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viernes, 18 de abril de 2014

Sandro Ventura habla sobre "Loco Cielo de Abril"


El director de Loco Cielo de Abril nos cuenta un poco sobre los detalles de realizar la película, los aspectos que más le gustaron de la misma, y algunos datitos curiosos sobre el rodaje.



Entrevistadora: Alexiel Vidam

Video, audio y edición: Papicha Producciones

martes, 15 de abril de 2014

Cielo alborotado



Por: Alexiel Vidam

Este domingo por fin pude darme un salto para ver Loco Cielo de Abril, película peruana dirigida por Sandro Ventura, cuyo cast de actores incluye a varios rostros conocidos de la TV, como Fiorella Rodríguez, Valeria Bringas y Adolfo Aguilar.

Para serles sincera, cuando observo caras populares de la TV, desconfío un poco; no es personal, es sólo que le tengo poco aprecio a la televisión. Sin embargo, me cuido siempre de emitir una sentencia antes de observar la obra y hago un esfuerzo por desprenderme de todos mis prejuicios. Además, vale decir que me agrada que se esté haciendo más cine y más variado en nuestro país, y creo que la mejor manera de ayudarle a crecer, es mostrando sus puntos a favor, y señalando de manera constructiva aquellos que pueden mejorar.

¿Qué tal me pareció…? Apelando al lenguaje coloquial del buen limeño, debo decir que la pasé “de P#=$)?*% madre”.


Loco Cielo de Abril, como todas las películas peruanas, podrá todavía carecer del presupuesto de las grandes producciones de afuera, pero cuenta con un guión bastante ingenioso capaz de arrancarnos carcajadas. Sus personajes son sumamente frescos y están bien interpretados (lo cual refuerza mi teoría de que nuestro problema no son los actores, sino el facilismo de la tele nacional… pero ése es otro rollo).

Se percibe, además, el esfuerzo del director por implementar las técnicas aprendidas de uno de sus maestros favoritos: Woody Allen. El diálogo en que la protagonista y el muchacho descubren que sus casas están para lados opuestos… ¿Acaso no recuerda a Annie Hall? Y esos planos en los que el personaje se acerca a la cámara y nos habla de tú a tú… Se nota la influencia, pero no empalaga; por el contrario, pega; creo que remueve el filin de quienes reconocemos la huella. Quizás lo único que no me convenció del todo fue el uso exagerado de desenfoques… Según el director, esto representa la confusión y la búsqueda de un personaje específico de enfocarse. Sin embargo, creo que por ratos se cayó un poco en el exceso.


Ahora… ¿De qué va esto? Pues de la vida. De aprender a sentir la vida.

Abril (Fiorella Rodríguez) es una mujer que todo el tiempo ha tenido que aguantar. Aguantar a un  marido inseguro e infiel, la traición de una hermana, la dependencia… Es alguien que se la ha pasado viviendo para los otros y nunca escuchándose a sí misma… Hasta que descubre algo que le cambia de rumbo en 180°, de un modo repentino; una revelación tan fatal como liberadora.


A partir de entonces todo cambia. Ella adopta una actitud distinta: “Hago lo que me da la gana”. Y en ese preciso momento, conoce a Bruno (Ariel Levy), un joven chileno con varios problemas personales.

En un país extranjero, con un trabajo que no le llena y tratando de actuar siempre con madurez, Bruno se siente tan presionado, que la actitud de Abril le deslumbra. Digamos que esta relación –si ignoramos el fondo dramático del asunto- recuerda un poco a la de Ben Stiller y Jennifer Aniston en Mi Novia Polly, aunque las persecuciones que se mandan el uno al otro (o, mejor dicho, Bruno a Abril, acosándola todo el tiempo) traen a la mente también alguna secuencia de Silver Linings Playbook (El Lado Bueno de las Cosas… con Jennifer Lawrence y Bradley Cooper).


Bruno quiere aprender de Abril. Quiere aprender a complicarse menos la vida y apreciar cada instante. Pero no conoce los verdaderos motivos de ella. La única persona que parece comprender a Abril a fondo, es la alocada Viviana (Ximena Díaz); esa mujer que nos rompe los esquemas por el contraste que la caracteriza: es la mejor amiga que todos queremos tener, pero a la vez la pareja irresponsable que nadie quisiera tener. Debo decir que este personaje me pareció especialmente divertido; le añade esa descarga de humor hilarante a la historia.


Por otra parte, están Carlita (Valeria Bringas) y su hermano, Omar (Rodrigo Sánchez Patiño). Ella, la novia perfecta: encantadora, bonita, inteligente y con buen carácter. El hermano es un caso: un matón con el ego más grande que la Torre Eiffel, pero a la vez con un sentimiento de culpa que llega a sugerir alguna segunda intención. Los diálogos entre él y el coprotagonista precisamente causan gracia por su sugestión. A ratos ya no sabemos si trata de interceder por la hermana o si habla por sí mismo. En todo caso... es interesante cómo el filme nos deja esa pregunta en el aire.


Para concluir, quisiera decir que la música me gustó bastante. Big Bang Films sabe elegir las canciones de acuerdo a la temática y a la atmósfera que quiere transmitir. El tema Depresión, de Mon Laferte es preciso en esa cómica secuencia de Carlita borracha en el karaoke. Creo que es una escena con la que todos nos identificamos… ¿Quién no ha cantado (chillado) ebrio y despechado y hecho sangrar oídos…? Quien diga que no, que lance la primera piedra.

En fin… creo que se van a divertir bastante con esta pela. Recuerden que el buen cine no se basa tanto en los efectos; éste es un recurso que caracteriza más que nada a Hollywood y que debe ser tomado como ingrediente, mas no como paquete. Una buena obra se justifica, sobre todo, en una historia atractiva, que engancha y que conecta con nosotros… que logra que nos sintamos un poco en ella.

Fin.


viernes, 5 de julio de 2013

Director Sandro Ventura habla sobre "Japy Ending"



Anduvimos locos con el Tono Cinematosis, pero ya regresamos. Poco antes del evento, estuvimos con el director peruano Sandro Ventura, a quien entrevistamos sobre su nueva película Japy Ending.


Entrevistadora: Alexiel Vidam


lunes, 17 de junio de 2013

Director Jesús Alvarez habla sobre su próxima película "Japy Ending"

El directo peruano Jesús Alvarez Betancourt, reconocido por el éxito de su primera película Quizás Mañana, nos habló un poco sobre su más reciente película, Japy Ending, que se estrenará el próximo año. En este filme también participan como directores Sandro Ventura, Hugo Shinki, John Mayta y Fernando Ruiz Odría.

Al final de la entrevista, Jesús invitó a todos los cinéfilos a asistir al primer Tono Cinematosis.


Entrevista: Alexiel Vidam

jueves, 21 de febrero de 2013

Saludos del equipo de "Quizás Mañana"


Cinematosis Crónica apoya al desarrollo del cine peruano. Desde el proceso de filmación de Quizás Mañana hasta ahora -que ya está disponible en las salas de cine-, hemos seguido de cerca los pasos de su equipo de producción (el director Jesús Alvarez, el productor Sandro Ventura, los actores principales -Bruno Ascenzo y Gisela Ponce de León-, y hasta la intérprete del tema principal del soundtrack -Nicole Pillman-).

Mientras esperan la publicación de la entrevista que realizamos el día de ayer a Bruno y Gisela (sale este fin), les presentamos algunos saludos del equipo que trabajó en la película, a los lectores y colaboradores de este blog.


Saludos del dirtector Jesús Alvarez 





Saludos de los actores Bruno Ascenzo y Gisela Ponce de León





Saludos de Nicole Pillman, intérprete del tema "Quizás Mañana"



jueves, 14 de febrero de 2013

“Quizás mañana…”



 Por: Alexiel Vidam

Quizás Mañana es una película sobre esas veces en que conoces a alguien especial en el momento menos indicado; una situación que a todos nos ha quebrado alguna vez…

Natalia (Gisela Ponce de León) es una chica histriónica, histérica, divertida, loca… bastante insegura. Su punto débil, es querer contentar a todos, y no escucharse sí misma. Juan Carlos (Bruno Ascenzo), por su parte, es un joven algo resentido y solitario, que acaba de perder a alguien muy importante en su vida, y no sabe bien cómo afrontar su situación frente a quienes le rodean. Ellos se conocen por pura casualidad, cuando ella, confundida y resaqueada, se cruza con él en un parque y decide empezar a desahogar todas esas cosas que tiene atoradas en la garganta. Él no se muestra muy abierto a la conversación, pero ella consigue intrigarle y, en el fondo, él también ansía encontrar a alguien con quién expresarse.

La situación inicial es de choque; parecen universos opuestos, personalidades tan contrastantes que la empatía es prácticamente imposible. El enlace aparece cuando ambos son capaces de abrirse y escucharse, expresando sus propios miedos y dudas, y descubriendo en el otro a alguien capaz de comprenderle.

Sin embargo, en esta historia “como la vida misma”, no todo tiene un final ideal, y a veces conoces a la persona indicada en el momento menos indicado; entonces sólo te queda partir y consolarte con la idea de que “quizás mañana…”.


Una iniciativa entusiasta  que consigue “tocar”

El equipo de Big Bang Films (la empresa productora) está formado por gente que se ha hecho a sí misma; gente que ha aprendido a hacer cine en el camino, impulsada básicamente por la pasión. El propio director (Jesús Alvarez Betancourt), asegura que él se considera más un espectador que un cineasta, y que tuvo “todos los maestros que una tienda de videos puede ofrecer”, de modo que puede que algún  crítico implacable no perdone ciertos defectos técnicos (tomas en las que faltó “techo” -“aire” hacia la parte superior del encuadre- o en las que se hubiese esperado alguna toma más cercana, que permita apreciar con más nitidez la emoción en el rostro de los personajes). No obstante, debo enfatizar en que el filme tiene muchos más puntos a favor que en contra, y que aquellos puntos en contra consisten en los típicos errores de quienes están aprendiendo y trabajando arduamente para desarrollar un mercado de cine que prácticamente no existe en nuestro país.

Lo que más me gustó, fue que se tratase de una historia sumamente cercana, con la cual es fácil identificarse. Los personajes inicialmente resultan un poco trillados y exagerados en sus formas, pero según vamos descubriendo sus historias de vida y los motivos que los llevan actuar de tal manera, conectamos  con ellos rápidamente. En lo personal, pienso que con un poco más de presupuesto se hubiese logrado conseguir un mejor efecto en escenas como la del inicio (digamos que ese “vómito” de Natalia no me convenció del todo), o la escena en la que ella, de los nervios, empieza a perder el aire; pero estos detalles se perdonan tomando en cuenta que el equipo de producción, presionado por los altos costos de hacer cine, tuvo que culminar la filmación en sólo seis días y medio (toda una hazaña); teniendo esto presente, me atrevo a decir que los resultados fueron bastante buenos.

Otro de los puntos que más me sorprendió, fue la fotografía. Disfruté mucho de los ambientes, especialmente de las tomas junto al mar o en medio de la vegetación, donde resaltan el color de las hojas (de diferentes tonos verdes y rojizos) y del cielo; también aquella en que se muestra el cuadro de Juan Carlos en el parque. La figura es impresionante, y parece reflejar, en esos rostros expresionistas en medio del color vivo, el encuentro frontal entre la vida y la muerte. Otras tomas que vale la pena resaltar, son aquellas en las que se muestra a Natalia posando para el cuadro de él: el enfoque de sus ojos, de su sonrisa, los pies que se mueven de manera nerviosa… Ella es una persona que quiere agradar, y él, la desnuda en su cuadro, mostrando su verdadero yo, con ansias de gritar.

Con respecto a la banda sonora, sólo me queda decir que está muy bien elegida. Me desconcertó para bien; normalmente no soy muy de apostar por la música romántica, pero en este caso debo decir que cayó como anillo al dedo. Por el contrario de caer dentro de los sosos clichés de lo edulcorado y cursi, los temas musicales concuerdan perfectamente con las escenas y enfatizan en el “feeling” de lo que se quiere expresar. El tema que más me gustó fue Mis Puentes y Mi Aliento, interpretado por Ricardo Núñez, y la propia Gisela Ponce de León (pienso que es el que más "conecta"). 

Hablando con honestidad, el mensaje de fondo del filme, me conmovió, y con entusiasmo les recomiendo ir a verlo. Creo que es una muestra interesante del potencial que el cine peruano tiene por desarrollar.

Ficha técnica:

Dirección: Jesús Álvarez
Producción: Sandro Ventura
Guión: Jesús Álvarez
Protagonistas: Bruno Ascenzo, Gisela Ponce de León
Género: Drama romántico
Año: 2013
País: Perú
Fecha de estreno: 14 de febrero de 2013
Compañía productora: Big Bang Films


sábado, 22 de diciembre de 2012

“En verdad, me siento más espectador que cineasta”


De la Butaca al Rodaje

Por: Alexiel Vidam

Jesús Alvarez Betancourt es uno de los fundadores de Big Bang Films, la primera productora de cine de género en el Perú, responsable de la reciente película El Buen Pedro, en la cual participó como productor general. Ahora, Alvarez Betancourt nos presenta su primera película como director, Quizás Mañana, un drama romántico con la actuación de Bruno Ascenzo y Gisela Ponce de León, que se estrenará el 14 de Febrero de 2013 en las salas limeñas. 

A continuación, algunos detalles sobre el rodaje de la película de boca de su propio director, así como de sus próximos proyectos, y experiencia personal haciendo cine.


¿Nos puedes contar un poco acerca del argumento de Quizás Mañana?
Quizás Mañana es una película sobre las personas que te cambian la vida, sobre la gente que puede pasar sólo un momento por tu vida y marcar la diferencia. La historia trata de dos personas que viven un momento muy particular en su vida, y que se conocen un sábado por la mañana. Este encuentro y la decisión de ambos de pasar juntos el día, hace que cada uno tome decisiones importantes con respecto a sí mismo.

¿Tú mismo te encargaste del guión
Yo hice la primera versión del guión, pero ésta no corresponde al guión final de la película. Después de dárselo a los actores, trabajé con Bruno Ascenzo para pulirlo. En el proceso también me acompañó Renato Geldres. En general, fue una película que nunca se dejó de escribir; incluso cuando estábamos por grabar, minutos antes, se hacía unos últimos arreglos.

"Quizás Mañana es una película sobre las personas que te cambian la vida, sobre
la gente que puede pasar sólo un momento por tu vida y marcar la diferencia."

¿Cómo surgió la idea original?
La idea nació en un momento muy particular de mi vida. La muerte de mi madre fue, de alguna manera, el punto de inicio de esta historia. Hubo muchas cosas que quise decir y quedaron dentro de mí, y tenía que encontrar la manera de exteriorizarlas. La película fue como una gran terapia para mí… Fue una catarsis.

Sabemos que Quizás Mañana es tu primera película como director. ¿Has participado antes en otras películas con alguna función distinta?
Sí, participé como productor general en El Buen Pedro y he participado también como productor en algunos cortometrajes.

Jesús participó como productor general en El Buen Pedro, filme dirigido
por Sandro Ventura (productor en Quizás Mañana).

¿Tienes alguna otra película en proyecto?
Bueno, podría considerar que mi próximo proyecto es Japy Ending, que está a punto de entrar al rodaje. Es una comedia de humor negro acerca del fin del mundo, y la primera película coral que hacemos en la Big Bang Films. Cuenta con cuatro directores: Sandro Ventura, Hugo Shinki, Fernando Ruiz Odría, y yo. Nos hemos dividido las historias; yo estoy a cargo de dos de ellas. Para una estoy trabajando con Fiorella Rodríguez, Pietro Sibille y Paloma Yerovi, y en la otra estoy con Karen Schwarz, Maricarmen Marín, y Adolfo Aguilar… Esta película es lo opuesto a Quizás Mañana; me paso del drama romántico a la comedia negra.

Por otra parte, estoy trabajando también en el guión de un largometraje de terror llamado Medianoche.

¿Cómo eliges a tus actores?
Me es mucho más fácil escribir cuando sé con qué actor cuento… por eso comienzo pensando en los actores que conozco; les propongo el papel y si me dicen que sí, comienzo a escribir. Recién para Medianoche estoy pensando en realizar un casting para algunos personajes.


Bruno Ascenzo y Gisela Ponce De León son Juan Carlos y Natalia,
protagonistas de Quizás Mañana.

¿Cómo incursionaste en el mundo del Cine?
Creo que desde que entré por primera vez a un cine (a ver Indiana Jones), me dije: “yo quiero hacer películas”. Me demoré en animarme, pero de alguna manera siempre estuve cerca de ese mundo. Soy un consumidor en masa de películas. No hay día en que no vea una o dos; aprovecho mi insomnio constante para hacerlo.

¿Estás contento con cómo ha quedado Quizás Mañana?

Mucho. Creo que conseguí lo que buscaba; pude contar la historia como la veía en mi cabeza, y eso no sólo se dio gracias a mí, sino a todo el equipo de personas que me ayudó a cumplir el objetivo. No imagino esta película sin Bruno o Gisela; no sólo son mis actores, también grandes amigos. El equipo técnico, mis socios, el distrito de Magdalena que nos apoyó desde el inicio...Todo el proceso fue una experiencia difícil de olvidar y gracias a todos ellos puedo estar contento con el resultado.

Revisando el guión con los actores.

¿Nos cuentas alguna anécdota del rodaje?
Creo que la anécdota principal era una apuesta interna entre mis socios y yo de saber si de verdad podía realizar la película en seis días. Sentía que era un rodaje funcionaría mejor si se realizaba en un tiempo corto; además de que el presupuesto, obviamente, sería mucho más manejable.
Alrededor de esa situación se desarrollaron varias situaciones curiosas, demasiadas como para contarlas una por una. Al final no pude hacer Quizás Mañana en seis días, sino se hizo en siete y medio.

¿Qué crees que es lo más difícil de dirigir una película?
Escuchar a mucha gente hablar de lo difícil que es hacer cine.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo como cineasta?
Poder ir viendo cómo la historia que quieres mostrar va tomando forma poco a poco, y el trabajo de equipo. En verdad, me siento más espectador que cineasta; realizo esa película que a mí me gustaría estar viendo en ese momento en el cine.

Toma de La Costa Verde. La película fue rodada en el distrito limeño de
Magdalena del Mar.

¿Te gustaría probar con otros géneros cinematográficos?
Quisiera probar con todos los géneros si es posible. Capaz llegue un momento en el que encuentre un género en el que me sienta más cómodo y quiera quedarme ahí… pero dudo que eso suceda.

¿Nos cuentas un poco acerca de tu formación como cineasta?
He tenido todos los maestros que una tienda de videos pueda ofrecer... Mi formación va por ese lado. No tengo un título de cineasta; sólo soy alguien que se levantó de su butaca para hacer cine.

"Sólo soy alguien que se levantó de su butaca para hacer cine."

 ¿Cuáles son tus películas y directores de Cine favoritos?
Directores: Spielberg, Scorsese, Tornatore, Tarantino. En cuanto a películas… hay un montón, pero sobre todo Cinema Paradiso, Kill Bill, y Buenos Muchachos.

¿Tienes alguna película peruana favorita?
Sin Compasión, Tinta Roja y Paloma de Papel son películas a las que siempre puedo volver…

¿Cuál es tu opinión acerca del Cine peruano?
Que hay que hacer más películas; eso es todo lo que le falta. Creo que ahorita estamos bien en lo que se refiere a festivales de cine; las películas que se están haciendo apuntan a gustar a un mercado complejo, de modo que salen del país y obtienen premios, lo cual no se discute. El problema con esas películas es que siento que no llegan al público nacional. Por eso digo que hay que hacer más películas. Creo que mientras más variedad haya, habrá más posibilidades de conquistar al público peruano.

En pleno rodaje.

¿Cómo crees que debe formarse un buen cineasta?
De verdad, viendo y haciendo mucho cine… aprendiendo en el camino.

¿Cómo ves el Cine peruano de acá 10 años?
Espero que con una filmografía enorme.



Trailer oficial de Quizás Mañana

sábado, 5 de mayo de 2012

Big Bang de Cine en el Perú


Sandro Ventura y su interés por el Cine de género

Por: Alexiel Vidam

Sandro Ventura es cineasta, crítico de cine, y uno de los fundadores de Big Bang Films, la primera productora de cine peruana interesada en la realización de cine de género, y en crear industria de cine. Hasta el momento, la productora ha incursionado en la comedia, con la realización de su primera película, Talk Show (2006), y en el drama de horror y suspenso con El Buen Pedro (2011), ambos filmes dirigidos por Ventura. Mientras espera el estreno de El Buen Pedro, en septiembre de este año, Big Bang Films se encuentra en pleno rodaje de Quizás Mañana, una película de género romántico. A continuación, Sandro nos cuenta sobre su incursión en la creación de películas, su pasión por el cine, y las novedades que Big Bang Films nos prepara.

Cuéntanos un poco acerca de cómo surge tu interés por el cine.
Fue amor a primera vista. Cuando era chico, mis papás me llevaban a las matinales de las películas de Disney, y a mí me encantaban. Podía verlas hasta diez veces; no me importaba repetir.

¿Y cómo arrancas en el mundo creativo audiovisual?
En el rodaje de "El Buen Pedro".
Yo soy de la idea de que la creatividad no se estudia. La creatividad, sobre todo si tiene que ver con lo audiovisual, tiene que ver con el día a día, con lo que lees, con lo que te interesa, con lo que ves, con lo que te sensibiliza. Desde niño me encantaba este mundo; la música, los videoclips cuando recién aparecían. De hecho, soy fanático de Peter Gabriel, que en los años 80 no sólo era un kapo en lo musical, sino también en la forma en que vislumbraba sus videos. Todo eso me fue motivando a investigar y a leer mucha información. Me gustaba leer sobre cine, sobre música, textos para aprender a tocar guitarra… Se podría decir que fui un poco autodidacta.

¿Nos cuentas cómo fue que llegaste al taller de Robles Godoy (director de cine peruano)?
Armando Robles Godoy, primer cineasta peruano en lograr
reconocimiento con sus filmes.
Yo primero entré a la Universidad de Lima. Tenía muy claro que quería estudiar algo que tuviese que ver con música o cine. No sentía que tuviese talento para tocar algún instrumento. Canto entonado, pero nunca he tenido el valor de cantar en público, ni siquiera en las actuaciones del colegio. Siempre fui muy tímido. Entonces me decido por el cine, pero en ese entonces no había cine como carrera en el Perú, de modo que me meto a comunicaciones en la de Lima, pero me retiré. Entonces descubrí el taller de cine de Armando Robles Godoy, y entré a estudiar por dos años. Recuerdo que para entrar nos pedían que hiciéramos una lista con las mejores películas de nustras vidas. Mi nivel de cine en aquel entonces era muy limitado; abarcaba básicamente Hollywood, blockbusters, ganadoras del Óscar de esa época. Cuando entré al taller de Robles Godoy descubrí el cine mudo, el cine de Bergman, a Chaplin, a Hitchcock, toda una gama de cine que no conocía, y me convierto instantáneamente en una suerte de devorador de películas.

Sé que también estuviste en Chile.
Luces en la Ciudad (de Charles Chaplin),
uno de los mejores filmes según Sandro.
Estudié allá un cursillo de tres meses, de dirección de actores. Lo dictaba un actor chileno que trabajó en la película La Frontera, muy famosa en Chile. Trataba básicamente de actuar, pero yo lo llevé más por el lado de la dirección.

¿Cuáles son tus películas favoritas?
Me encanta Buenos Muchachos de Scorsese, pero creo que la mejor película que he visto en mi vida, es Luces en la Ciudad, de Chaplin; siento que esa película recoge todo lo que es el cine.

¿Sientes que tus películas tienen cierta influencia de algún otro director al que admires?
Esa es una pregunta un poco complicada. Siento que tengo un poco de varios. Cuando hacía Talk Show, con todos los errores que tenía, y las limitaciones del caso, sentí que las confesiones a la cámara fueron una suerte de influencia de Annie Hall, de Woody Allen, que es una película que me encanta. Claro que son diametralmente opuestas en calidad, y no es que yo no quiera a mi película… quizás sea que adoro demasiado a Annie Hall. El hecho es que siento que Annie Hall me sirvió mucho de inspiración en algunos diálogos. Lo de dividir la pantalla, por otra parte, creo que tiene que ver algo con Tarantino.

Sandro revela que se inspiró un poco en Annie Hall (de Woody Allen)
para las confesiones a la cámara de su primera película, Talk Show.

El Buen Pedro, por otra parte, tuvo una puesta en escena muy libre, pero creo que tiene algunas influencias de Old Boy (de Chan-Wook Park), por esa atmósfera sucia y oscura que hay en él. La fotografía, en cambio, pienso que tiene mucho de Spielberg, sobre todo de la película Sentencia Previa (Minority Report), especialmente por el uso de colores fríos, azules, que rodean al personaje del asesino.

En El Buen Pedro, Roger Del Águila interpreta a un asesino en serie
que liquida prostitutas.

¿Cómo surgió la idea de fundar una productora?
Todo arrancó el año pasado. Jesús Álvarez, Hugo Shinki, Adolfo Aguilar y yo teníamos esta idea loca de juntarnos y hacer cine. Nuestra intención era hacer cine de género. Hicimos El Buen Pedro, una película de horror y suspenso, ahora vamos a hacer Quizás Mañana, que es más romántica, y tenemos tres proyectos más, entre ellos un proyecto de animación del que ya tenemos los primeros bocetos. Claro que hay que seguir invirtiendo, lo cual implica mucho dolor de cabeza, pero si te gusta y te apasiona, por qué no.

Predominancia de colores fríos en El Buen Pedro.
¿Qué opinas del cine peruano actual?
Mi problema con el cine peruano, es que creo que no existe. Para comenzar, no creo que exista el cine chileno, tailandés, ni el cine de Tangamandakio. Yo creo que existe el cine; que los directores sean peruanos, chilenos, argentinos, es una suerte de azar. 

Bruno Ascenso y Gisela Ponce De León durante
el rodaje de la película Quizás Mañana.
Por otra parte, a diferencia de otros países, en Perú no hay una industria del cine; aquí en Perú somos unos poquitos que hacemos cine y cada uno corre por su lado. Ahora, en Big Bang Films, nosotros sí estamos pensando en que la realización de películas sea un negocio, un negocio de algo que nos apasiona, claro está. Estamos interesados en realizar películas de otras personas, también, y en que nuestra producción sea muy variada: terror, dibujos animados, películas de navidad, etc.; nos hemos juntado para tocar necesariamente los temas habitualmente reconocidos como “peruanos”.

Yo creo q el cine debería romper sus fronteras, llegar a todos, como sucede con Invictus (de Clint Eastwood) que ocurre en Sudáfrica pero nos conmueve a todos.

Sandro Ventura
Finalmente, ¿qué le recomiendas a los cineastas que recién empiezan?
Que agarren su cámara y graben. Ustedes tienen posibilidades que en mi época no teníamos. Ustedes por 500 o 600 dólares pueden tener una cámara que les permite grabar en Full HD, una calidad que ya se usa en cine. Sólo tienen que hacer una historia de acuerdo a sus posibilidades; el que quiere hacer el Señor de los Anillos tendrá que esperar. El problema de muchos cineastas peruanos es que quieren hacer su obra de arte a la primera, cuando hacer cine es un aprendizaje. A mí también me pasó, cuando hice Talk Show, creí que estaba haciendo la obra de arte del mundo, y luego vi que no era así. Pero tienes que probar, superar la inseguridad. A fin de cuentas, la película la haces tú. Si tienes una cámara, puedes hacer lo que te dé la gana, y si le gusta al público, genial, pero primero tiene que gustarte a ti. Así que no hay excusas, experimenten.



Trailer oficial de El Buen Pedro, que se estrenará en septiembre de este año.

*Nota: Los invitamos a visitar el Facebook de Big Bang Films: http://www.facebook.com/pages/Big-Bang-Films/185696444860211