Mostrando entradas con la etiqueta Oscar 2016. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oscar 2016. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de marzo de 2016

“Room”: Vivir encerrado



Por: Luciana Fonseca

Para muchos que vivimos en la ciudad, nuestra habitación contiene lo mejor de nuestro mundo. Podríamos pasarnos horas en ella, pero no todo el día ¿verdad? El ritmo de la ciudad nos expulsa de nuestras habitaciones o departamentos, con hijos o siendo solteros. Esta es una película que nos invita a apreciar este tipo de libertad, que muchas veces olvidamos por ser tan obvia hasta ser considerada inherente a nosotros… pero no lo es.

Normalmente, el primer contacto humano que tenemos, es con nuestra madre. Luego ese espacio entre ella y nosotros se va haciendo cada vez más grande. Primero, cuando dejamos de lactar y empezamos a gatear y luego a caminar. Probablemente ella tenga que ir a trabajar y dejarnos al cuidado de diferentes personas. Si la extrañamos o no, creo que no es un tema para preocuparse, porque en el mundo actual esta separación se da a una edad tan temprana que ni si quiera nos da tiempo para darnos cuenta. Sin embargo podemos decir que en algún momento de nuestras vidas, nuestra madre es nuestro hogar, nuestro mundo, nuestra habitación.



Para Jack el protagonista de Room, no ha existido tal separación con respecto de Joy, su madre.  Joy (Ma’) cayó en un hoyo más negro que el de Alicia en el país de las maravillas, del que no ha podido salir en 7 años. Este hoyo, por supuesto, no la llevo a ningún país maravilloso. Todo lo contrario; la llevó a un cuarto oscuro en el que tuvo que aguantar sola a su secuestrador por dos años, hasta que naciera su hijo Jack: “Lo más hermoso había visto”. Aunque suene increíble,  los dos viven juntos con permiso de su secuestrador al que llaman “el viejo Nick” y al que Jack jamás ha visto bien, excepto por los atisbos de rostro que se muestran a través de las rendijas de su armario, donde duerme. Para Jack, el viejo Nick es mitad real porque es mitad parte de su experiencia diaria.

La dicotomía en el mundo de este niño, es que todo lo que está en el cuarto es real, y todo lo que está afuera es el espacio exterior y los planetas de la televisión. Imagínense cumplir cinco años y descubrir que hay mundo exterior, del que no sabes absolutamente nada. La adaptabilidad del ser humano puede ser infinita, tanto así que podemos atarnos a la idea de que la realidad es sólo lo que vemos. Esto le sucede a Jack cuando llega el momento de escapar del cautiverio en el que nació. Cual animal salvaje, le veremos en su proceso de adaptación al mundo que tan bien conocemos, pero que a sus ojos es aún desconocido (y por lo tanto, peligroso). Podría parecer al comienzo del film que Ma’ es la protagonista, y la que nos va a llevar en la historia; sin embargo, es Jack y su mirada infantil y pura hacia el mundo, lo que nos emociona y nos lleva a reflexionar sobre nuestra mirada aburrida de nuestro entorno.


El hermetismo que hay al comienzo de Room, no sólo del espacio sino también del sonido, separa un antes y después en la película. El ritmo de la trama se acelera a medida que Jack va descubriendo, recién a sus cinco años, el mundo exterior, con los árboles y sus hojas verdes y sus hojas marrones muertas.

La dirección de Lenny Abrahamson, con su predominancia de planos cerrados (objetos y rostros enfocados muy de cerca), plasma a la perfección la esencia de la historia basada en el libro de Emma Donoghue, quien estuvo a cargo del guión. Las actuaciones son otro elemento muy importante. Tanto Brie Larson (ganadora del Oscar a Mejor actriz) y Jacob Tremblay (galardonado como Mejor actor joven en los Choice Awards), con tan sólo 9 años, con toda su expresividad, te sumergen en la historia de principio a fin. La visión del director nos permite alternar entre la perspectiva de Ma (Joy) y la perspectiva de Jack.




Hablando con sinceridad, se trata de una película dura y triste, pero deliciosamente reveladora a la vez, en el sentido de que cuestiona nuestra visión sobre el mundo, nos enfrenta con maldad humana, y nos conecta también con la fortaleza de Ma’ y Jack, y su valentía de volver a vivir.


Ficha técnica

Dirección: Lenny Abrahamson
Producción: Ed Guiney, David Gross
Idea original: Emma Donoghue (basada en su novela homónima)
Guión: Emma Donoghue
Dirección artística: Michelle Lannon
Música: Stephen Rennicks
Fotografía: Danny Cohen
Montaje: Nathan Nugent
Reparto: Brie Larson, Jacob Tremblay, Joan Allen, Sean Bridgers, William H. Macy
Países: Canadá, Irlanda
Año: 2015
Idioma: Inglés
Género: Drama

lunes, 29 de febrero de 2016

Conclusiones sobre el Oscar 2016



Por: Alexiel Vidam

Como decía anteriormente, el Oscar se venía lleno de sorpresas… y más de las que esperaba. Comenzando porque, en contra de mi propio pronóstico, mi favorita para el Oscar se llevó la estatuilla máxima. Spotlight, película que rinde homenaje al periodismo de investigación y que denuncia el encubrimiento de la Iglesia Católica a los sacerdotes pederastas, marca, desde mi perspectiva, un nuevo hito en la historia de la premiación. Quizás no se trate del filme más innovador de la lista en cuanto a recursos técnicos o estilo narrativo, pero se trata de una película con evidente mensaje autocrítico. Aquí los gringos no son los héroes, sino que la sociedad norteamericana se convierte en cómplice de los crímenes más sórdidos, y es un grupo de avezados periodistas el que decide dejar de hacerse de la vista gorda y comprarse el problema. Ya se observaba, como señalé en mi post anterior, varios cambios interesantes en los criterios de premiación, pero aun así, este resultado me ha parecido tan inesperado como interesante.


Otra gran galardonada fue The Revenant (El Renacido), que se llevó tres estatuillas: a Mejor Director (Alejandro Gonzáles Iñárritu), Mejor Fotografía (Emmanuel Lubezkii), y la tan esperada estatuilla a Mejor Actor... a Leonardo DiCaprio.


Por otra parte, los fans de DiCaprio estarán felices… y también quienes no somos sus fans pero sentíamos que ya le tocaba (“al César lo que es del César”, como dice el refrán). Creo que en general todos esperábamos ya este galardón, e incluso nos sentíamos más ansioso por saber quién se llevaba el premio a Mejor Actor, que el de Mejor Película. Bien merecido el Oscar, y es que, sin muchas líneas, la gestualidad del personaje convencía a la primera, y la resistencia del propio actor a las dificultades climáticas del rodaje, era otro mérito que tampoco se podía dejar de lado. En cuanto a su principal competidor, Eddie Redmayne, también considero que lo hizo bastante bien, pero me sigo quedando con su actuación en La Teoría del Todo, donde pienso que además el guión le daba más pie a lucirse, mientras que en La Chica Danesa, paradójicamente, que el vestuario y el maquillaje le robaban un foco a la propia interpretación.


“Muchas gracias a toda la Academia por este increíble honor, ‪The Revenant‬ es el producto de sacrificios incansables por un increíble elenco y equipo. Su apoyo incondicional y compromiso con este proyecto es la única razón por la que estoy en condiciones de aceptar éste premio. Ésta victoria es también una importante oportunidad para traer más atención al cambio climático y a la acción que debe ser tomada por todos nosotros ahora mismo.” - Leonardo DiCaprio


La verdad es que me quedé un poco decepcionada de que Carol–otra de mis favoritas- no obtuviese ningún premio, pero hay que admitir que la tenía difícil. Ha competido en varias categorías de Mad Max: Fury Road, que hasta ahora no me convence a nivel argumental, pero se le reconoce el gran mérito en la parte de la producción. Audiovisualmente, Mad Max Fury: Road es un monstruo impresionante; la capacidad del equipo de arte para transformar a los personajes, de todas maneras demostraba un esfuerzo notable (una vez más, “al César lo que es del César”). Siguiendo con Carol, Cate Blanchett tampoco se llevó el Oscar a Mejor Actriz, en contra de mis propios deseos, pero de igual modo era una categoría bastante peleada; Brie Larson nos convenció a todos con su desgarrado papel en Room, tomando en cuenta además, que se trata de una película con un foco muy específico, donde la calidad de la misma prácticamente dependía de ella y del actor que interpretaba a su hijo (Jacob Tremblay). El premio a Mejor Guión Adaptado sí me pareció completamente injusto. El guión de Carol mantuvo totalmente mi atención, mientras que con La Gran Apuesta me empezó a dar sueño y tuve que apagar la pela a los 48 minutos (y nunca la volví a prender…).


Brie Larson se llevó el Oscar a Mejor Actriz por su impresionante papel en Room


En la categoría Mejor Actriz de Reparto, totalmente de acuerdo con el galardón para Alicia Vikander (de hecho, ya lo había mencionado en mis predicciones del post anterior). También la tenía reñida, pero me pareció, de entre todas, la más convincente. En su contraparte, la categoría Mejor Actor de Reparto la cosa fue menos predecible, pues las distintas premiaciones a nivel internacional habían reconocido a diversos actores en esta área. Mark Rylance, fue quien se impuso con su interpretación de espía ruso en Puente de Espías; un personaje que se caracteriza más que nada por sus silencios, sus frases entrecortadas pero profundas, y una mirada reflexiva. Considero que estuvo bien ganado, aunque mis preferencias iban hacia Mark Ruffalo (Spotlight) o hacia Tom Hardy por su convincente papel en El Renacido.


"No es justo Will, haces una película buena y no te nominan. Pero tampoco fue justo que te pagaran 20 millones por Wild Wild West".

"Que Jada (Pinkett Smith) boicotee el Oscar es como que yo boicotee los calzones de Rihanna. Es decir, de qué me quejo si nunca me invitaron"

- Chris Rock en la entrega del Oscar 2016

Acerca de la premiación en sí, lamentablemente debo decir que ha sido una de las más sosas que recuerdo. Por una parte comprendo el llamado a la reflexión que ha querido hacer el presentador Chris Rock, acerca de que debería haber más papeles importantes para los negros (ya que el problema de fondo no es si los premian o no, sino que al haber menos papeles para ellos, también tienen menos probabilidades de ganar), pero sentí que el hombre se la pasó toda la noche despotricando contra los blancos, lo cual evidentemente era incómodo para los presentes… y aburrido para los televidentes. Los chistes eran repetitivos y estaban cargados de ácido, además que tampoco entendí el afán del presentador de agarrárselas contra Will Smith, quien, en todo caso, estaba protestando de forma más certera y menos escandalosa que él.



"Til it happens to you", la emotiva canción de Lady Gaga dedicada a las víctimas de abuso sexual.

A mi parecer, un mensaje llama más a la reflexión si se suelta –cual dardo- una sola vez y bien lanzado. Al convertirse en una ametralladora de quejas, Chris Rock nos hizo sentir abrumados (o por lo menos a mí, y a varios de los que conozco), y eso, más que provocar un cambio, suele provocar un fastidio (de hecho, si la Academia empieza a tomarlo en cuenta, enhorabuena, pero, por desgracia, creo que es más probable que se lo eche a la espalda y no vuelvan a convocar al presentador). Con la única excepción de la parodia a La Chica Danesa (que debo admitir que sí me dio risa), los chistes de Rock me parecieron bastante malos (de hecho, su “ocurrencia” de las galletas, me pareció una mala copia de lo que hizo Ellen DeGeneres con la pizza). Finalmente, debo decir que, a nivel de espectáculo, fue una premiación bastante “misia”, donde lo más destacable fue la emotiva canción de Lady Gaga y la aparición de los androides de Star Wars en escena. Esperemos que para la próxima edición, las cosas mejoren.


*También te puede interesar*

domingo, 28 de febrero de 2016

Opiniones y predicciones acerca del Oscar 2016




Hoy por la tarde es la entrega del Oscar… y siento que viene con sorpresas.

Todos los años, mi queja sobre la premiación era la misma; acerca de sus marcados clichés de selección: estructuras narrativas clásicas (inicio-nudo-desenlace), estilo audiovisual con bajo nivel experimental, y una inclinación subrayada hacia los dramas de superación y siempre acorde con el american stablishment (su política, su religión, sus tradiciones).

El pasado 2015, sin embargo, empezó a delinear unos cambios interesantes. Prueba inminente de ello, fue la agradable sorpresa del triunfo de Birdman –filme totalmente atípico- en la categoría Mejor Película.

El Renacido, de Alejandro González-Iñárritu

Este año, las transformaciones parecen seguir su curso. Otra película de Iñárritu destaca entre las favoritas (El Renacido, protagonizada por el seis veces nominado Leonardo DiCaprio). Tenemos también una película de acción como Mad Max: Fury Road compitiendo por el máximo galardón, lo cual escapa del tradicional gusto “Drama Queen” que caracterizaba a la Academia. Está también The Room, desgarradora historia de estética experimental que por escenas raya con la alucinación. Y por supuesto, también habría que destacar ejemplos como Spotlight o Puente de espías, que, conservando el clasicismo en el estilo de narración, se muestran rebeldes con sus temas, criticando formalmente la doble moral norteamericana.

Spotlight (En primera plana, en Latinoamérica)

El cambio, por supuesto, también se extiende de manera evidente a otras categorías. Mientras que en 2013 una película como La Vida de Adèle –ganadora de la Palma de Oro- fuese ignorada por su temática homosexual, hoy tenemos películas abiertamente gays y trans compitiendo destacadas categorías como la de “Mejor actor”, “Mejor actriz” y “Mejor actriz de reparto”; me refiero a Carol y La Chica Danesa. Si bien es cierto que las competencias deberían siempre basarse en la calidad estética y narrativa de las películas a la hora de juzgarlas, no podemos negar que la ideología es propia de la capacidad reflexiva del ser humano, y que los cambios mentales al interior de la sociedad, de algún modo también afectan en los criterios de la misma para juzgar el arte. Y aunque hay mucho por evolucionar todavía, es evidente que nos encontramos en tiempos más justos y libres, lo cual de todas maneras se aplaude.

Carol

Si me preguntaran cuál es la película que va a ganar… casi puedo apostar a que será El Renacido, intuición basada en todo este “vuelo mental” sobre la evolución en proceso. El Renacido es una película que arriesga a nivel estético (juega con distintos tipos de ángulos y movimientos de cámara, así como con ciertas escenas algo contemplativas), pero nunca tanto a nivel narrativo (mantiene la estructura clásica). También es un filme que resalta aspectos que suelen agradar a Hollywood, como las actuaciones, la fotografía, y elementos de producción (selección de escenarios, vestuarios, fondos musicales). En otras palabras, se trata de una obra destacada a nivel técnico, novedosa en cuanto a ciertos recursos estéticos, pero lo suficientemente apegada a las normas como para no escandalizar el ojo tradicional. Es, entonces, un filme adecuado para la "transición”.


Ahora, en cuanto a mi opinión personal sobre las nominadas (de acuerdo a mi propio paladar), me quedo con Spotlight y con Room; con la primera, por su temática sumamente interesante, su trama intrigante de inicio a fin y por su resaltante sentido crítico (esta película va sobre la investigación de la revista Spotlight acerca de los casos de pederastia encubiertos al interior de la Iglesia Católica); con la segunda, por su precisión para transmitir el desgarro, el miedo y la enajenación que experimenta la madre en cautiverio.

The Room

Discrepo, por otra parte, con la nominación de La Gran Apuesta, película que se me hizo extremadamente lenta y aburrida, y que ni siquiera pude soportar hasta el final (si bien el tema de las crisis y los fraudes económicos puede ser muy interesante, me estresa cuando usan infinidad de conceptos poco afines con el mortal común que desconoce sobre temas financieros). Siendo sincera, tampoco me gustó Mad Max: Fury Road, a pesar de las alabanzas del público y de la crítica (la mas "contreras"), y de que sí me llegué a enganchar con sus precuelas (protagonizadas por Mel Gibson allá por los años 80). Esta película se me hizo extremadamente lineal, densa y simplona en cuanto a desarrollo de trama y construcción de personajes (aprecio, sin embargo, su excelente fotografía y reconozco lo interesante de una propuesta distinta en la lista de nominadas).

Mad Max: Fury Road

Brooklyn, a mi parecer, tampoco daba la talla. Es una película visualmente atractiva y con una protagonista bastante carismática, pero el argumento no es en absoluto retador ni original. Es una mezcla entre el sueño americano y una historia romántica que nunca consigue un verdadero pico de emoción, cayendo en un ritmo bastante plano e incluso soso. Desde mi punto de vista, mucho más justo habría sido nominar Carol, que cuenta con un argumento envolvente, personajes bastante más complejos y una capacidad para conmover impresionante (reforzada por su música y destacada fotografía). A mi parecer, esta película fue excluida únicamente por los prejuicios ya señalados líneas arriba, que se encuentran a medio derrumbe, pero no han terminado de caer.

Brooklyn

…

Alicia Vikander como Gerda Wegener (La Chica Danesa)

Con estos comentarios, cierro el post y me preparo para la entrega del Oscar –dentro de unas horas-, echándole las mejores vibras a DiCaprio para que esta vez se le reconozca, a Cate Blanchett y Alicia Vikander como mis favoritas para “Mejor actriz” y “Mejor actriz de reparto”


*También te puede interesar*