vividas o las trampas ejercidas por cada uno de ellos, haciéndonos
sentir, más de una vez, avergonzados o culpables.
Finalmente, debo decir que la parte técnica está muy bien cuidada. El vestuario, la
escenografía y cada uno de sus elementos, nos trasladan completamente a la
época anterior a la Guerra de Secesión, una
época y un contexto en los que la violencia, el racismo, el machismo y la
deshumanización formaban parte de la normatividad. La música, por su lado, típica del género blaxplotation, transmite a la perfección ese sentimiento entre deprimido y resignado
de esos hombres que –día a día- tienen, como máxima aspiración, únicamente
sobrevivir.
Dirección: Richard Fleischer
Producción: Dino De Laurentiis
Idea original: Kyle Onstott (de su novela Mandingo)
Guión: Norman Weler
Dirección fotográfica: Richard H. Kline
Música:
Maurice Jarre, Hi
Tide Harris, Muddy Waters
Reparto:
James Manson, Susan
George, Perry King, Brenda Sykes
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 1975
Género: Drama
*También te puede interesar*
No hay comentarios:
Publicar un comentario