Por: Alexiel Vidam
Ayer fui a ver The Amazing Spiderman (dirigida por Marc Webb). No me disgustó, pero
tampoco me enloqueció. Yo la tazaría como una de esas películas entretenidas,
ideales para ir con un grupo de patas a pasar el rato y tirar canchita. Creo
también, que si eres fanático de los comics,
es muy probable que esta película te decepcione en muchos sentidos, aunque no
sabría decir si lo haría más o menos que la saga anterior, con Tobey
Maguire en el papel protagónico. En todo caso, si tienes un poco más de
correa y vas a un cine barato (o te pagan la entrada), es una película que se deja
ver.
La historia del chico araña
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| Peter y Gwen |
Por las casualidades del destino, Peter encuentra un maletín
que perteneció a su viejo, y, dentro de él, una foto en la cual éste aparece
acompañado por un tal Dr. Connors (Rhys Ifans), a quien decide investigar,
y termina descubriendo que trabaja en el laboratorio Oscorp, realizando pruebas
de transgénesis (mezclando genes de animales que luego puedan ser aplicados a
los humanos y curar enfermedades). Al poco tiempo, Peter interactúa con el Dr.
Connors y le revela que él es hijo de su antiguo socio, ganándose su aprecio, y
sorprendiéndole cuando logra resolver el algoritmo necesario para que sus
experimentos dieran resultado.
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| Dr. Connors convertido en Lagarto. |
¿Traducción? Peter Parker, con sus nuevos poderes, hacerlas
de vigilante de la ciudad, con su nuevo traje de Spiderman (Hombre Araña)
y su arma –creada por él mismo- para lanzar telas de araña artificiales y súper
resistentes. Al principio la labor resulta bastante fácil y divertida, pero las
cosas se complican cuando el enemigo es un mutante mucho más grande, poderoso
que él, y encima, marginado social (“¡¡¡ME VENGAREEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!”).
Los puntos fuertes de la araña
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| Spiderman de 1962 |
Independientemente de la fidelidad a la historieta original, esta película entretiene, engancha, nos mantiene atentos a la acción. Cabe resaltar que en este caso, el personaje femenino (Gwen Stacy –Emma Stone-, novia de Peter antes que Mary Jane según el comic) no se limita a ser una “damisela en peligro”, sino que se trata de un personaje inteligente, intrépido y capaz de tomar las armas tanto para ayudar a Spiderman como para rescatar civiles.
Los puntos débiles de la telaraña
Antes que nada, quisiera recomendarles que NO gasten en verla en 3D porque prácticamente ni lo sentirán, salvo en esa última toma del salto y lance de telaraña de Spiderman hacia el exterior de la pantalla.
Pasando a otros detalles, a ese Peter Parker le faltaba "echarle más papa al caldo" y meterse unos seis meses al gimnasio; muy flaquito; está bien que sea adolescente y que pretenda seguir la onda del comic de los 60s, pero al actor se le veía demasiado enclenque en el traje de súper héroe. En segundo lugar, me enervaron los diálogos románticos excesivamente cliché entre Peter y Gwen (“Ehhhh… eh… ¿quieres?... Tú sabes…” “¿Salir…? Sí, claro, pero hoy no…” “Ah, sí, yo tampoco, estoy muy ocupado hoy…” “Ah, bueno entonces, otro día” “Sí, claro, cualquier otro día… el que sea”, con cara de pavazos los dos); durante todos esos momentos me sentí en una escena de telenovela para adolescentes (si Crepúsculo es Rebelde Way con vampiros y hombres lobos, durante estas secuencias, esto fue CASI –nunca tanto- como Rebelde Way con súper héroes y villanos); pienso que, si tenían que meterle romance, podrían haberlo hecho de una manera más creativa y original.
Por otra parte, Peter, además de pavo, era “emo” (OMG!); de
rato en rato tenía que hacer su pataleta por la desaparición de su viejo (y
creo que a su vieja ni la menciona, lo cual me hace pensar que ésta, o era una
bruja, o el chibolo sufría de papitis crónica) y hacer sentir mal a los tíos
que, aunque tradicionalones, eran buena onda. Tampoco me gustó el hecho de que
quisieran meterle algún raye extra sobre la desaparición del viejo, en esa
escena en que el Dr. Connor está en la cárcel y una voz le pregunta: “¿Y el
muchacho ya sabe la verdad sobre su padre?”… Eso me pareció
taaaaaaaaaaaaaaaaaaan Star Wars (“¨¡Soy tu padre!”), y a la vez
taaaaaaaaaaaaaaaaaaan querer copiar a Batman. ¡Señores, Batman es Batman!
¡Batman tiene derecho a ser medio emo porque siempre lo fue! ¡Dejen a Spiderman
ser Spiderman! Está bien que haga sus chistes cojudones mientras pelea
(felizmente eso se mantuvo), pues es parte de su personalidad, y si Spiderman
originalmente no sabía nada acerca de sus viejos (salvo que se descalambraron
en un viaje de avión) y tampoco parecía importarle, déjenlo ser, después de
todo el tío Ben fue un buen tipo y bastantes traumas le transfirió con su muerte
(que, en parte, culpa del propio Peter). Yo pienso que cada héroe debe tener
una personalidad propia que lo defina, al igual que sucede con sus trajes y
habilidades. Fórmula repetida aburre.



