Mostrando entradas con la etiqueta Patrick Bateman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Patrick Bateman. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de abril de 2014

Asesino sin escrúpulos

Patrick Bateman: Psicópata Americano


Por: Alexiel Vidam

Desde hace rato me tentaba ver American Psycho (de Mary Harron)… No sólo por las alabanzas que en general ha recibido Christian Bale por su actuación en esa película; también porque admito que el psicópata siempre ha sido un personaje intrigante para mí. Me intriga sobremanera su falta de escrúpulos y su habilidad para pasar inadvertido. El mejor actor de Hollywood, o mejor dicho… de la vida real.

Por fin me senté a ver la película.

Me pareció interesante en varios aspectos. Pienso que retrata bien la forma en que el psicópata construye sus ideas, su egocentrismo… su obsesión con ciertos patrones.

Patrick Bateman (Christian Bale) es un sujeto exitoso, con mucho dinero y mujeres a su disposición. Tiene una personalidad seductora, de hecho. Su capacidad para obtener siempre lo que quiere se basa en ella… Tiene, además, muy buen gusto para la ropa, paladar para el buen licor, y un sofisticado gusto musical. Aparentemente, un tipo sensible, capaz de comprender el arte. Sin embargo, siente una atracción particular por la sangre y el sexo duro.


Cabe anotar que, de inicio notamos ese peculiar esfuerzo que pone Patrick en lucir perfecto: el trabajo perfecto, la ropa perfecta, el piso perfecto… el cuerpo perfecto. Esto último lo logra con una rutina estricta de ejercicios, un excesivo cuidado en la alimentación, y una sobre-exposición a cremas para cuidar su piel. Todo en él está perfectamente trabajado. Cuando acabamos de asimilar que nos hallamos frente a un maniático, el propio personaje nos revela su performance: “Tengo todas las características de un ser humano: carne, sangre, piel, pelo. Pero ninguna emoción clara e identificable, excepto la avaricia y la aversión.”


Pronto observamos cómo Patrick comete asesinatos a sangre fría: prostitutas, vagabundos, ancianos, antiguas novias, colegas. Le gusta además, descuartizarlos y grabarlos en video.

Al inicio, como buen psicópata que es, demuestra su alto grado de inteligencia para planificar sus asesinatos y esconderlos bien. Pero según da rienda suelta a sus impulsos, empieza a volverse más y más descuidado. Se percibe claramente también, que tiene tanta confianza en sí mismo –en el poder que tiene-, que llega a cometer errores bastante torpes, como no cuidarse de dejar huellas digitales, coleccionar cuerpos mutilados y, hacia el final de la película, inclusive exhibirse en público. Los fallos además, aumentan a medida que el asesino se va poniendo nervioso.


No se confundan. No se trata de un nerviosismo relacionado a culpa. Se trata más bien del miedo a ser atrapado. Patrick se victimiza, llora en el teléfono, le ruega a su abogado que lo ayude y le dice ser “un sujeto muy enfermo”. Hace lo posible por mostrarse indefenso y conmover.


¿Y cuánto dura el llanto…? Dura lo que dura el peligro. Luego no hay más que sonrisas y algarabío.

Todo está bien. Todo está demasiado bien.

Creo que por este lado la película trabajó bien al personaje, y que Christian Bale sabe reflejar perfectamente esa crueldad y ausencia de empatía. El psicópata no tiene sentimientos.

Sin embargo, la construcción del mismo no terminó de convencerme en otro aspecto fundamental de la psicopatía: su habilidad camaleónica; su mitomanía, sus dotes de actor.

¿Han escuchado alguna vez los testimonios del conocido de algún psicópata en televisión…? “Pero si parecía un sujeto normal…”. Me parece que en este sentido, a la película le faltó. Sí notamos que nadie en general sospecha del protagonista, pero no se desarrolló a fondo su actitud encantadora.

El psicópata conoce las reglas sociales y sabe adecuarse perfectamente a ellas; es por eso que es tan difícil de identificar. Patrick Bateman en este sentido no es un psicópata tan “caleta”. Su frivolidad es evidente... salvo que el filme pretenda justificarlo con el entorno social del personaje. Sus amigos eran unos yuppies frívolos; tal vez por eso no les parecía raro que él también lo fuera. De todos modos, esta parte no me dejó satisfecha. Creo que si el psicópata es especialmente peligroso es por ser “encantador de serpientes”. Me parece, por ejemplo, que otro psicópata bastante conocido del cine está mejor trabajado: Hannibal Lecter (el tipo es inteligente, elegante, sofisticado, pinta… es un caballero), o el Conde de Val Mont y la Marquesa de Merteuil en Las Amistades Peligrosas… Ellos sí que son los reyes de las apariencias.


Quisiera señalar además, que American Psycho está basada en la novela homónima de Breat Easton Ellis, publicada en 1991, que enfatiza más en esa necesidad que tenía Bateman de ser amado a pesar de saberse incapaz de sentir. 

*También te puede interesar*