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miércoles, 11 de marzo de 2015

El arte de perder…

Still Alice y el papel más entrañable de Julianne Moore


Por: Alexiel Vidam

La noche de los Oscar, hubo sólo una premiación que me hizo gritar más que la de Mejor Película: la categoría de Mejor Actriz. No sólo porque siento que Julianne Moore viene buscándola ya desde hace rato, y perfilándose en su carrera como la próxima Meryl Streep; también porque la película por la cual recibió el galardón, me tocó de manera particular. Con un excelente guión y una calidad de actuación que atraviesa las fibras, Still Alice logra acercarnos y compenetrarnos con una enfermedad tan impopular, como trágica e incómoda (por no decir embarazosa): el Alzheimer.

La Dra. Alice Howland (Juliane Moore) es lingüista de profesión, destacada conferencista y profesora de la Columbia University. Salió adelante a pesar de un pasado devastador. Está felizmente casada, y publicó un libro a la vez que criaba a sus tres hijos. En resumen: es una mujer luchadora y realizada por donde se le mire.

Quizás, precisamente el hecho de ser una mujer tan admirada y sobresaliente, es lo que hace más doloroso asumir el mal que le aqueja: con sólo 50 años, Alice sufre de un prematuro caso de Alzheimer.

Como estudiosa de la comunicación, Alice conoce lo que esto significa… Sabe que sus neuronas se irán apagando, que pronto será incapaz de expresarse, ubicarse, o incluso reconocerse… Irá progresivamente dejando de ser una mujer brillante… para convertirse en lo contrario. Brutal.


Me identifiqué sobremanera con la película. No porque tenga parientes cercanos que padezcan de la enfermedad, ni porque me la hayan diagnosticado a mí (¡gracias a dios!), sino porque también soy una obsesa de la comunicación. Me apasiona el lenguaje y la expresividad del discurso. Entonces, pude imaginar toda esa frustración que sintió Alice al ver cómo su léxico y su memoria se iban perdiendo. Ya no era capaz de expresarse… iba sintiéndose cada vez menos inteligente… cada vez más incompetente. Como para añadirle otra dosis de tristeza, pronto sus valiosos recuerdos empiezan a irse… ya es difícil reconocer hasta a sus hijos.


La visión confusa de Alice está claramente reflejada en el uso de enfoques y desenfoques. De pronto se siente aturdida y el paisaje a su alrededor luce distorsionado, difuminado; la vemos perdida en un fondo impresionista. El rostro de Juliane Moore no puede ser más expresivo: en sus picos de impotencia, en sus instantes de desconcierto, cuando trata de mantener la compostura, enfrentar la situación, o aligerarla con algo de humor. Moore, nos presenta a una mujer recia, que no para de luchar y se aferra con fuerza a su preciado Yo… que pelea hasta el final para seguir siendo Alice.



El guión -para esto- está lleno de frases conmovedoras que conectan con la realidad de esta mujer: con su proceso de aceptación, o mejor dicho, de no-aceptación de una realidad que le perturba, pues incluso en los momentos más duros, hace lo posible por seguir con su rutina: por ser una buena profesional, esposa y madre… aunque cada vez sea más complicado. Es un guión, además, que coloca todo el peso emotivo sobre su actriz principal, permitiéndole lucirse en su interpretación, pero también arriesgando al extremo: de no ser por la magistral actuación Moore, la película dejaría de ser buena. La conexión con la protagonista es clave y absolutamente necesaria para sentir el filme.


Alice (Julianne Moore) y su hija menor, la irreverente Lydia (Kristen Stewart)

Uno de los momentos más conmovedores y mejor logrados, sin duda, es aquel en que Alice da un discurso en el congreso de Alzheimer. Ya con la enfermedad algo avanzada, es incapaz de darlo sin papel y resaltador. Aun así la emoción que transmite en sus sentidas palabras, estremece en extremo a la audiencia...a la de adentro, y a la de afuera de la pantalla.


Sobrecogedora en su punto máximo… Véanla. 


Ficha técnica:

Dirección: Wash Westmoreland, Richard Glatzer
Producción: James Brown, Pamela Koffler, Lex Lutzus
Guión: Wash Westmoreland, Richard Glatzer
Idea Original: Lisa Genova (autora de novela homónima)
Música: Ilan Eshkeri
Fotografía: Denis Lenoir
Montaje: Nicolas Chaudeurge
Reparto: Julianne Moore, Alec Baldwin, Kristen Stewart, Kate Bosworth, Hunter Parrish
País: Estados Unidos
Año: 2014
Género: Drama
Idioma: Inglés
Duración: 101 minutos


martes, 3 de marzo de 2015

Aun así ganadores

Un poco de animación en terreno del Oscar



Por: Daniela Díaz


Todos ya sabemos que el ganador del Oscar a mejor película animada fue Big Hero 6 –gracias medios de comunicación peruanos que repiten la misma noticia hasta el cansancio-. En mi opinión, los largometrajes de Disney llevaban la delantera, básicamente por ser de Disney. No me malentiendan. No es que tenga algo en contra de ellos –de hecho, me gustaron bastante y creo que la ganadora merecía el galardón-; pero suelo preguntarme si los encargados de evaluar, tendrán en cuenta el presupuesto que grandes y prestigiosas empresas como Disney pueden invertir en sus producciones, a comparación de los estudios más pequeños.
                                                                                                              
Y ya que nadie se ha tomado el trabajo de presentar como es debido a las otras nominadas, en este post quisiera dedicarles un espacio.


Menciones honrosas

Cómo entrenar a tu Dragón 2 era una de las favoritas. Seamos francos: La historia de su predecesora había sido muy entretenida y original: Viaje al pasado en la isla Berk, llena de criaturas temidas por todos. Luego te lanzan algo que no esperabas: Hipo pierde la pierna después de la lucha contra el inmenso dragón Muerte Roja.

Usualmente, el personaje principal queda ileso y después todos son amigos y viven felices para siempre. Siendo realistas, ese tipo de final ya aburre. Aquí dejaron el final semi-abierto (¿?). Se menciona que su madre ha muerto, pero no se dice más al respecto.


Esto, como consecuencia, abre una nueva historia para la secuela nominada al Oscar. Hipo encuentra a su madre, e inicia una nueva aventura que trae consigo otra trágica consecuencia –también inesperada-. Para mí era algo que tenía que pasar para que la historia diese otro vuelco impredecible. Casi lloro -no lo niego-, pero hay que aceptar que si la familia de Hipo quedaba completa, se iba a parecer a todas las demás del mercado.

Otra película que también destaca por su argumento, es Los Boxtrolls. Una propuesta atrevida, además, pues revela un lado oscuro que, generalmente, es evitado rotundamente en los filmes para niños: el odio. La historia trata de Huevo, un niño humano que ve a las personas como unos monstruos-egoístas y egocéntricos. Ellos, con excepción de su amiga Winnie, critican a su familia –compuesta por trolls-; le temen e inculpan injustamente. Para esto, los hechos se desarrollan en un entorno surrealista, lleno de escenas algo tétricas y personajes excéntricos –como Archivald, el villano, quien se jacta de haber llevado una exitosa carrera de Drag Queen sin que nadie haya notado que era hombre-. Una película que atrae por su atrevimiento; por su osadía de jugar con los límites de lo esperado-aceptado dentro de su género. Creo, además, que la técnica de stop-motion le dio un toque más prolijo al ambiente macabro que se transmite.

Song of the Sea es completamente distinta al título anterior: más viva, alegre, con un trabajo de animación en 2D, que la dota de un encanto de cuento de hadas. Está basada en la combinación de dos leyendas: una que va del linaje de una familia, y otra sobre un selkie blanco (una foca mítica del folclore irlandés). El conflicto se da a partir de que la bruja malvada, intenta usar los poderes de la pequeña Saoirse para sus maléficos planes.


Lo más interesante de la película, a mi parecer, es la fluidez con que narra el mito, de tal manera que los niños sean capaces de comprender y apreciar la cultura irlandesa. No obstante, pienso que tiene elementos muy comunes, como las típicas moralejas sobre ser valientes, sortear los obstáculos, apreciar al prójimo y no darse vencido. Supongo que mal que bien, tomando al público en cuenta, no está mal un poco de moraleja; pero a mi modo de pensar, la forma en que la presenta es ya un poco repetitiva.

Finalmente, está El Cuento de la Princesa Kaguya, obra de Studio Ghibli (productora responsable de El Viaje de Chihiro). Honestamente, lo primero que pensé al terminar de verla fue: “Es demasiado larga” (dura 2 horas con 17 minutos). Recuerdo haber tenido que pararla por momentos y distraerme con alguna otra cosa.

La verdad dicha: A pesar de que cuenta con una clasificación para 12 años, considero que una historia tan larga y con un argumento tan profundo no puede estar dirigida a niños o adolescentes -a duras penas, adultos, si no se quedan dormidos-. Se desarrolla muy lentamente -tomándose un tiempo, para todo-. Da muchos detalles que me parecen irrelevantes. Lo más destacable, es que desarrolla un tema que a menudo no es tocado: el hecho de sacrificar la propia felicidad con el fin de satisfacer a los padres. La niña -por tener una gran belleza- es obligada a dejar todo lo que le gustaba en el campo, para convertirse en princesa. Luego, se le imponen enseñanzas que le impiden ser ella misma, para que pueda casarse a los 13 años –vaya vida-. Sus padres recapacitan cuando ya es muy tarde; aun así, la princesa no les guarda el menor rencor.

Mi impresión en este caso, es que la película fue nominada debido a lo controversial de su temática, tirada de los pelos, en líneas generales, para un público de cualquier edad.


*Para leer más posts de Daniela Díaz, visita su blog Karicatureando.

domingo, 25 de enero de 2015

La cuenta regresiva ha empezado

Un poco más sobre las nominadas a Mejor Actriz para el Premio Oscar 2015



Por: Susana Anavitarte


Hace ya algunos días se dio a conocer a las 5 actrices que se comerán las uñas esperando ser mencionadas por los presentadores del Oscar, y que tratarán de engalanarnos con sus más costosos -y probablemente extravagantes- vestidos. Muchos de sus nombres no son nuevos para nosotros, pero, ¿qué tanto sabemos de las ya conocidas y de las aspirantes a celebridad? 


Las “caseritas” de la dorada estatuilla

Marion Cotillard fue una revelación al ser una de las primeras actrices extranjeras en ganar un Oscar a Mejor Actriz en el 2008, por interpretar a la fallecida cantante Edith Piaf en La Vié En Rose. Sorprendió en la ceremonia de aquel año, pues para la película había sometido a un cambio de look radical; por el contrario, su aparición en la premiación dejó babeando a más de uno con esa belleza tan fina y glamorosa que sólo los artistas franceses pueden emanar. Un plus para Cotillard, es que además de actriz, es cantante y ha grabado diversos singles en su país natal. No en vano fue convocada por Rob Marshall para el remake musical de la recordada cinta de Fellini 8 ½ bajo el nombre de Nine, y la canción Take it all fue nominada a Mejor Canción en los Oscars del 2010. Su inofensiva apariencia podría encasillarla siempre en papeles de damisela en apuros, pero en Batman: The Dark Knight Rises nos sorprendió con su rol de la vengativa Talia, aliada del archienemigo Bane. En esta ocasión, su personaje es Sandra,  una mujer que busca desesperadamente no perder su empleo en Dos días, Una Noche. Bien podría valerle su segundo triunfo de estatuillas… Como para lucirlas en casa.

A Julianne Moore la esperamos con ansias desde hace muchísimos años.  Y no, no me refiero a queselfies a Lima o que participe en algún reality de nuestra peculiar parrilla televisiva. Desde que obtuviera su primera nominación como Mejor Actriz de Reparto a los premios de la Academia en 1998 por el film Boogie Nights, no ha parado de cosechar éxito y admiración por sus pulcras y siempre dramáticas performances. En estos últimos años ha resurgido su carrera en películas como el remake de Carrie o dándole vida al mítico personaje de Presidenta Alma Coin en la ya impactante saga de Los Juegos del Hambre. En esta oportunidad, la cinta Still Alice la hizo ganadora del Globo de Oro en el 2014 a Mejor Actriz- Drama por personificar a la protagonista, una profesora brillante que padece la enfermedad del Alzheimer y decide darle la cara a la adversidad. ¿Será que todo lo que brilla es oro y nuevamente lo tenga en sus manos? Quien sabe y la maldición de la eterna nominación a los Oscars sin éxito se rompa al fin para Moore.
venga a tomarse

Legalmente como actriz sé que si puedo hacer reír, dar lástima o mostrarme imponente, he conseguido algo así como el éxito en escena. Con todas las de la ley, Reese Witherspoon  se ha mantenido a lo largo de las décadas como una constante ganadora. Los Oscars son un biscuit para ella, ya que tiene alrededor de 42 premios  -si no nos crees puedes googlearlo con confianza-. En 2005 precisamente obtuvo un galardón de la Academia por el personaje de June Carter en la película Walk the Line, y un MTV Movie Award en el 2011 como Reconocimiento de toda una Generación. La rubia y tierna actriz de ojos azules es considerada como una de las celebridades de trato más agradable en los Estados Unidos. Se mantuvo en bajo perfil durante algún tiempo debido a su divorcio con el actor Ryan Phillippe (y un escándalo policial en el que tuvo una fuerte pelea bajo efectos de las “aguas” y las “chilindrinas bien helenas”), pero supo compensarlo con su arduo trabajo como productora en diversos proyectos para televisión y cine. Su más reciente trabajo actoral es Wild, donde encarna a Cheryl Strayed, a fin de dejar atrás los tortuosos eventos de su vida, inicia un recorrido por la Pacific Crest Trail.


No tan “pulpinas”: estas son las actrices que darán la pelea

Una mujer “cuerda” es un problema, pero una mujer psicópata un verdadero peligro. Rosamund Pike sabe llevar el pensamiento femenino a su versión más exacerbada y desquiciada, como podemos apreciarlo en Gone Girl, de David Fincher. Amy Dunne (Pike) es una escritora reconocida y muy querida por los niños, por su serie de cuentos de Amazing Amy. Ella desaparece misteriosamente y las sospechas se alzan hacia su esposo, Nick Dunne, quien toma vida gracias al siempre “bienbueno” Ben Affleck. Una de las grandes decepciones al momento de escuchar las nominaciones, fue ver que esta cinta había sido dejada de lado en las categorías de Mejor Película, Mejor Guión Adaptado e incluso Mejor Director. Para “regalo consuelo”, Pike consiguió al menos ser nominada a Mejor Actriz por su controvertido rol. Ella no es nueva en el mundo Hollywoodense; los eternos fans de James Bond podrán recordarla en el papel de la villana Miranda Frost, de Die Another Day. No obstante, Gone Girl podría significar su ascenso en el arduo paseo de la fama. En su universo personal, es una experta violonchelista y habla alemán y francés fluidamente. En Diciembre del 2014 dio a luz su segundo hijo. En Febrero,  si se alza como ganadora, podría tener en sus brazos a su tercer bebé pero en oro. Que la suerte la acompañe.

Finalmente para concluir esta breve introducción a las carreras de estas 5 poderosas competidoras, aparece, desde el reino británico, Felicity Jones. Esta joven y pequeña actriz -mide 1,56, real- estuvo escondida por mucho tiempo en el mágico y experimental mundo del cine independiente. Ello le valió un reconocimiento en el Festival de Sundance en el 2011, por el film Like Crazy, donde compartió roles con la potencial Ganadora del Oscar 2013, Jennifer Lawrence. Luego empezó a dar pasos en el cine comercial, llegando a personificar a Felicia Hardy (la “Gata Negra”) en The Amazing Spiderman 2. En The Theory of Everything su mayor reto fue el de caracterizar exhaustivamente a Jane Wilde, la primera esposa del famoso astrofísico Stephen Hawking, quien padece un terrible mal neuronal. Se vocea como una de las favoritas, junto a Pike y Witherspoon, para llevarse la estatuilla a casa.


De “yapa”: la excluida que causó decepción entre los fanáticos

No bastaba con tener que lidiar prácticamente toda su carrera con el recuerdo de su papel de Rachel Green en la serie FriendsUn buen día, Jennifer Aniston decidió dejar de lado su escultural figura y su carisma, y aventurarse en Cake, donde  encarna a una mujer con depresión crónica e inmensos deseos autodestructivos. Pero fue Marion Cotillard quien le quitó la oportunidad de separarse al fin de los típicos papeles de mujer bonita y graciosa, y darle paso al otro lado de su personalidad dramática. Le robaron la nominación. Sin embargo, como para no seguir llorando y comiendo Pezziduri por el desconsuelo, aún tiene pendiente una cita con los SAG Awards. Quizás ahí podamos verla sonreír como hace habitualmente frente a la prensa. ¡Aguante “Rachel”!    



Hay para todos los gustos. Sin duda alguna, será una noche de sorpresas y mucha indecisión, ya que cada papel ha tenido su particularidad. Lo único de lo cual podemos estar seguros, es que digan lo que digan, esta 87° edición será el Topic Trend por un buen tiempo, y causará más de una pelea cibernética. A esperar nomás.