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viernes, 25 de diciembre de 2020

5 películas románticas para disfrutar en Navidad

Por: Mariana Loli

Un factor infaltable en nuestra celebración navideña, son las películas temáticas (enciendes la tele, y están por todas partes; ahora también nos aparecen sugeridas en el catálogo de streaming). El catálogo de estas películas es bastante extenso: tenemos comedia, drama, aventura, e incluso terror. 

Sin embargo, no cabe duda de la capacidad que tienen las películas románticas para capturarnos y enamorarnos (siempre y cuando no contengan demasiada azúcar). Y si fusionamos el poder de movernos el bobo, con la Navidad, obtenemos un resultado realmente conmovedor. 

Por eso, a continuación, te dejamos una pequeña lista con los mejores romances navideños para que chorrees todo el día después del atracón de anoche. ¡Feliz Navidad! 

CAROL (2015)

Director: Todd Haynes

Esta película nos transporta a Nueva York durante los años 50, y cuenta la historia de Therese Belivet (Rooney Mara) ─una joven trabajadora de una tienda de regalos navideños─, y Carol Aird (Cate Blanchett), una mujer rica y sofisticada que se encuentra atrapada en un matrimonio infeliz. Al conocerse surge entre ellas una conexión inmediata e intensa que transforma sus vidas por completo. 

Carol es una historia de amor, pero principalmente del amor como una responsabilidad. Ambas protagonistas se ven comprometidas a tomar decisiones difíciles para poder seguir a su corazón sin dejar de ser fieles a sí mismas. Desde el factor cinematográfico, Carol se traduce como una obra de arte, un tributo al cine de época fusionándose con el cine moderno. (Para leer nuestro post completo sobre esta película, da click aquí.)


THE HOLIDAY (2006)

Directora: Nancy Meyers

El amor es una puerta abierta que conduce a infinitas posibilidades, un sentimiento que llena de vida y nos hace creer que todo es posible, siempre y cuando, ambas partes apunten hacia ello. The Holiday cuenta la historia de Amanda Woods (Cameron Diaz) e Iris Simpkins (Kate Winslet), dos mujeres provenientes de EE.UU. y Gran Bretaña respectivamente, que deciden intercambiar hogares durante la temporada navideña después de terminar sus relaciones amorosas. 

Cada una se enamora de un hombre de la localidad; sin embargo, el regreso a casa podría significar el fin de sus romances. La película nos permite vivenciar dos relaciones amorosas de una forma natural, explayándose en sus detalles para atrapar al espectador en un ambiente de entretenimiento y ternura. 

Un factor que se adiciona a la perfección a la historia y la vuelve aún más atrapante, es el contexto de la Navidad, dado que los escenarios se ajustan al ambiente romántico de la historia.


IT'S A WONDERFUL LIFE (1946)

Director: Frank Capra

George Bailey (James Stewart) es un hombre modesto que dirige un pequeño banco familiar. En la Navidad de 1945, tras la repentina desaparición de una importante suma de dinero ─que lleva a la ruina del banco─, decide suicidarse, pero un suceso extraordinario cambiará por completo el rumbo de las circunstancias.

Aunque en su momento no fue el esperado éxito de taquilla, hoy It 's a Wonderful Life es reconocida como una de las mejores películas de la historia debido, especialmente, a la genialidad de su guion y sus excelentes actuaciones. Esta película es un cautivador cuento de Navidad, que nos deja como principal enseñanza el valor de uno mismo y de lo bello que es vivir; un clásico navideño, ideal para compartir con toda la familia. 


LAST CHRISTMAS (2019)

Director: Paul Feig

Last Christmas cuenta la historia de Kate (Emilia Clarke); una joven que se encuentra en fastidiada y disconforme con su vida, trabajando como elfo de Navidad en una tienda. Ello da un giro de 180º en cuanto conoce a Tom (Henry Golding), quien le enseña a Kate a ver las cosas con más optimismo y a mantenerse abierta a las distintas oportunidades que se le aparecen. Sin embargo, la época navideña pone obstáculos a la pareja, enseñándole la importancia de escuchar a sus corazones.

Aunque tampoco fue un éxito de taquilla, Last Christmas es una comedia divertida, irónica y refrescante, que ofrece mucha emoción. Detrás de todos sus momentos hilarantes, nos deja una sensación de magia en el ambiente, y deseos de compartir momentos felices junto a aquellos que más amamos.


LET IT SNOW (2019)

Director: Luke Snellin

Let it snow es una comedia romántica adolescente hecha para desconectar por completo y disfrutar. El argumento nos ubica en el pueblo de Gracetown, en plena caída de una tormenta de nieve que deja incomunicado a un grupo de estudiantes de secundaria. Ello conlleva una serie de sucesos satíricos y emocionalmente impactantes que moverán sus vidas.

El principal factor a destacar en la película es la química entre sus personajes, que lideran romances sazonados con mucho humor y momentos de aventura. La película es ligera y divertida, ideal para relajarse.



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lunes, 27 de abril de 2020

El encanto de lo “cutre”


Escuadrón de Super Bestias Liveman, mejor que Power Rangers



Por: Alexiel Vidam
                                 
Hace varias semanas, motivada por un ataque de nostalgia, me puse a investigar sobre una serie que veía de niña y me volvía loca cada vez que aparecía en la tele: Chōjū Sentai Liveman (Escuadrón de Súper Bestias Liveman), 12da temporada de la franquicia Super Sentai (que años más adelante, sería comprada por Saban para adaptarla y realizar Power Rangers).

Todas las tardes, en frente del televisor, los niños noventeros soñábamos con convertirnos en Halcón Rojo, León Amarillo o Delfín Azul, y enfrentarme a las poderosas “bestias cerebro” para salvar la Tierra. Coreografiábamos las poses y escenas de pelea, gritábamos las frases de transformación y hasta nos  improvisábamos disfraces con lo que teníamos a la mano (yo tenía mi reloj de Delfín Azul hecho con plumones, cartulina y clips).

Tras una búsqueda exhaustiva en internet, encontré la serie completa, y ahora quiero dedicarle un homenaje a esta serie que marcó nuestra infancia (y que es mejor que Power Rangers).



"Estos tres jóvenes han jurado prometer toda forma de vida… ¡Ellos son LIVEMAN!"

Así comenzaba el intro de Liveman en la versión latina emitida por Panamericana Televisión (en el caso de Perú) a inicios de los 90. La historia trataba de tres estudiantes de ciencias: Yusuke Amamiya, Jou Ohara y Megumi Misaki, quienes portaban los súper trajes de Halcón Rojo, León Amarillo y Delfín Azul respectivamente, para convertirse en Liveman, los defensores de la Tierra. 

¿Su archienemigo? El malvado Profesor Baias, quien, apoyado por sus jinners (soldados patrulla) y sus “bestias cerebro” (monstruos con la capacidad de hacerse gigantes), buscaba tomar control del planeta. Hasta aquí, la trama se parece mucho a lo que ya hemos visto en repetidas ocasiones en distintas temporadas de Power Rangers (los Liveman, por cierto, también cuentan con vehículos que se unen para formar un robot gigante); sin embargo, Liveman encierra una trama mucho más compleja y dramática que la de cualquier temporada reeditada en Estados Unidos.


Liveman parte de un punto bastante trágico, de hecho: la muerte de dos amigos de los protagonistas (Takuji Yano y Mari Aikawa), a manos de otros tres amigos de los protagonistas: Kenji Tsukigata, Rui Zenda y Go Omura. Estos últimos, han sido seducidos por el poder de Baias, quien les ha ofrecido maximizar su potencial científico y hacerles señores de la Tierra junto con él.

Ellos alteran sus cuerpos en la Base Cerebro de Baias y se convierten en los doctores Kemp, Mazenda y Obler, obteniendo habilidades especiales y una nueva apariencia (monstruosa en el caso de Kemp y Obler, y robótica en el caso de Mazenda). Esto genera sentimientos encontrados en los héroes, quienes continuamente se debaten entre la sed de venganza/justicia y las ganas de devolver a sus antiguos amigos/hoy enemigos a la normalidad.

Este conflicto aumenta mucho más cuando Liveman obtiene dos nuevos integrantes: Tetsuya Yano (Bisonte Negro) y Junichi Aikawa (Rinoceronte Verde), hermanos menores de Takuji y Mari. Ellos muchas veces chocan con los tres Liveman originales, pues no comprenden la compasión que estos pueden sentir por los asesinos de sus hermanos.


A la par, y así como los héroes aumentan en número, los villanos también lo hacen. Y es que, para Baias, la mejor manera de motivar el poder destructivo de sus discípulos, es conseguir nuevos discípulos que les hagan la competencia; por ello, recluta al Dr. Ashura —un antiguo delincuente callejero— y a dos alienígenas llamados Guildos y Butchy.

La presencia de estos tres personajes, además de generar más problemas a los Liveman, servirá para ir descubriendo, poco a poco, la verdadera crueldad de Baias, que poco conoce de amigos o enemigos. De hecho, el personaje de Baias es especialmente interesante porque guarda mucho misterio incluso para sus propios secuaces; y esto no es inocente, pues Baias en el fondo sólo obedece a sus propios intereses.


En cuanto a los otros personajes, aunque en principio pintan bastante planos, con el avance de los episodios van teniendo una evolución bastante interesante; incluso los villanos tienen conflictos con sus propios restos de humanidad.

Aquí, además, los personajes secundarios pueden ir ganando protagonismo, como es el caso de la robot Colon, quien en un principio actúa como una simple “secretaria” de los Liveman, pero más adelante se compromete tanto con la causa que llega inclusive a pilotear el Live Robo (formado por los vehículos de los tres Liveman originales) y el Súper Live Robo (unión de Live Robo y Live Boxer —formado por los vehículos de Bisonte Negro y Rinoceronte Verde—).

En el caso de los villanos, el robot Gash —fiel servidor de Baias— obtiene una importante participación en los últimos capítulos de la serie.


A diferencia de lo que sucede con la franquicia gringa de los Power Rangers, la franquicia Super Sentai, y en este caso, específicamente Liveman, nos ofrece una historia donde los personajes sí pueden cambiar, evolucionar, ganar presencia, entrar en conflicto con sus aliados, o incluso morir. De hecho, es interesante cómo se genera un lazo empático tanto con los héroes como con los villanos, pues nosotros —como espectadores— sufrimos con la despedida tanto de unos como de otros.


El tema de los efectos especiales ya es otra historia. Obviamente, y aun para su época, son malísimos (se nota que usan la misma maqueta de la ciudad en todas las tomas), y ni qué decir de la edición, que en más de un momento pierde coherencia.

Tampoco podemos decir que las actuaciones sean muy brillantes, pues casi siempre pecan de forzadas (tal vez la única que guarda cierta naturalidad es Megumi Mori, quien interpreta a Megumi Misaki). De los detalles técnicos, podríamos rescatar la iluminación y el uso del color, que transmiten la oscuridad necesaria para las atmósferas decadentes o momentos dramáticos.

La música también es un elemento importante, pues remarca en el sentimiento o la sensación de determinadas escenas.


Por otra parte, quienes crecimos con estas series, sabemos que las fallas completan el encanto. Estos errores, que rayan con el ridículo —y requieren bastante indulgencia del público—, terminan siendo características representativas de un género que brilla por su pésima producción y adictivo desarrollo argumental.

De hecho, estas series inspiraron a toda una generación que creció asumiendo que, si aprendíamos Artes Marciales, podríamos romper paredes de un sólo golpe sin sufrir un rasguño (y es que estaban hechas de tecnopor).


Como sea, Liveman es una serie que despierta una emoción increíble, tanto por lo que es como por lo que rememora. Por eso, y para no dejar este post en pura nostalgia, les dejo acá el link para ver la serie completa, en idioma original subtitulada. ¡Que la disfruten!


Ficha técnica

Título original: Chōjū Sentai Liveman
Título alternativo: 超獣戦隊ライブマン, Chōjū Sentai Raibuman
Título en español: Bioman (España), Liveman (Hispanoamérica)
Empresa creadora: Toei Company
Empresa productora: Toei Company
Reparto: Daisuke Shima, Kazuhiko Nishimura, Megumi Mori, Seiro Yamaguchi, Jin Kawamoto
País: Japón
Idioma: Japonés
Episodios: 49
Primera emisión: 27 de febrero de 1988
Última emisión: 18 de febrero de 1989




lunes, 6 de enero de 2020

“El Ascenso de Skywalker”: Difícil de ver el futuro es



Por: Sergio Cueto

El camino de la Fuerza se ha completado. Enfrentarse al miedo es el destino de todo Jedi y Rey llega al clímax de su historia en Star Wars Episodio IX: El Ascenso de Skywalker. 

La acción empieza poco tiempo después del episodio anterior, pero con un cambio muy importante: el Emperador Palpatine (Ian McDiarmid) ha vuelto a la carga y resulta ser la figura detrás de todas las tribulaciones de la Primera Orden. ¿Pero cómo ha sobrevivido? ¿Será este el fin de la Resistencia?



Esta reseña no contiene spoilers más allá de la anunciada presencia de Billy Dee Williams como Lando Calrissian o el uso de metraje inédito de Carrie Fisher para darle un emotivo final al personaje que todos amamos: la incansable Princesa Leia. Tremendo homenaje.

Y es que todos los personajes que conocimos en Star Wars Episodio VII: El despertar de la Fuerza, conforman una cinta centrada, más que nunca, en tres personajes clave: Rey (Daisy Ridley), Finn (John Boyega) y Poe Dameron (Oscar Isaac), protagonistas absolutos de la aventura principal, que cierra el círculo galáctico de los Skywalker.



Aquí podemos ver actuaciones un tanto más equilibradas y orientadas a cimentar su relación de amistad, unidad y hermandad que en Star Wars Episodio VIII: Los últimos Jedi, además de la búsqueda de una nueva generación de líderes a futuro (un futuro no tan promisorio, como vemos al inicio de esta esperada confrontación del bien vs. el mal).

Star Wars Episodio IX: El Ascenso de Skywalker nos presenta todo lo que podemos esperar y más: momentos de introspección muy intensos, duelos con espadas de luz e impresionantes batallas espaciales al estilo J.J. Abrams; y es que las películas de Star Wars tienen ya una fórmula narrativa de éxito. Entonces, ¿es ésta una nueva versión de El Retorno del Jedi?



Pasan tantas cosas y a un ritmo tan frenético que casi no tenemos tiempo de ponernos en modo hater para responder a ello, y es que el ritmo es uno de los puntos más fuertes de este cierre: desde el primer minuto de la película hasta el emotivo y conmovedor final, no hay margen de aburrimiento. Sus 2 horas y 21 minutos de duración pasan casi a menos de doce pársecs.

En ese sentido, combinar a todos estos personajes y que a la vez atan los múltiples cabos sueltos de entregas anteriores es toda una labor de ingeniería cinematográfica por parte de J.J. Abrams y su equipo.



¿Qué hay del apartado técnico? Sin llegar al grado de excelencia que presentaba Star Wars Episodio VIII: Los últimos Jedi, aquí hay algunos planos realmente portentosos, gracias a un diseño artístico muy acertado. Atención a la oscura fortaleza desde la que Palpatine orquesta su terrible plan.

La historia amor/odio de los protagonistas principales sigue un camino bien planteado por el guión, apoyado por la intensidad física de Ridley y por un Adam Driver absolutamente entregado a su papel (pueden apreciar su poderío interpretativo en Marriage Story junto a Scarlett Johansson)



Y es que muchos habían acusado al sombrío Kylo Ren de ser un "villano de segunda". Aquí se muestra polifacético, torturado y tremendamente poderoso. Driver nos muestra un personaje con más capas de lo que muchos quieren reconocer.

Por supuesto, la música de John Williams está a la altura de las circunstancias y, aunque no se presenta ninguna partitura nueva, las mezclas de clásicos temas nos ayudan a rememorar hitos importantes en esta historia de una galaxia muy muy lejana.



¿Lo mejor? El intenso ritmo que se mantiene en el metraje. Lo bien que se combina la relevancia de los personajes clásicos. Visualmente, es un film completo. C-3PO se alza como un secundario de lujo, que aporta a la trama de la película momentos divertidos y emotivos hasta las lágrimas.

Uno de los puntos negativos es, sin lugar a dudas, la falta de tiempo para desarrollar completamente a algunos personajes y la necesidad de acudir a fuentes externas —como la novelización o los cómics— para encontrar respuestas más sólidas y contundentes. Un ejemplo claro es el desarrollo de los misteriosos Caballeros de Ren, que prometían mucho en entregas anteriores.



A pesar de ello, acaba por ser el episodio más sólido y equilibrado de la nueva trilogía de películas. J.J. Abrams consigue orquestar una historia coherente con su legado y centrada en lo que, de verdad, tiene que contar. Hay fan service, sí. Humor, acción y drama. Pero sobre todo, mucha, mucha nostalgia.

Dependiendo de la generación en la que hayamos nacido, sentiremos más como "nuestra" la trilogía original, la de las precuelas o la más reciente, pero hay algo que debemos tener claro: Star Wars es algo más grande que cada uno de nosotros y existen muchas perspectivas para disfrutarla: sentiremos que mil generaciones de Jedi viven en nosotros.

Ficha técnica

Dirección: J.J. Abrams
Producción: Kathleen Kennedy, J. J. Abrams, Ram Bergman
Guion: J. J. Abrams, Chris Terrio
Sonido: John H. Williams
Maquillaje: Zoe Clare Brown
Fotografía: John Schwartzman
Montaje: Maryann Brandon, Stefan Grube
Protagonistas: Carrie Fisher, Mark Hamill, Adam Driver, Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac, Lupita Nyong'o
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2019
Género: Ciencia ficción, Space Opera, Aventura
Duración: 142 minutos


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viernes, 21 de diciembre de 2018

“Robin Hood”: un desastre de taquilla… y de todo lo demás



Por: Alexiel Vidam

El tráiler de la nueva versión Robin Hood, de entrada, me provocó desconfianza. Sin embargo, con el fin de no prejuzgar, y un poco más animada al saber que Leonardo Di Caprio se encontraba detrás de la producción, decidí arriesgarme a verla. Debo decir, que, lamentablemente, la película no sólo no superó mis bajas expectativas, sino que la decepción fue, demás, catastrófica.


Para empezar, mi gusto por la historia me vuelve bastante fijona con el tema de la ambientación. Personalmente, el intento de los productores y directores de arte y vestuario por actualizar la vestimenta, el maquillaje y los elementos del entorno, restan verosimilitud al relato, llegando a perturbar el ojo a un grado en que la mente se desvía del argumento (sin pecar de exagerada, debo decir que los trajes parecían más acordes para una distopía juvenil a lo The Hunger Games; para ponerle la cereza al pastel: entre disturbio y disturbio no se explica cómo es que la vestimenta de los personajes luce siempre pulcrísima y los peinados intactos).

El tema de la inclusión, por otra parte es llevado a niveles ridículos; es obvio que en la época medieval, Inglaterra no había recibido grandes migraciones y por lo tanto, encontrar personajes afrodecendientes o asiáticos entre los ciudadanos de Nottingham resulta completamente fuera de lugar.


Pero no sólo la estética y los valores políticamente correctos –a la fuerza- incluidos en el film cometen fallas de coherencia; también el propio guión. El momento en que El Pequeño John, quien en esta versión es convertido en un desertor árabe, traiciona su fe con una facilidad impresionante a fin de salvar a su hijo, contradice completamente los códigos de un musulmán extremista, cuyo fanatismo religioso le ha llevado hasta una Guerra Santa.

Si nos ponemos mucho más exquisitos con el tema de la fidelidad al relato original, también podemos señalar que resulta forzoso haber convertido a Lady Marian –de noble cuna en la leyenda medieval- en una plebeya ladrona de corceles.


Lo más triste de todo, sin embargo, es la forma en que Robin es desvirtuado y caricaturizado. Robin, cuyo carisma radica en su idealismo, corazón noble, rebeldía e identificación con los más pobres, termina siendo un despechado y llorón que asume su rol de delincuente con el fin de impresionar a unas faldas que lo han olvidado.

Otro punto que molesta en extremo es la importancia exagerada que se le da al sheriff; el sheriff, originalmente, era un sujeto abusivo y explotador, como se ve en el film, pero su afán de derrocar al rey ya no resulta creíble, pues quienes podían acceder a la corona en aquella época, eran, únicamente, los nacidos de sangre azul. De hecho, quien complotaba originalmente contra Ricardo Corazón de León, era su hermano, el príncipe Juan Sin Tierras, quien aquí ni siquiera aparece.


¿Si algo se puede rescatar de este desastre? Algunos dirían que los efectos. Yo discrepo. A mi parecer, se exagera en el uso del CGI. El uso excesivo de efectos digitales aturde y nos hace sentir antes dentro de un videojuego que de un fragmento de época.

Sin más que decir, mi puntuación para esta película es 2/10.


Ficha técnica

Dirección: Otto Bathurst
Producción: Leonardo DiCaprio, Jennifer Davisson, Joby Harold, Tory Tunnell
Guion: Joby Harold, Peter Craig, David James Kelly
Idea original: Ben Chandler (inspirado en la leyenda de Robin Hood)
Música: Joseph Trapanese
Fotografía: George Steel
Montaje: Chris Barwell
Protagonistas: Taron Egerton, Jamie Foxx, Eve Hewson, Ben Mendelsohn
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2018

lunes, 4 de junio de 2018

El nacimiento del héroe: "Han Solo, una historia de Star Wars"


Por: Jorge André Ruiz

La nueva entrega de la saga galáctica más importante llegó a nuestro país, y con ella, una gran expectativa por parte de los fans de esta popular franquicia, entre los que me incluyo.

Han Solo: Una película de Star Wars es un spin-off bastante agradable y fácil de disfrutar, todo ello a pesar de la polémica recepción del Episodio VIII: Los últimos Jedi; en consecuencia, el interés que tenía por ver esta película no era muy elevado.

A ello se sumaba el mal augurio que traía el que, durante la grabación, se haya despedido a los directores Phil Lord y Christopher Miller (The Lego Movie). Circulaban rumores además, sobre la falta de habilidad actoral del protagonista (Alden Ehrenreich); es decir, se pintaba un panorama bastante caótico.


Felizmente, Ron Howard entró a salvar el día en un momento en que la producción se estaba desmoronando. Incluso George Lucas estuvo presente durante las grabaciones y tuvo pequeños pero importantes aportes al producto final.

Sobre la película en sí, la trama cumplió con mis expectativas. Fue simple, sin caer en lo predecible -excepto por algunos detalles clave que sabíamos debían ocurrir. Mantuvo la coherencia a lo largo de la película y pudo sostenerse por sí misma sin necesidad de recurrir a giros radicales o forzar los eventos. Los personajes fueron empáticos para el espectador, aunque por momentos, algunos exageraron de forma innecesaria.



Las escenas de acción y persecución me mantuvieron al filo del asiento y con la adrenalina bombeando a más doce pársecs en el Corredor de Kessel. Los escenarios utilizados son impactantes y permiten que volemos dentro de nuevos planetas y sistemas que no aparecieron en anteriores episodios. La música está muy bien articulada con las escenas y logra el disfrute adecuado. Punto para el maestro John Williams y compañía.

Analizándola minuciosamente –alerta de spoilers- la historia sigue una línea común, y, hasta se podría decir, cliché de pareja-se-separa-cuando-intentan-huir, héroe-decide-volver-por-ella, se-encuentran-años-después-inesperadamente, vuelven-a-trabajar-juntos, las-chispas-del-amor-surgen y para cerrar con la clásica secretos-del-pasado-los-persiguen.



Sin embargo, la historia no pierde su encanto por ello y el romance entre el joven Han Solo (Ehrenreich) y Q'ira (Emilia Clarke) se ve convincente en la gran pantalla. Por otro lado, la cuota romántica entre Tobias Beckett (Woody Harrelson) y Val (Thandie Newton) me parece mucho mejor representada, pese a su brevedad.

Un tema en particular que me dejó contrariado fue la participación de la androide L3-37. Algo que he notado en las películas de Disney, es que están mostrando una postura interesante frente a diversos problemas sociales: el control del gobierno en Capitán América: El Soldado del Invierno; el racismo y discriminación en Pantera Negra y el problema frente a la escasez de recursos en Avengers: Infinity War.



En la película de Han Solo, L3-37 continúa con esta agenda, ya que promueve la idea de "igualdad de derechos y libertad para los andriodes". Incluso queda entendido que logró impulsar una rebelión en las minas de Kessel.

Si bien la idea que plantea es válida e interesante, me parece algo forzada en este contexto galáctico. No existe ningún otro caso, mención o indicio de esa temática en ningún otro momento de la franquicia cinematográfica.

Las referencias a esta idea de los derechos de los androides sí aparecen en la novela Last Shot (Último disparo), vinculada a este film y también en un artículo publicado por Wizards of the Coast en su página web en el 2004, dentro de una campaña RPG Living Force.



El concepto, a mi entender, es que Disney está tratando de resaltar, en este caso a través de L3-37, la lucha por las minorías con menos prerrogativas que el grupo dominante: las mujeres, algunos grupos étnicos y la comunidad LGTBIQ, lo que ha generado que se abra el debate sobre la vulnerabilidad en la que se encuentran estos grupos, pese a que nos encontramos en el siglo XXI.

Sobre los roles femeninos, destaca la trama en torno a Q'ira, claro ejemplo del padecer de las mujeres en sociedades en las que la injusticia gobierna. Hace mención a que "tuvo que hacer lo necesario para sobrevivir". Claro que al final ella estuvo jalando los hilos de su propio plan, pero eso es tema de otra discusión.



Otro rol femenino interesante fue el Enfys Nest (Erin Kellyman) quien al principio parece ser un lideresa malvada, pero cuyo trasfondo es entendible y hasta honorable, ya que más que encabezar piratas, se trata de rebeldes con causa justa: librarse del yugo del Imperio galáctico. Tiene una impresionante aparición inicial –muy al estilo de los merodeadores de Mad Max- en una palabra, espectacular y la música empleada, muy apropiada.

Volviendo al tema de la acción, las persecuciones tanto en el espacio como en los planetas son bastante intensas. Atención a la ruta para huir del bloqueo de Kessel. La película nos permite sentirnos –y sentarnos- en la cabina mirando hacia la oscuridad del universo: Hay más de una sorpresa, a la orilla de un vórtice de gravedad.



Hay algunas escenas, además, que nos recuerdan a las grandes películas de atracos, vaqueros y forajidos, en los que la vulnerabilidad de los rieles hacía de los cargamentos un blanco fácil para los ladrones. En este caso y yéndonos al especio, el atraco con botas de adhesión y rayos laser le dio un sabor especial/espacial a esta franquicia.

Con respecto a Lando Calrissian (Donald Glover), la escena en la que Han lo reta a un juego de cartas, nos recuerda a James Bond en Casino Royal. En sí, la película de Ron Howard, es una mezcla de Ocean’s Eleven y The Italian Job, pero al estilo Star Wars.




Como producto en sí, me gustó bastante y la considero recomendable para fans de la saga; del mismo modo, para cualquier persona que no haya visto, leído, ni oído hablar de Star Wars. ¿Existirá ese 1%?

Las dos horas de duración te mantendrán concentrado de principio a fin y no querrás perderte ningún segundo de la trama. No importa si te gustó o pareció un desastre el Episodio VIII, Han Solo: Una Historia de Star Wars continúa la línea de películas que inició la exitosa Rogue One y le da una perspectiva distinta al universo de Star Wars. ¡Qué la fuerza los acompañe!



Ficha técnica

Dirección: Ron Howard
Producción: Kathleen Kennedy, Simon Emanuel, Allison Shearmur
Guión: Lawrence Kasdan, Jon Kasdan
Historia: Basada en los personajes de George Lucas
Música: John Powell. John Williams
Fotografía: Bradford Young
Reparto: Alden Ehrenreich, Woody Harrelson, Emilia Clarke, Donald Glover, Thandie Newton, Phoebe Waller-Bridge, Joonas Suotamo, Paul Bettany
País: Estados Unidos
Año: 2018
Género: Acción, Aventura, Ciencia ficción

jueves, 8 de junio de 2017

“Wonder Woman”: Rompiendo la maldición del Universo DC



Por: Sergio Cueto

Wonder Woman llega a nuestros cines como una de las superproducciones del mundo del cómic más esperadas. Expectativa más que justificada a la vista del metraje dirigido por Patty Jenkins. La crítica aplaude la interpretación de Gal Gadot y Chris Pine; además, la actuación de la española Elena Anaya quien se ha ganado el favor de la prensa especializada con su versión del malévolo personaje de Poison.


Elena Anaya interpreta a Poison
La campaña promocional de la heroína que nació en el cómic en 1941 y que Lynda Carter inmortalizó en la televisión, acaparó la atención mundial, conquistando tanto la taquilla como las redes sociales: Diana Prince es el personaje de cine sobre el que más se ha tuiteado este año y  la crítica la ha tratado así:


  • Chris Nashawaty (Entertainment Weekly): "Wonder Woman es inteligente, impecable y tan satisfactoria como una película de superhéroes puede ser. Resulta deliciosamente irónico que en un género donde parecía que los hombres son los únicos que pueden divertirse, sean una super-heroína y una directora las que enseñen a los colegas cómo hay que hacerlo".
  • Chris Hewitt (Empire): "El Hombre de Acero, Batman v Superman y Escuadrón Suicida pueden haber sido éxitos de taquilla, pero tristes, salvajemente despedazados y capaces de dar golpes pero sin asombrar. Wonder Woman cambia todo eso. Lo hace mirando al pasado, tomando inspiración de Thor, Capitán América: El primer Vengador, pero sobre todo de la primera Superman (1978). Gal Gadot es una Diana excelente: un riff de chelo eléctrico con forma humana".

  • Matt Singer (Screen Crush): "Wonder Woman es emocionante, romántica, divertida y mi película favorita del Universo DC hasta la fecha. Con su fuerza y valor, Diana es un ejemplo para todos aquellos que conoce y se mantiene fiel a sus principios a pesar de la enorme presión que soporta. Si tenemos suerte, también supondrá una inspiración para los directores de las próximas entregas de este universo".
  • Kate Erbland (IndieWire): “Combina humor, corazón y una heroína de primera dando al Universo DC su mejor entrega hasta la fecha. Wonder Woman trata tanto del nacimiento de una superheroína como de cuánto el mundo es digno de ella. El empeño de Diana por pelear al lado de la humanidad, sin importar la frecuencia con la que la decepcionan, aporta la clase gravedad y emoción que afianza la película como el mayor logro del Universo DC. Sólo hay una palabra: maravillosa”.
Como podemos leer, Gal Gadot es insuperable en su personaje (Wonder Woman/Diana Prince) y se ha ganado el nombre de la Princesa Amazona con derecho propio, muy a la altura del enorme reto planteado: marcar la diferencia con anteriores films de Warner Bros.



En Wonder Woman existe mucha luminosidad y se aprecian ágiles secuencias de acción, alejadas de la oscuridad previa que nos mostró el polémico Zack Snyder en Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia, donde vimos por primera vez al personaje de Gadot junto a la denominada "Trinidad de DC" en la gran pantalla, sin duda, uno de sus más grandes aciertos.

Entonces ¿Pertenecen todas estas películas al mismo universo? A nivel argumental sí, pero a golpe de vista no, ya que el producto final que nos ha dejado la directora Patty Jenkins dista mucho de sus "predecesoras" en cuanto a estética, simbolismo y narrativa. Así, DC ha querido alejarse e las historias densas (Batman v Superman) y frenéticas (Suicide Squad). Para ello, Wonder Woman transita entre un clásico film de aventuras bastante entretenido, con corazón, humor y heroísmo.


La historia nos cuenta los orígenes del personaje en una Isla mitológica rodeada de una civilización que no se ha contaminado con el "mundo exterior". Cuenta con una maravillosa primera parte donde asistimos a la evolución, preparación y lucha de la princesa de las Amazonas, que al conocer el peligro en el que está envuelta, abandona su casa para intentar detener la inminente guerra y convertirse así en leyenda.

Wonder Woman marca un importante hito ya que es la primera película de superhéroes dirigida por una mujer, y Jenkins es la primera mujer en dirigir una cinta de este tipo con una protagonista femenina, que se estrenó en Shanghai el 15 de mayo de 2017 y que fue lanzada en los Estados Unidos este 02 de junio de 2017 en los formatos 2D, 3D e IMAX 3D.


"Solía querer salvar el mundo, este hermoso lugar. Pero cuanto más cerca me encontraba, más veía la gran oscuridad  en su interior. Aprendí esto de la manera más dura, hace mucho, mucho tiempo. "

¿Lo mejor? Una sobresaliente Gal Gadot, grandes secuencias de acción, batallas y efectos digitales, luminosidad y la idea de integrar dosis de humor al film, algo de lo que DC carecía. No olvidemos además el correcto trabajo de David Thewlis, Robin Wright, Elena Anaya y Connie Nielsen, que acompañan al elenco.


Si buscamos un "pero" en Wonder Woman -sin llegar al spoiler- es que se vuelve un tanto caótica en su último acto, pero esto no es, en modo alguno, una mancha para este brillante y solvente proyecto que forma parte del Universo Extendido de DC (DCEU en ingles).

Wonder Woman nos presenta a esta super-heroína en la gran pantalla de la mejor manera posible: con fuerza y una determinación que hacen del personaje de Gadot, un héroe universal, poderoso e inocente, combinando además fuerza, (com)pasión y tristeza ante una aventura totalmente épica para todo el mundo.


¿Estamos ante la mejor película del Universo Extendido de DC? Dadas las críticas actuales y la masiva respuesta del público asistente, sí. Wonder Woman se vislumbra un futuro luminoso, positivo y entretenido, cuyo mensaje "el amor de las personas es lo que debe hacer mover el mundo" esperemos, siga presente y se aloje también en nuestros corazones.


Ficha técnica


Dirección: Patty Jenkins
Producción: Charles Roven, Deborah Snyder, Zack Snyder, Richard Suckle
Idea original: William Moulton Marston (de su cómic Wonder Woman)
Guión: Allan Heinberg
Música: Rupert Gregson-Williams
Fotografía: Matthew Jensen
Montaje: Martin Walsh
Reparto: Gal Gadot, Chris Pine, Danny Huston, Robin Wright, Elena Anaya, David Thewlis, Connie Nielsen
País: Estados Unidos
Año: 2017
Género: Acción, Fantasía, Aventura, Superhéroes
Duración: 140 min.





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