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domingo, 18 de agosto de 2013

Sci-Fi: Más que Star Wars


Back to the Future

Por: Alexiel Vidam

Al hablar de Ciencia Ficción (o “Sci-Fi”), lo primero que aborda la mente de muchos es Star Wars. Pero, ¿qué pasaría si les dijéramos que el género también incluye títulos como Charlie y la Fábrica de Chocolate, La Naranja Mecánica o Frankenstein? El género de ciencia ficción es mucho más amplio de lo que se suele pensar. Este post pretende romper con el típico esquema mental de: Ciencia ficción = jedis.


Para comenzar… ¿Qué es la Ciencia ficción?

Charlie y la Fábrica de Chocolate
Primero habría que romper con ese esquema mental típico de que “ficción” a secas consiste en naves espaciales o sujetos con superpoderes. Ficción, para comenzar, es cualquier tipo de historia que surge de la imaginación de un sujeto, desde la más realista, hasta la más fantasiosa (desde Paloma de Papel, hasta Harry Potter). Esto excluye a los documentarles, que hacen registro de hechos reales, sin dar lugar a la imaginación.

El Viaje a la Luna (1904)

Partiendo de aquí, podemos decir que la ciencia ficción, es la rama de la ficción que nos traslada a contextos que no existen ni han existido en el pasado, pero que podrían esperarse a raíz de los avances científicos y tecnológicos; ello involucra, tanto experimentos para resucitar a los muertos, como viajes a galaxias lejanas.

Frankenstein (1931)

Al mismo tiempo, la visión que se puede tener de la evolución científica puede ser positiva o negativa. George Méliès, en El Viaje a la Luna (1904) nos presenta el lado optimista de la ciencia ficción, el entusiasmo del hombre al romper las fronteras siderales; caso contrario sucede en Metrópolis, de Fritz Lang (1927), donde nos hallamos ante un futuro distópico donde reinan la desigualdad, el odio y el abuso de poder. Cabe señalar también que el concepto de ciencia ficción puede ir variando a través del tiempo. En el tiempo en que se publicó la novela de Julio Verne 20 000 Leguas de Viaje Submarino (1870), ésta pertenecía a la ciencia ficción, pero cuando se realizó la adaptación cinematográfica, el submarino ya existía, de modo que el filme corresponde al género de aventura.

Metrópolis (1927)


Ciencia ficción “dura” VS. Ciencia ficción “blanda”


 Entre los aficionados, críticos, y hasta entre los mismos autores de ciencia ficción existe una fuerte controversia acerca de lo que debería considerarse como tal. Algunos opinan que para que un relato pertenezca a la ciencia ficción debería dar un enfoque realista y riguroso sobre la tecnología (de hecho, cuando esta rama surgió en la ficción escrita, muchos de los autores habían recibido instrucción científica); éstos, por ejemplo, excluyen a Star Wars de la lista, considerándola “pura fantasía”. Lo contrario ocurre con una rama mucho más abierta, que sí considera historias más “libres” en cuanto al uso de verdades científicas.

Star Wars Episodio VI: La Venganza de los Sith

 Por lo general, y para no darle muchas vueltas al asunto, se suele considerar todas las historias y dividirlas en dos grupos: las de ciencia ficción “dura”, y las de ciencia ficción “blanda”. En el primer grupo se encontraría Star Trek, que sí contenta las expectativas de los más rigurosos, mientras que en el segundo grupo se encontrarían la archipopular Star Wars, E.T., Hombres de Negro, entre otras.


Aliens, distopías y científicos locos

Si en la literatura, la ciencia ficción surgió casi “de casualidad” con la novela Frankenstein de Mary Shelley (que pertenece también al género de horror), en el cine, la ciencia ficción arrancó con una Space Opera (odisea spacial): El Viaje a la Luna, de George Méliès. Sabemos que desde su nacimiento en 1927, esta rama del “sci-fi” se ha seguido desarrollando y volviéndose cada vez más popular. Aparte de la afamada obra de George Lucas, dentro de las Space Operas encontramos también a su antecesora Flash Gordon (la Space Opera más popular hasta que apareció Star Wars), Star Trek, 2001: Odisea en el Espacio, Alien… y  hasta El Planeta de los Simios.

2001: Odisea en el Espacio

Existe, por otra parte, una ciencia ficción mucho más “terrenal”, donde el ser humano no necesita salir de su planeta para experimentar los efectos positivos o negativos del avance tecnológico. En este rubro, pues, encontramos las películas de androides, de zombis producto de algún virus, de alteraciones genéticas, distopías postapocalípticas, etc. Este tipo de historias, al mismo tiempo, cuentan con su propia clasificación: cyberpunk (visión pesimista y marginal) y postcyberpunk (visión optimista y progresista).

Dark City  (Sci-Fi Cyberpunk)


Cyberpunk

Se caracteriza básicamente  por contrastar un alto nivel tecnológico con un bajo nivel de vida de sus personajes. El nombre viene de la combinación de palabras “cibernética” y “punk”, dado que mezcla ciencia avanzada (como las tecnologías de la información y la cibernética) con algún grado de desintegración o cambio radical degradante en el orden social.

Los protagonistas de las historias cyberpunk son seres marginados, antisociales, solitarios, que se manejan en escenarios ubicados en futuros distópicos donde la vida diaria es impactada por el rápido cambio tecnológico, una atmósfera de información computarizada ubicua y la manipulación invasiva del cuerpo humano.



Los argumentos se centran a menudo en conflictos entre hackers, inteligencias artificiales, y megacorporaciones, ambientándose generalmente en la Tierra en un futuro cercano, en oposición con los futuros lejanos de encuentros galácticos de las space operas. Algunos ejemplos de películas cyberpunk son Blade Runner, Akira, The Terminator o The Matrix. Un caso de “híbrido” interesante es el de El Planeta de los Simios (1968); en ella un grupo de astronautas viaja por el espacio y llega a un planeta habitado por simios inteligentes que los empiezan a perseguir. Luego descubrimos que este planeta es La Tierra años en el futuro, y que los simios han tomado del poder luego de que la experimentación humana generase una catástrofe.


The Terminator

Hay que añadir que el cyberpunk a su vez desarrolló variantes: el biopunk –historias de experimentos genéticos-, y el retrofuturismo -historias que toman contextos pasados con elementos futuristas; si este contexto pasado es la Era Victoriana (o uno de estética similar), se trata de retrofuturismo steampunk (como El Castillo en el Cielo, de Hayao Miyazaki), pero si es algún otro momento, se trata de dieselpunk (como Brazil o Wild Wild West).

Brazil (Sci-Fi Dieselmpunk)


Postcyberpunk

Película Evangelion 2.0
El postcyberpunk surge a inicios de los 90’ como respuesta contraria al cyberpunk, al que consideraba exageradamente pesimista. El postcyberpunk rescata la parte positiva del avance tecnológico; nos pinta gobernantes preocupados por el bienestar de su sociedad, y protagonistas que buscan mantener o ascender en su entorno; se aspira a la transformación, mas no a la destrucción.

En el cine, este género no ha logrado  mucha popularidad, pero podríamos considerar dentro de este subgénero las películas de Neon Genesis Evangelion (serie de anime que cuenta con varios largometrajes cinematográficos); en ellas hay personajes deprimidos, pero en general puede apreciarse un progreso social gracias a la tecnología.


El rollo final
                           
Alien: El Octavo Pasajero
Hace un tiempo hablamos sobre el género de vampiros  y nos quedamos con bastante que decir (Ver el post aquí).

Con la ciencia ficción, el rollo podría extenderse muchísimo más (materia de futuros posts), pero ahora quisiera regresar a lo dicho al principio: La Ciencia ficción es mucho más que naves espaciales y caballeros jedis.

Star Wars es una de mis sagas favoritas, pero sería injusto para el género limitarlo a una sola obra. Sus variantes son muchas, como hemos visto, y pueden incluso combinarse con otros géneros de ficción (uno de los más recurrentes, el de horror).

... Así que a la próxima que piensen en ciencia ficción, no se olviden de Volver al Futuro, Batman, Inteligencia Artificial, Titanes del Pacífico, Soy Leyenda, Dark City, La Mosca, 1984… etcétera, etcétera, etcétera.

1984

sábado, 5 de mayo de 2012

Big Bang de Cine en el Perú


Sandro Ventura y su interés por el Cine de género

Por: Alexiel Vidam

Sandro Ventura es cineasta, crítico de cine, y uno de los fundadores de Big Bang Films, la primera productora de cine peruana interesada en la realización de cine de género, y en crear industria de cine. Hasta el momento, la productora ha incursionado en la comedia, con la realización de su primera película, Talk Show (2006), y en el drama de horror y suspenso con El Buen Pedro (2011), ambos filmes dirigidos por Ventura. Mientras espera el estreno de El Buen Pedro, en septiembre de este año, Big Bang Films se encuentra en pleno rodaje de Quizás Mañana, una película de género romántico. A continuación, Sandro nos cuenta sobre su incursión en la creación de películas, su pasión por el cine, y las novedades que Big Bang Films nos prepara.

Cuéntanos un poco acerca de cómo surge tu interés por el cine.
Fue amor a primera vista. Cuando era chico, mis papás me llevaban a las matinales de las películas de Disney, y a mí me encantaban. Podía verlas hasta diez veces; no me importaba repetir.

¿Y cómo arrancas en el mundo creativo audiovisual?
En el rodaje de "El Buen Pedro".
Yo soy de la idea de que la creatividad no se estudia. La creatividad, sobre todo si tiene que ver con lo audiovisual, tiene que ver con el día a día, con lo que lees, con lo que te interesa, con lo que ves, con lo que te sensibiliza. Desde niño me encantaba este mundo; la música, los videoclips cuando recién aparecían. De hecho, soy fanático de Peter Gabriel, que en los años 80 no sólo era un kapo en lo musical, sino también en la forma en que vislumbraba sus videos. Todo eso me fue motivando a investigar y a leer mucha información. Me gustaba leer sobre cine, sobre música, textos para aprender a tocar guitarra… Se podría decir que fui un poco autodidacta.

¿Nos cuentas cómo fue que llegaste al taller de Robles Godoy (director de cine peruano)?
Armando Robles Godoy, primer cineasta peruano en lograr
reconocimiento con sus filmes.
Yo primero entré a la Universidad de Lima. Tenía muy claro que quería estudiar algo que tuviese que ver con música o cine. No sentía que tuviese talento para tocar algún instrumento. Canto entonado, pero nunca he tenido el valor de cantar en público, ni siquiera en las actuaciones del colegio. Siempre fui muy tímido. Entonces me decido por el cine, pero en ese entonces no había cine como carrera en el Perú, de modo que me meto a comunicaciones en la de Lima, pero me retiré. Entonces descubrí el taller de cine de Armando Robles Godoy, y entré a estudiar por dos años. Recuerdo que para entrar nos pedían que hiciéramos una lista con las mejores películas de nustras vidas. Mi nivel de cine en aquel entonces era muy limitado; abarcaba básicamente Hollywood, blockbusters, ganadoras del Óscar de esa época. Cuando entré al taller de Robles Godoy descubrí el cine mudo, el cine de Bergman, a Chaplin, a Hitchcock, toda una gama de cine que no conocía, y me convierto instantáneamente en una suerte de devorador de películas.

Sé que también estuviste en Chile.
Luces en la Ciudad (de Charles Chaplin),
uno de los mejores filmes según Sandro.
Estudié allá un cursillo de tres meses, de dirección de actores. Lo dictaba un actor chileno que trabajó en la película La Frontera, muy famosa en Chile. Trataba básicamente de actuar, pero yo lo llevé más por el lado de la dirección.

¿Cuáles son tus películas favoritas?
Me encanta Buenos Muchachos de Scorsese, pero creo que la mejor película que he visto en mi vida, es Luces en la Ciudad, de Chaplin; siento que esa película recoge todo lo que es el cine.

¿Sientes que tus películas tienen cierta influencia de algún otro director al que admires?
Esa es una pregunta un poco complicada. Siento que tengo un poco de varios. Cuando hacía Talk Show, con todos los errores que tenía, y las limitaciones del caso, sentí que las confesiones a la cámara fueron una suerte de influencia de Annie Hall, de Woody Allen, que es una película que me encanta. Claro que son diametralmente opuestas en calidad, y no es que yo no quiera a mi película… quizás sea que adoro demasiado a Annie Hall. El hecho es que siento que Annie Hall me sirvió mucho de inspiración en algunos diálogos. Lo de dividir la pantalla, por otra parte, creo que tiene que ver algo con Tarantino.

Sandro revela que se inspiró un poco en Annie Hall (de Woody Allen)
para las confesiones a la cámara de su primera película, Talk Show.

El Buen Pedro, por otra parte, tuvo una puesta en escena muy libre, pero creo que tiene algunas influencias de Old Boy (de Chan-Wook Park), por esa atmósfera sucia y oscura que hay en él. La fotografía, en cambio, pienso que tiene mucho de Spielberg, sobre todo de la película Sentencia Previa (Minority Report), especialmente por el uso de colores fríos, azules, que rodean al personaje del asesino.

En El Buen Pedro, Roger Del Águila interpreta a un asesino en serie
que liquida prostitutas.

¿Cómo surgió la idea de fundar una productora?
Todo arrancó el año pasado. Jesús Álvarez, Hugo Shinki, Adolfo Aguilar y yo teníamos esta idea loca de juntarnos y hacer cine. Nuestra intención era hacer cine de género. Hicimos El Buen Pedro, una película de horror y suspenso, ahora vamos a hacer Quizás Mañana, que es más romántica, y tenemos tres proyectos más, entre ellos un proyecto de animación del que ya tenemos los primeros bocetos. Claro que hay que seguir invirtiendo, lo cual implica mucho dolor de cabeza, pero si te gusta y te apasiona, por qué no.

Predominancia de colores fríos en El Buen Pedro.
¿Qué opinas del cine peruano actual?
Mi problema con el cine peruano, es que creo que no existe. Para comenzar, no creo que exista el cine chileno, tailandés, ni el cine de Tangamandakio. Yo creo que existe el cine; que los directores sean peruanos, chilenos, argentinos, es una suerte de azar. 

Bruno Ascenso y Gisela Ponce De León durante
el rodaje de la película Quizás Mañana.
Por otra parte, a diferencia de otros países, en Perú no hay una industria del cine; aquí en Perú somos unos poquitos que hacemos cine y cada uno corre por su lado. Ahora, en Big Bang Films, nosotros sí estamos pensando en que la realización de películas sea un negocio, un negocio de algo que nos apasiona, claro está. Estamos interesados en realizar películas de otras personas, también, y en que nuestra producción sea muy variada: terror, dibujos animados, películas de navidad, etc.; nos hemos juntado para tocar necesariamente los temas habitualmente reconocidos como “peruanos”.

Yo creo q el cine debería romper sus fronteras, llegar a todos, como sucede con Invictus (de Clint Eastwood) que ocurre en Sudáfrica pero nos conmueve a todos.

Sandro Ventura
Finalmente, ¿qué le recomiendas a los cineastas que recién empiezan?
Que agarren su cámara y graben. Ustedes tienen posibilidades que en mi época no teníamos. Ustedes por 500 o 600 dólares pueden tener una cámara que les permite grabar en Full HD, una calidad que ya se usa en cine. Sólo tienen que hacer una historia de acuerdo a sus posibilidades; el que quiere hacer el Señor de los Anillos tendrá que esperar. El problema de muchos cineastas peruanos es que quieren hacer su obra de arte a la primera, cuando hacer cine es un aprendizaje. A mí también me pasó, cuando hice Talk Show, creí que estaba haciendo la obra de arte del mundo, y luego vi que no era así. Pero tienes que probar, superar la inseguridad. A fin de cuentas, la película la haces tú. Si tienes una cámara, puedes hacer lo que te dé la gana, y si le gusta al público, genial, pero primero tiene que gustarte a ti. Así que no hay excusas, experimenten.



Trailer oficial de El Buen Pedro, que se estrenará en septiembre de este año.

*Nota: Los invitamos a visitar el Facebook de Big Bang Films: http://www.facebook.com/pages/Big-Bang-Films/185696444860211