miércoles, 27 de julio de 2016
Robert De Niro es Travis Brickle… (anti) héroe urbano
jueves, 27 de febrero de 2014
El Lobo de Wall Street – Sexo, Drogas y Mucho Dinero
Scorsese y Di Caprio nos traen la adaptación de la novela de Jordan Belfort,
un bróker de Wall Street, un lobo con piel de lobo capaz de ganar 12 millones
de dólares en 3 minutos y embolsarse 50 millones de dólares al año con astucias
ilegales. El Lobo de Wall Street nos muestra los efectos del poder y el
dinero, que mezclado con muchas drogas y sexo, se convierte en un desenfreno
sin límites. El ritmo del argumento es agitado; consigue mantener el clímax a
un nivel altísimo durante sus casi 3 horas de metraje. Pero no todo el mérito
es de Scorsese en este apartado, gran culpa de su éxito hay que agradecérselo a
su guionista Terance Winter, conocido por haber escrito los
episodios de series legendarias como Los
Soprano y Boardwalk Empire; él
dota al filme de unos speeches vertiginosos por parte de sus personajes. El
argumento es narrado por su protagonista, quien se dirige a nosotros varias
veces mirando directamente a la cámara, como en una conversación.
Leonardo Di Caprio
ralla la perfección adoptando la personificación perfecta del embaucador que es
Jordan Belfort. Di Caprio indaga en
la psique de un descerebrado ofreciendo una interpretación sublime que se aleja
de cualquier reconocimiento físico, para adentrarse en el terreno del mito. En
su enésima obra maestra, Leonardo deja la huella de un actor que, a cada paso
que da, no hace más que deslumbrar y que se destapa en esta ocasión con una
demostración sensacional de incursión. Leo consigue ganar el Globo de Oro a mejor actor de comedia
por esta película y una nominación a
mejor actor en los Oscar 2014. A su lado, como coprotagonista, el gran Jonah Hill, con quien Leo consigue una
simbiosis perfecta; gracias a esto, Jonah consigue una nominación para los Oscar 2014 a mejor actor de reparto. Podemos
apreciar el esfuerzo y el trabajo de Jonah en la gran pantalla; se le ve
increíblemente a gusto en su papel. Hay una anécdota que dice que Jonah Hill
estaba tan entusiasmado por trabajar en esta película, que se aceptó cobrar el salario mínimo, de 60.000$. Cabe resaltar
también la gran y corta interpretación de Matthew
McConaughey, que arranca más de una carcajada, y la de Kyle Chandler interpretando al agente del FBI que trata de cazar a
nuestro protagonista.martes, 19 de marzo de 2013
De Niro, un antihéroe de la ciudad
domingo, 11 de marzo de 2012
El niño, el autómata, y el hacedor de sueños

Por: Alexiel Vidam
Hugo Cabret (protagonista de “La Invención de Hugo Cabret”) es un niño que vive en una estación de trenes. Es huérfano, y pasa mucho tiempo intentando reparar un “autómata” (una especie de robot a cuerda). Él espera que, en el momento en que el autómata vuelva a funcionar, recibirá un mensaje de su padre.
Tod
o comienza en París, en los años 30. Hugo (Asa Butterfield) es un niño de 12 años que haciendo mantenimiento a los relojes de la estación de tren. Desde la muerte de su padre (Jude Law), vive junto a su tío alcohólico, quien lo trata de la peor manera. En sus tiempos libres y en secreto, Hugo hace todo lo posible por reparar un autómata descompuesto, utilizando piezas robadas de una juguetería. Hugo piensa que cuando logre reparar al hombre mecánico, éste le dará un mensaje de su fallecido padre, quien había rescatado al autómata de un museo donde nadie lo quería.
El dueño de la juguetería “atacada” constantemente por el protagonista, es un hombre mayor llamado George Méliès (Ben Kingsley), quien, habiendo sorprendido al ladrón, le confisca, además de lo robado, una libreta con diseños del autómata. Esos dibujos habían sido hechos por el padre de Hugo, en sus intentos por reparar el aparato, por lo cual el niño se empecina en recuperar la libreta, siguiendo al vendedor de juguetes hasta su propia casa, donde conoce a Isabelle (Chloë Moretz), una muchacha más o menos de su misma edad, quien resulta ser ahijada de Méliès.
Isabelle ama los libros, especialmente los de aventura, y se siente decepcionada por no haber vivido una hasta el momento; es por eso que decide ayudar a Hugo a recuperar el objeto perdido. En su camino, serán perseguidos constantemente por el guardia de seguridad de la estación (Sacha Baron Cohen), pero conseguirán reparar al autómata, el cual les dará la primera de una serie de pistas sobre el pasado del misterioso George Méliès.
Magia, misterio, y aventura
L
a Invención de Hugo Cabret, está basada en el libro del mismo nombre, escrito por Brian Selznick, y es la primera incursión del director Martin Scorsese, en el cine de tres dimensiones. Sobre esta experiencia, Scorsese comentó haberla encontrado realmente interesante, pues los actores se mostraban mucho más involucrados emocionalmente; asimismo, sus movimientos e intenciones, eran recogidos con mucha más precisión.
Casi todas las acciones de la película ocurren en la estación de tren, donde Hugo realiza su oficio de manera incógnita (en realidad el trabajo está a cargo de su tío alcohólico, quien enseñó a Hugo cómo realizarlo para poder echarse a beber libremente). Por esta estación, llena de colores y sensaciones enigmáticas, se pasean diversos personajes, cada uno con alguna peculiaridad oculta, desde el amargado guardia Gustav, hasta el bibliotecario que le busca nuevos hogares a los libros (Christopher Lee). Pero en ella, se encierra algo más mágico aún… el pasado olvidado de un hacedor de sueños y fantasías: Géorge Méliès.
Méliès existió en la vida real. Fue un mago famoso, pero, sobre todo, una de las figuras más importantes de la historia del Cine, el creador de los efectos especiales, y del cine fantástico. No les daré más información acerca de él para que vean el film, pero puedo decirles que la película es en gran medida, un homenaje a los comienzos del cine, y en especial, al creador de los géneros de fantasía, horror, y ciencia ficción.
Además de misteriosa, la atmósfera del film es melancólica… el sonido del acordeón en el fondo… transmite la sensación de que hay algo escondido en el paso del tiempo, esperando ser develado. La trama posee, además, suspenso y aventura, pues se trata de la historia de dos niños buscando objetos perdidos, develando pistas, y escapando de persecutores. Me intrigó la parte en que Hugo está colgado del reloj, y me gustó aquella en la que Gustav lo salva de ser aplastado por el tren, pues muestra un ángulo distinto del personaje que, durante casi toda la película parece ser el típico malo. Su complejidad, resalta aún más cuando lo vemos en la ridícula situación de practicar “su mejor sonrisa” (terrible), para tratar de conquistar a la vendedora de flores.
Lo que menos me gustó de la película (o, mejor dicho, no me gustó), fue la densidad con que se desarrolló la trama. Si bien el comienzo engancha, el ambiente es atractivo, y sus personajes carismáticos, los hechos transcurren con demasiada lentitud, que se siente más, todavía, tratándose de un relato de aventuras. Esa densidad hizo que me cueste seguir ciertos momentos. Demasiada linealidad en la manera de presentar los hechos, demasiada duración entre escena y escena.
El autómata es un elemento desperdiciado. Al principio parece tener una importancia elemental, pero termina siendo sólo una excusa para ligar a Hugo con Méliès, casi un elemento decorativo (no tenía que ser un autómata, podría haber sido cualquier otro invento parecido, pues el Méliès de la vida real también construía juguetes).
Además, el problema de tener dos historias centrales es que terminan por perder intensidad y el espectador acaba confundido acerca de cuál es el verdadero eje central de la historia. En mi opinión, la historia de Méliès, al tener un fondo tan rico y ligado a la historia del Cine, opacó la historia de Hugo, quien se supone era el protagonista de la película.
















