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martes, 6 de febrero de 2024

Hipólita (cuento)

Cuando desperté, Hipólita aún dormía a mi costado, con esos aires de diva que tenía siempre cada mañana en que yo me preguntaba si sería la última. Las piernas abiertas, el semblante relajado de quien se sabe dueña de tu vida entera, después de esa extraña comunión que parece más una guerra a muerte entre dos bestias salvajes dispuestas a arrancarse las entrañas.

    Compartíamos el mismo lecho desde hacía un año, cuando me mudé a la calle Saint Germain, al edificio 223, en ese vecindario lleno de extranjeros sin un centavo. Todos nos moríamos de hambre. Yo había llegado a ese lugar en uno de mis arranques de rebeldía; había dejado la casa paterna, donde la opulencia de la burguesía y sus falsos modales terminaban por hacerme vomitar bilis a borbotones. 

    Vivía en el piso 16, en un cuartucho que se caía a pedazos, el baño compartido con un viejo que tenía problemas de incontinencia y una mujer que, por alguna razón, siempre andaba en cagaleras. Pero tenía una gran ventana. Una gran ventana desde la cual me gustaba observar a la gente y tratar de adivinar sus pensamientos. Hipólita se burlaba de mí. Ella prefería jugar a hacer grandes bolas de saliva para luego aventárselas a la frente y esconderse mientras aquel desconocido le mentaba la madre al cielo, sin saber de dónde venía aquella tremenda masa de baba viscosa.

Yo no sabía bien por qué me gustaba Hipólita, si éramos tan diferentes… Yo, con todas mis extravagancias, pintaba como un sujeto refinado y citadino; ella más bien era un alma completamente rústica, libre de las normas típicas del mundo civilizado, como un animal salvaje, con el corazón fiero y llameante. Nos habíamos conocido en un bar de tapas mientras yo terminaba de releer las últimas hojas de Les Fleurs Du Mal. Ella se sentó sin preguntar y pidió un bocadillo a mi cuenta, sin saber que yo acababa de agotar mis últimas monedas. Aquella tarde salimos corriendo a pierna suelta; el dueño del local nos perseguía rojo de ira con un rodillo de amasar en las manos.


***

Hipólita… cada mañana despertaba aterrado por la fantasía de tu ausencia. Habías llegado tan repentinamente, y tan repentinamente podías volverte a ir… Podría decirse que nuestra unión era un capricho del destino… Tan caprichoso como caprichosa era la forma en que llegabas una noche y luego te ibas por dos, tres, cuatro días hasta que el deseo te trajera de nuevo a mis brazos y mi olfato tratase de descifrar si ese perfume de hombre que llevas encima es el que te dejé la última vez. Tú nunca decías una palabra, ni de dónde venías, ni de adónde ibas, ni sobre cómo ni sobre qué sentías… Nunca escuché esa frase de tus labios ni la escucharías de mí, pero siempre llegabas con un trozo de pan del que no tenías, para compartir con un fugitivo en el mundo de los menesterosos.


***

Yo le escribía poemas a tu cuerpo. Después de las doce, cuando nos quitábamos el letargo de encima, yo los enviaba a los diarios esperando una respuesta. La respuesta nunca llegaba, pero tú siempre aplaudías cada obscenidad nueva que surgía de entre mis líneas. Me gustaba tu sonrisa lujuriosa. Me gustaba plantarte un beso de media luna que resbalase lentamente por tu cuello desnudo, descendiendo lentamente por la redondez de tus pechos blancos y sedosos y cayendo luego desde tu abdomen hasta el orificio final, donde se origina la vida entera, y el máximo placer.


***

La única vez que coincidimos en la calle, además de la primera, fue aquella del teatro de Orange. Yo había entrado a la última función, la que acababa a las diez. Te descubrí entre las actrices interpretando a Ofelia y declarando tu amor a un Hamlet que mi corazón repudió con furia titánica.

Aquella noche lo hicimos como animales. Te azoté hasta que gritaste mil veces que me pertenecías, y me mordiste los labios hasta hacerlos sangrar, pero no lo conseguí. Nunca conseguí algo más que tus gritos de placer o tus abrazos de tristeza al escuchar el quejido de mis tripas vacías.

A la mañana siguiente, con el sol pálido en la ventana cegándome los ojos, y tú, como siempre, con el cuerpo semiabierto, como diosa romana, sintiéndote ama y señora de todo mi ser, me atreví a pronunciar aquella frase que hasta entonces era tácitamente prohibida entre los dos:

    “Me amas…”

    Te levantaste sin contestar. 

    No jugaste a lanzar escupitajos. No te burlaste de mi melancolía. 

    Ni siquiera te vi marchar. 

    Sólo dejaste una nota sobre la mesa… con tu firma y tu huella de labial.

ALEXIEL VIDAM

domingo, 17 de septiembre de 2023

“Your Name”: Un viaje emocional a través del tiempo y el destino

 Por: Alexiel Vidam 

“Supongo que no nos veremos. Pero... hay algo de lo que estoy segura. Si nos vemos, lo sabremos de inmediato. Sabré que fuiste tú quien estuvo dentro de mí, y que fui yo quien estuvo dentro de ti…”

Esta, a mi parecer, es la frase más conmovedora que tiene Kimi no Na wa, también conocida como Your Name (2016), de Makoto Shinkai. Es una frase extremadamente poética, y estoy segura de abarca mucho más que una anécdota argumental. ¿Qué puede ser más íntimo y personal que estar en el cuerpo de la otra persona…? ¿Que ver a través de sus ojos… sentir con sus manos y conocer cada aspecto de su vida? Los seres humanos conectamos las almas a través del cuerpo, y es por eso que, en el amor, buscamos acercarnos hasta entrar en el cuerpo del otro.

Mitsuha Miyamizu y Taki Tachibana son dos adolescentes de 17 años que pertenecen a mundos distintos. Mitsuha vive a las afueras de Tokio, en un pueblito donde todos los días son similares y no hay mucho con qué entretenerse. Ella sueña con irse a la ciudad para escapar de la rutina y de las tradiciones antiguas de su familia, las cuales la convierten en comidilla de burlas entre adolescentes. Taki, por su lado, vive en plena ciudad de Tokio, donde el día a día está lleno de novedades, pero también de un ritmo frenético que obliga a no detenerse. Ellos no parecen tener algo en común, y ni siquiera se conocen… hasta que un día, amanecen, sin explicación alguna, uno en el cuerpo del otro. Esta situación se repite dos o tres veces por semana, volviendo después cada uno a su propio lugar.

En un principio ambos piensan que, el ocupar el lugar del otro, es simplemente un sueño, pero, poco a poco, los indicios del entorno dejan en evidencia que el intercambio de cuerpos es una realidad. Por este motivo, para cuidar sus estilos de vida, Mitsuha y Taki se dejan instrucciones y mensajes en el celular, en hojas de cuaderno o a veces en la propia piel. La propia necesidad de superar la confusa situación, va construyendo un vínculo profundo entre ambos personajes casi sin que estos se den cuenta. Sin embargo, cuando, notan esta conexión, los intercambios paran de manera abrupta y la comunicación se termina. Para este momento, la historia sigue a Taki en su búsqueda por comprender dónde se encuentra Mitsuha y qué ha pasado con ella.

 “Quería decirte... que donde sea que estés en el mundo, te volveré a encontrar pase lo que pase.”

Aquí hay más que distancia, y de alguna manera, la película nos lo sugiere todo el tiempo. Lo hace con la composición de los encuadres, que divide con sutileza el espacio en dos mitades. Lo hace con ciertos datos escritos a los que el ojo de primer visionado pasa por alto. Lo hace mediante la edición del opening e incluso mediante un discurso bastante simbólico de la abuela de Mitsuha.

“Entrelazar hilos es una unión, conectar con las personas es una unión, y el pasar del tiempo es una unión. Todo esto es parte del poder del dios. Los hilos que trenzamos son un lazo con él, una parte del dios, representan el paso del tiempo mismo. Se acomodan y toman forma, se enredan y se retuercen. A veces se desenredan, se rompen y se vuelven a conectar. Eso es una unión, es el tiempo.”

El tiempo es un elemento muy importante, y para reforzar su importancia, la película juega con cambios de ritmo, pasando de momentos muy pausados, a otros bastante más veloces. Taki debe derrotar al reloj, y para ello, debe renunciar a sus prejuicios terrenales, conectar con esa divinidad representada en la unión; un poder tan fuerte que es capaz incluso de romper los límites del tiempo y el espacio.

Este mensaje está muy relacionado con la cosmovisión del sintoísmo (la religión oficial de Japón), que cree en el Musubi como ser creador; una fuerza transformadora que conecta a todos los seres de la naturaleza. De aquí también nace el mito del hilo rojo del destino, según el cual, todos estamos atados a alguien mediante un hilo rojo anudado alrededor del dedo meñique. Las dos personas atadas están destinadas a encontrarse, y ninguna de ellas podrá amar a otra persona de la misma manera en que ama a quien está atada.

A través de un relato plagado de metáforas y subtexto filosófico, Your Name nos muestra la evolución de dos personajes que se buscan el uno al otro. Es una historia contemplativa, que, sin embargo, no peca de poco digerible. Logra engancharnos con la falsa premisa de una comedia romántica centrada en el intercambio de cuerpos, para luego sumergirnos en un viaje mucho más complejo y emocional. Además, contrasta la tensión con toques de humor precisos, pensados para dar un respiro al espectador sin ensuciar el tono general de la trama.

Sobre el diseño y la animación, nada más diré que son hermosas, y sobre la banda sonora, que colorea a la perfección los momentos más emotivos del relato.

 

Ficha técnica

Dirección: Makoto Shinkai
Producción: Noritaka Kawaguchi, Genki Kawamura
Idea original y guion: Makoto Shinkai
Música: Radwimps
Fotografía: Makoto Shinkai
Montaje: Makoto Shinkai
Protagonistas: Ryūnosuke Kamiki, Mone Kamishiraishi, Masami Nagasawa, Ryo Narita, Aoi Yūki, Nobunaga Shimazaki, Kanon Tani
País: Japón
Idioma: Japonés
Año: 2016
Género: Anime, drama, fantasía, romance
Duración: 106 minutos


*Esta película se encuentra disponible en HBO Max.

domingo, 21 de agosto de 2022

Lovely Complex: una de amor disparejo

Por: Alexiel Vidam

Después de tiempo, decidí darle una oportunidad a un anime de comedia romántica (debo admitir que este género no es de mis favoritos, ni para live actions ni para animación). Era una de esas tardes en que no provoca pensar, y me habían insistido tanto, que acabé sentándome a ver esta conmovedora historia sobre una mujer gigante que se enamora de un enano…

Bromas aparte, Lovely Complex, basada en el manga homónimo de Aya Nakahara, nos cuenta la historia de Risa Koizumi y Atsushi Otani, dos estudiantes de preparatoria cuya diferencia más visible, es su estatura. Risa mide 1.70 al principio de la serie (y luego crece dos centímetros), y Atsushi mide 1.56. Es decir, que ella sobrepasa la medida de la japonesa promedio, mientras que él es bastante bajito incluso para ser japonés. 

Esto muchas veces los hace punto de bromas de sus compañeros y profesores, lo cual genera conflicto entre ambos (él la llama “Amazona” o “gigantona”, mientras que ella lo llama “enano”). No obstante, ellos tienen más en común de lo que quieren aceptar, de modo que, poco a poco, irá surgiendo el romance.

En líneas generales, debo decir que me divertí mucho viendo la serie. La trama es bastante sencilla, pero captura la atención con la empatía que transmiten sus personajes y el ingenio con que se crean las situaciones cómicas. Aunque se trata de una historia de amor adolescente, los episodios se desarrollan de manera espontánea, sin repetir todo el tiempo los típicos clichés de este género. 

Además, el humor refresca y equilibra el tono de la trama, evitando que se torne empalagosa; diría, pues, que es un anime romántico bastante digerible para quienes no adoramos el romance.

La química entre los protagonistas está muy bien trabajada, así como la evolución de ambos, que se plasma, fundamentalmente, en la manera en que sus sentimientos se van transformando y develando. Personalmente, me hubiese gustado apreciar un poco más el desarrollo de Otani, cuyo cambio se percibe de manera algo acelerada en comparación al de Risa. 

Aunque el manga sí lo hace, el anime ha preferido centrarse totalmente en Risa, quien marca el punto de vista del relato y hace las veces de narradora. Los personajes secundarios, por su parte, sirven como elemento catalizador de la pareja central, impulsado y a veces obstaculizando accidentalmente los avances entre sus miembros.

En cuanto a la parte visual, considero que los gráficos son acordes con las distintas situaciones presentadas. Aunque predominan los rasgos finos en los personajes, no es rara la aparición de super deformeds (caricaturizaciones) para dar énfasis a las escenas disparatadas. Los colores pasteles también se encuentran presentes, como elemento típico de este tipo de anime.

Finalmente, la música también me parece un elemento a resaltar. Los openings y endings y endings, interpretados por el dúo Tegomass y la banda Hey! Say! 7, cuentan con sonidos ligeros y divertidos, y letras muy acordes con la temática adolescente. De hecho, los integrantes de estas agrupaciones cuentan con voces bastante juveniles, de modo que pegan bastante bien con el filin de la serie.


Ficha técnica

Director: Kounosuke Uda
Idea original: Aya Nakahara
Estudio: Toei Animation
Reparto: Akemi Okamura, Akira Nagata, Saori Higashi, Yasuhiko Tokuyama
Género: Comedia romántica, animación japonesa, comedia adolescente
Episodios: 24
País: Japón
Idioma: Japonés
Cadena televisiva: TBS, CBC, MBS, TUY, BS-i

viernes, 25 de diciembre de 2020

5 películas románticas para disfrutar en Navidad

Por: Mariana Loli

Un factor infaltable en nuestra celebración navideña, son las películas temáticas (enciendes la tele, y están por todas partes; ahora también nos aparecen sugeridas en el catálogo de streaming). El catálogo de estas películas es bastante extenso: tenemos comedia, drama, aventura, e incluso terror. 

Sin embargo, no cabe duda de la capacidad que tienen las películas románticas para capturarnos y enamorarnos (siempre y cuando no contengan demasiada azúcar). Y si fusionamos el poder de movernos el bobo, con la Navidad, obtenemos un resultado realmente conmovedor. 

Por eso, a continuación, te dejamos una pequeña lista con los mejores romances navideños para que chorrees todo el día después del atracón de anoche. ¡Feliz Navidad! 

CAROL (2015)

Director: Todd Haynes

Esta película nos transporta a Nueva York durante los años 50, y cuenta la historia de Therese Belivet (Rooney Mara) ─una joven trabajadora de una tienda de regalos navideños─, y Carol Aird (Cate Blanchett), una mujer rica y sofisticada que se encuentra atrapada en un matrimonio infeliz. Al conocerse surge entre ellas una conexión inmediata e intensa que transforma sus vidas por completo. 

Carol es una historia de amor, pero principalmente del amor como una responsabilidad. Ambas protagonistas se ven comprometidas a tomar decisiones difíciles para poder seguir a su corazón sin dejar de ser fieles a sí mismas. Desde el factor cinematográfico, Carol se traduce como una obra de arte, un tributo al cine de época fusionándose con el cine moderno. (Para leer nuestro post completo sobre esta película, da click aquí.)


THE HOLIDAY (2006)

Directora: Nancy Meyers

El amor es una puerta abierta que conduce a infinitas posibilidades, un sentimiento que llena de vida y nos hace creer que todo es posible, siempre y cuando, ambas partes apunten hacia ello. The Holiday cuenta la historia de Amanda Woods (Cameron Diaz) e Iris Simpkins (Kate Winslet), dos mujeres provenientes de EE.UU. y Gran Bretaña respectivamente, que deciden intercambiar hogares durante la temporada navideña después de terminar sus relaciones amorosas. 

Cada una se enamora de un hombre de la localidad; sin embargo, el regreso a casa podría significar el fin de sus romances. La película nos permite vivenciar dos relaciones amorosas de una forma natural, explayándose en sus detalles para atrapar al espectador en un ambiente de entretenimiento y ternura. 

Un factor que se adiciona a la perfección a la historia y la vuelve aún más atrapante, es el contexto de la Navidad, dado que los escenarios se ajustan al ambiente romántico de la historia.


IT'S A WONDERFUL LIFE (1946)

Director: Frank Capra

George Bailey (James Stewart) es un hombre modesto que dirige un pequeño banco familiar. En la Navidad de 1945, tras la repentina desaparición de una importante suma de dinero ─que lleva a la ruina del banco─, decide suicidarse, pero un suceso extraordinario cambiará por completo el rumbo de las circunstancias.

Aunque en su momento no fue el esperado éxito de taquilla, hoy It 's a Wonderful Life es reconocida como una de las mejores películas de la historia debido, especialmente, a la genialidad de su guion y sus excelentes actuaciones. Esta película es un cautivador cuento de Navidad, que nos deja como principal enseñanza el valor de uno mismo y de lo bello que es vivir; un clásico navideño, ideal para compartir con toda la familia. 


LAST CHRISTMAS (2019)

Director: Paul Feig

Last Christmas cuenta la historia de Kate (Emilia Clarke); una joven que se encuentra en fastidiada y disconforme con su vida, trabajando como elfo de Navidad en una tienda. Ello da un giro de 180º en cuanto conoce a Tom (Henry Golding), quien le enseña a Kate a ver las cosas con más optimismo y a mantenerse abierta a las distintas oportunidades que se le aparecen. Sin embargo, la época navideña pone obstáculos a la pareja, enseñándole la importancia de escuchar a sus corazones.

Aunque tampoco fue un éxito de taquilla, Last Christmas es una comedia divertida, irónica y refrescante, que ofrece mucha emoción. Detrás de todos sus momentos hilarantes, nos deja una sensación de magia en el ambiente, y deseos de compartir momentos felices junto a aquellos que más amamos.


LET IT SNOW (2019)

Director: Luke Snellin

Let it snow es una comedia romántica adolescente hecha para desconectar por completo y disfrutar. El argumento nos ubica en el pueblo de Gracetown, en plena caída de una tormenta de nieve que deja incomunicado a un grupo de estudiantes de secundaria. Ello conlleva una serie de sucesos satíricos y emocionalmente impactantes que moverán sus vidas.

El principal factor a destacar en la película es la química entre sus personajes, que lideran romances sazonados con mucho humor y momentos de aventura. La película es ligera y divertida, ideal para relajarse.



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martes, 3 de marzo de 2020

“How I Met Your Mother” está de vuelta



Por: Alexiel Vidam

¡How I Met Your Mother ha vuelto!, y si eres seriéfilo y no la has visto aún, es tu obligación verla ahora que Amazon Prime nos la ha regresado. Acá quien escribe, se considera fan acérrima de la serie, así que he decidido refrescar un poco la memoria de los nostálgicos y animar —con este post— a quienes no la hayan visto aún.


Primero que nada, la historia nos traslada al año 2030. Ted Mosby (Josh Radnor), es un arquitecto de Nueva York que comienza a contarles a sus hijos cómo fue que conoció a su madre.  Para esto, se remonta al año 2005, cuando sus mejores amigos Marshall y Lily (Jason Segel y Alyson Hannigan respectivamente) se comprometen. Esto le provoca una crisis existencial y le hace sentir que el momento de buscar a su futura esposa ha llegado.



Al poco tiempo, y gracias a la intervención de su amigo el “legen –espéralo-… dario” playboy Barney Stinson (Neil Patrick Harris), conoce a Robin Scherbatsky (Cobie Smulders), una reportera canadiense encargada de presentar las noticias más ridículas en un canal de televisión (noticias tan trascendentes e importantes como –por supuesto- la del mono que toca el ukelele).

Ella es una mujer independiente que está luchando por alcanzar el éxito en su nueva ciudad, tiene sentido del humor, habla con citas de Los Cazafantasmas, ama el whisky y a los perros, lo cual convence a Ted de que se encuentra ante LA chica.

Sin embargo, encontrar el amor muchas veces no resulta ser un asunto sencillo y eso lo descubrirá tanto Ted como los cinco protagonistas durante sus diferentes encuentros y desencuentros.


De buenas a primeras, el argumento creado por Craig Thomas y Carter Bays —inspirándose en sus propias vidas– no resulta ni muy complejo ni tan original (de hecho,  lo que muchos seguidores de sitcoms critican de esta serie, es su gran similitud con la temática de Friends); no obstante, la manera en que la trama se desarrolla, y con ella sus personajes, es sencillamente genial.

Marshall y Lily están basados en Craig Thomas y su esposa.

Personalmente, conecto mucho con Ted; ese chico soñador que siempre está tratando de hacer todo perfecto, que a veces sueña tanto que peca de ridículo, pero que en el fondo sabe lo que quiere para su futuro. No es el personaje más genial de los cinco –ese puesto se lo lleva Barney o Robin-, pero es ese sujeto con el que alguien que ha tenido más de un tropezón en el amor, se puede sentir íntimamente identificado.



Eso, por otra parte, no quiere decir que el resto del reparto deje de ser interesante; por la evolución que cada uno, a su estilo, presenta a lo largo de la historia. De hecho, otro punto fuerte de la serie, es cómo cada personaje tiene una personalidad distinta que a la vez se complementa dentro del grupo.

Marshall y Lily, son la pareja perfecta que ha estado por años de años en una relación y que suele actuar muchas veces como figura paternal del grupo; luego está Robin, la chica encantadora, sexy e independiente que sólo se casa con su trabajo y deja siempre lo emocional en segundo plano; finalmente, está Barney, cuyo rol de seductor le convierte en un amo del disfraz, de los trucos de magia y de las juergas.


Todos ellos se reúnen en un bar llamado McLarens, que está inspirado en el bar neoyorquino McGee, donde los creadores de la serie vivieron anécdotas de juventud. Este bar, en la serie, se ubica estratégicamente bajo el departamento de Ted, de modo que los escenarios más frecuentes en la historia son estos dos 

(*Dato curioso: Si visitas Nueva York, no dudes en ir al McGee, pues tienen una carta de tragos inspirados en la serie).


Otro de los platos fuertes de How I Met Your Mother, es la complejidad del guión. Aunque suene contradictorio, debido a lo básica de la idea central, las situaciones, las bromas y las frases memorables están muy bien pensadas.

La historia arranca con un toque fuerte de suspenso (en torno a la identidad de la madre) que se mantiene hasta el final (cuando por fin descubrimos de quién se trata). Prácticamente no existen episodios ni personajes de relleno: todos vuelven a aparecer, todos tienen ilación, todos te revelan algún secreto en el futuro. 

En esta serie casi no existen rellenos.
Vale decir, además, que Ted y sus amigos constantemente están recordando anécdotas pasadas, de modo que siempre hay alusión a algún episodio pasado, añadiendo información que antes no teníamos.

Quizás uno de los poquísimos misterios que quedó en el aire a lo largo de la serie, fue la aparición de la piña en el cuarto de Ted; sin embargo, gracias al pedido de los fans, los creadores grabaron una escena revelando el misterio, la cual fue añadida al DVD copilatorio de la serie (si no te importan los spoilers, puedes verlo aquí).


Si eres aficionado a la cultura pop –particularmente si eres cinéfilo-, esta serie te da en la yema del gusto, pues las referencias a películas, músicos, historietas y otras series, son interminables (si no conoces mucho del tema, tampoco te asustes, pues –por lo bien armadas que están las situaciones- igual te ríes).

Referencias a Star Wars van y vienen, entremezcladas con disfraces de Piratas del Caribe, diálogos de La Sociedad de los Poetas Muertos, Los Cazafantasmas, parodias de King Kong, Superman, entre otros, forman parte del repertorio de easter eggs; esto sin contar con las estrellas invitadas que te remontarán al MTV de los 90 y la radio de inicios de los 2000: Katy Perry, Mandy Moore, Britney Spears, Enrique Iglesias, Jennifer López, entre otros, aparecen en pantalla.


Finalmente, no podemos cerrar este post sin mencionar la excelente banda sonora. Los temas de fondo, con un estilo bastante indie en general, van de lo divertido a lo conmovedor, pero es sobre todo en los momentos de mayor carga emocional cuando más se lucen.

Personalmente, los que más recuerdo y más me tocan, son Downtown Train de Everything but the girl y con Let your heart hold fast de For Atlantic, temas que, literal, si estás muy conectado con las escenas, te pueden arrancar sus buenos lagrimones.

En cuanto a los temas divertidos, por supuesto, mis favoritos son el opening de la serie (se llama HeyBeautiful y es de The Solids, la banda de los propios creadores), y el memorable Let’s go to the mall, de Robin Sparkles.


En fin, una serie súper divertida y emotiva que no podrás olvidar, y cuyo desenlace te dejará pensando por un buen rato.   


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martes, 24 de septiembre de 2019

“Ghost”: el amor más allá de la muerte



Por: Alexiel Vdam

Si tuviésemos que hablar de películas románticas icónicas, sin duda, tendríamos que hablar de Ghost (Ghost la sombra del amor en Latinoamérica y Ghost, más allá del amor en España), ganadora de dos Premios Oscar (a Mejor Guion y Mejor Actriz de Reparto —Whoopi Goldberg—) y película más taquillera de 1990. Recientemente volví a verla, un poco movida por la nostalgia, un poco por corroborar si experimentaría la misma conmoción que experimenté cuando la vi por primera vez, hace muchos años.


Ghost, es la historia de Sam y Molly (interpretados por Patrick Swayze y Demi Moore respectivamente), un chico de negocios y una escultora, que conforman una pareja feliz y acaban de iniciar la convivencia. Lo único que, por momentos parece incomodar a la pareja, es la incapacidad de Sam para decir “te amo”, aparentemente, debido a cierto temor a matar la magia (cada vez que Molly dice “te amo”, él responde “ditto duty”, que significa “lo dicho” en toscano).

Una noche en que Sam y Molly salen de una obra teatral, son atacados por un delincuente armado, quien forcejea con Sam y termina jalando el gatillo. Sam —aparentemente a salvo— corre tras él hasta perderle de vista. Luego vuelve Molly sólo para hallarla llorando junto a su propio cadáver. Sam es ahora, un fantasma atrapado en el mundo de los vivos, incapaz de comunicarse con su novia y consolarla.



En un principio, Sam se limita a observar y seguir a Molly a todos lados, como quien se aferra a la vida que alguna vez tuvo; sin embargo, luego comprende que le queda una misión. Esto ocurre al encontrar al sujeto que lo asesinó, colándose en el departamento de Molly. Sam persigue al sujeto y descubre que el asalto fue planeado, y que ahora Molly corre peligro. A partir de ello, Sam recurre a Oda Mae Brown (Whoopi Wholberg), una estafadora con poderes de médium, para que contacte a Molly y le haga llegar su mensaje.


Si tuviese que elegir los puntos más fuertes de la película, me quedaría con tres: la forma en que distintos géneros cinematográficos conviven en un mismo filme, las actuaciones y la música.

Lo primero, es un acierto de guion, que combina originalmente elementos de thriller —fantasmas, crimen y complot—, drama romántico, y comedia; esto último, especialmente en las escenas de interacción entre el protagonista y el personaje de Oda Mae, a quien prácticamente debe chantajear para que se convierta en su aliada.


En cuanto a la música, cabe resaltar la bien merecida nominación al Oscar. El tema más destacado es la canción Unchained Melody, interpretada por The Righteous Brothers; esta canción colorea las escenas más íntimas y emotivas entre los dos protagonistas.

Finalmente, las actuaciones ponen el broche de oro a este clásico del cine romántico: Patrick Swayze es encantador, y Demi Moore sorprende con su facilidad para llorar siempre que es necesario; juntos conforman una pareja cautivadora y con mucha química, a pesar de que ellos no fuesen amigos fuera de cámara. Esta química llega a su punto cumbre en la escena en que ambos moldean el barro; esta escena está cargada de una sensualidad impresionante y peculiar, pues su intensidad no radica en el erotismo, sino en una conexión profunda y sensible entre dos seres humanos. 



No obstante, quien más destaca a nivel actoral, es Whoopi Goldberg, como la carismática y ocurrente Oda Mae. Es ella quien pone la nota de humor y termina de completar el eclecticiso de la película. Vale decir que la actriz no había sido considerada en un principio para el papel —por ser demasiado conocida— pero Patrick Swayze insistió por ser un gran admirador de ella.

Sólo me queda decir que, si buscan una película para sensibilizarse al máximo y sin la mínima vergüenza, Ghost es ideal. El final es sumamente emotivo; tengan kleenex a la mano.



"Es increíble Molly. Todo el amor que llevo dentro, se queda contigo."



Ficha técnica

Dirección: Jerry Zucker
Producción: Steven-Charles Jaffe, Howard W. Koch, Lisa Weinstein
Guion: Bruce Joel Rubin
Música: Maurice Jarre
Fotografía: Adam Greenberg
Montaje: Walter Murch
Reparto: Patrick Swayze, Demi Moore, Whoopi Goldberg, Tony Goldwyn, Rick Aviles
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 1990
Género: Romance, drama, suspenso
Duración: 128 minutos








*Para ver la película completa online, click aquí.


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