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viernes, 16 de octubre de 2015

Top-5 musical Made in Peru



Por: Alexiel Vidam

Hace un tiempo hice un Top-5 de aquellas canciones con las que me he pegado maleadamente a causa de una película. Obviamente, ese tipo de rankings va variando con el tiempo, de acuerdo a los gustos, los ánimos y las pelas que uno ve. La cuestión es que hace poco me pegué MAL (pero MAAAAAAAAL) con No me imagino, tema principal de la película Ella y Él (que por cierto, sigue en cartelera). Y en base a eso, empecé a recordar una serie de canciones en español con los que me he pegado a partir de películas peruanas.

Así que, como el cine nacional también tiene sus canciones memorables, les dejo mi Top-5 de temas musicales de pelas “Made in Peru”. Vale decir que éste es un ranking personal, y que de algún modo relaciona la canción, con el momento cinematográfico al cual está ligado. Para dar a conocer tu propio top o tus opiniones sobre este ranking, deja sus comentarios en la cajita de allá abajo.


PUESTO 5: MALA SANGRE
Intérprete: La Liga del Sueño
Película: Ciudad de M (2000)



El tema más conocido de La Liga del Sueño, adaptación del poema Mala Sangre de Rimbaud.  Aparece como introducción y también como cierre de la película Ciudad de M, protagonizada por Santiago Magill, Christian Meier y Pelo Madueño. Esta película nos muestra la realidad deprimida de los barrios bajos, donde reinan la delincuencia y la desesperanza. Al parecer, la única forma de “surgir”, es por el mal camino. La canción habla de seres sin moral, decepcionados, perturbados, heridos. La letra refleja bastante bien lo perdidos y atormentados que se encuentran los personajes; en especial M, un chico que no se encuentra a sí mismo; que está asustado; que se las da de malo, pero que pareciera tener cierta conciencia de lo que ocurre, de lo que le acorrala. M, ni siquiera tiene un nombre, o por lo menos no lo conocemos. Es una letra, una letra que también podría ser “mierda”; tal vez porque se así se siente…





PUESTO 4: DEPRESIÓN
Intérprete: Mon Laferte
Película: Loco Cielo de Abril (2014)




Esta canción se me pegó hasta un buen tiempo después de haber visto Loco Cielo de Abril en el cine. La escena en que apareció fue en realidad muy graciosa… La chica decepcionada por el reciente rompimiento, borracha en un karaoke, lanzando aullidos de gato por todos lados; desde el otro lado, una chica le grita “¡Buena, flaca!”. Una situación anecdótica y que conecta rápidamente por el poder de identificación que logra. Sin embargo, la melodía de la canción es desgarradora, y la letra es impúdicamente directa; lo cual, por el contrario de ser un defecto, resulta rico. Una de esas canciones placenteramente masoquistas…

(*Para ir al post de Loco Cielo de Abril, click aquí.)



PUESTO 3: DEMOLICIÓN
Intérprete: Los Saicos
Película: Roncarol 68 (2013)



Una para los rebeldes y los de oído musical retro (¡presente!). Rocanrol 68 se desarrolla en el año 68. Refleja la necesidad de liberación e identidad en una Lima todavía bastante tradicional. La canción de Los Saicos es precisa porque refleja muy bien ese sentimiento, así como la admiración por los ritmos foráneos, rudos e intensos. La historia, en concordancia con la música y una destacada dirección de arte, construyen un ambiente criollo que se fusiona con las influencias de un Estados Unidos hippie y muy rockero.

(*Para leer el post de Rocanrol 68, click aquí.)



PUESTO 2: NO ME IMAGINO
Intérprete: Vanessa Saba / Mar De Copas / Los Secretos
Película: Ella y Él (2015)



Tengo que admitir que esta canción me ha desgarrado y quemado el cerebro durante varias semanas. El tema principal de Ella y Él, transmite todo el dolor de la realidad; una sensación extraña… de aspereza dulce. En su versión más suave –pero intensa-, interpretada por Vanessa Saba, transmite un filin nostálgico, como de carencia; muy muy sentido, pero a la vez encerrando el reclamo subliminal de que nada es perfecto (filin que encontramos –a la vez- durante toda la película). Originalmente, el tema pertenece a la banda española, Los Secretos; pero desde mi perspectiva, tanto la versión de Mar de Copas, como la que arregló Manolo Barrios –integrante de dicha banda- para Vanessa Saba, superan en emotividad, por bastantes puntos, a la versión original.

(*Para leer el post sobre Ella y Él, click aquí.)





PUESTO 1: EL AMOR DESPUÉS DEL AMOR
Intérprete: Fito Páez
Película: No se lo digas a nadie (1998)


Imposible no conectar esta canción con No se lo digas a nadie, de Pancho Lombardi. Aún desde antes de ver la película (porque se estrenó allá por 1998, cuando yo tenía 12 años y no se me permitía verla), ya sabía que era uno de los temas principales de la misma; era imposible no conectar el sonidito inicial del tema, con el póster de Santiago Magill sin ropa (*no comments*). Con los años y mi afanamiento personal con Fito Páez, la canción fue ganando autonomía poco a poco en mi cabeza; sin embargo, he de admitir que por momentos… otra vez la imagen del póster me invade la memoria (en especial sucedió durante la temporada en la que –por fin- vi la película… hace no tantos años). Si bien la canción aparece en dos ocasiones que relacionan al personaje de Joaquín (Santiago Magill), con el personaje de Alejandra (Lucía Jiménez); creo que tanto la letra se relaciona con el dolor que muchas veces provoca sentir, pero también con un deseo de liberación, de experimentar el hecho de SER, aunque uno sufra en el camino. Todo ello se relaciona bastante bien con el protagonista y su búsqueda de ser lo que le nace en medio de una sociedad que lo rechaza y que lo reprime. Esta liberación no solamente es mental y emocional… sino también sensorial; muy acorde con el ritmo de la canción.  

(*Para leer el post sobre No se lo digas a nadie, click aquí.) 

jueves, 7 de noviembre de 2013

Making Off

Director de Rocanrol 68 habla sobre su ópera prima



Nos reunimos con Gonzalo Benavente Secco, director de Rocanrol 68, y conversamos con él sobre la realización del filme así como acerca de las motivaciones que lo llevaron a concretarlo.


Entrevista: Alexiel Vidam

Cámara: Víctor Cerpa

Edición: Cinematosis & Bloggeando en Lima

martes, 5 de noviembre de 2013

Al ritmo del Rock



 
Por: Alexiel Vidam

Fui a ver Rocanrol 68 sin mucha expectativa, luego de leer varias críticas en las que simple y sencillamente, se le hacía puré. Mi sorpresa fue más que grata, al encontrarme ante una película sumamente entretenida, que me arrancó varias carcajadas y mantuvo mi atención de inicio a fin.  

Esta es la historia de tres “señoritos” de la clase media-alta limeña en el año 68’. Ellos viven en La Punta, y tienen algunos retos para fin de verano: ir a un concierto de rock y, el más importante, tener enamorada. Si bien los protagonistas pertenecen a un contexto similar (clase relativamente adinerada, valores religiosos, padres conservadores), sus personalidades incluyen varios contrastes que conforman un matiz interesante: Manolo, el protagonista, es el más sensible, tímido y soñador; le gustaría ser director de cine, pero se siente presionado por su madre, quien lo induce a ser administrador. Bobby, por su parte, se las da de conquistador, pero es sumamente torpe para acercarse a las chicas; para preocupado por “salir de pito” y por demostrar ser el más macho de los tres. Finalmente, Guille, es el más “normal” del grupo, salvo por su pasión desenfrenada hacia el Rock, y en especial hacia Los Rolling Stones.

Siguiendo sus historias, nos remontamos tanto a momentos que remueven el “filin” de quienes vivieron la época (costumbres cotidianas, cambios de mentalidad, etc.), como la de aquellos que sentimos pasión por la música, el cine, y aspectos de la cultura pop. Yo particularmente disfruté aquellos diálogos en los que se hizo referencia a varios íconos cinematográficos, como la escena en que Emma, la vecina “hippy” de Manolo, hace alusión a la mentalidad cuadrada de los chicos, formando el mismo rectángulo que dibujó Uma Thurman a Travolta en la película Pulp Fiction. Hay muchas referencias también a Chaplin (con  mención especial a Tiempos Modernos), y a otros clásicos del cine de horror y ciencia ficción, como Metrópolis de Fritz Lang, y El Bebé de Rosemary, de Roman Polánski. En cuanto a las estrellas rocanroleras mencionadas se encuentran The Doors, Janis Joplin, Los Beatles, Los Rolling Stones, Jimmy Hendrix… y del rock nacional de la época, Los Yorks, Los Saicos, entre otros. De hecho, la canción que más identifica la película es, de estos últimos, el tema Demolición (1965), que va perfecto con las peripecias de estos jóvenes queriendo dárselas de “malos”; es imposible no identificarla, por ejemplo, con la escena en que Guille se roba el teléfono de la estación.


Demolición, de Los Saicos (1965), tema principal de la película.

Algunos señalan que las actuaciones son el punto más deficiente de la película, y que se perciben varios errores de script, como la aparición del logo de la Municipalidad del Callao. Considero que quien haya percibido el logo en mención, ha de haber hecho un análisis milimétrico de cada toma, ya que yo estuve atenta al instante preciso en que este error se hiciera presente, y en ningún momento lo encontré. En cuanto a las actuaciones, es cierto que son caricaturescas, pero no me parece que sea motivo de crítica, pues es eso precisamente lo que se busca en este tipo de historias. Hay que tener en cuenta que Rocanrol 68 es una reconstrucción anecdótica de los que pudieron ser recuerdos de personas de la época. Vendría a ser algo así como la puesta en escena de una serie de memorias peculiares y amenas contadas a un grupo de amigos.  De este modo, Rocanrol 68 busca, arrancar risas, y sacudir nostalgias, objetivo que, bajo mi criterio, es muy bien logrado. 

Escena que hace clara alución a Pulp Fiction, de Quentin Tarantino.

Tratando de ser imparciales, es cierto que al cine peruano todavía le queda bastante por desarrollar. Hay escenas algo flojas, como la de la ensoñación de Manolo estilo película musical. La coreografía dejó bastante que desear; quizás se pudo prescindir de ella o plantearla de un modo diferente. Faltó también dar un poco más de contenido a algunos diálogos o mostrar algún tema de los íconos de Rock extranjeros (aquí entra a tallar el tema de presupuestos, talón de Aquiles del cine nacional desde siempre). Aun así, pienso que muchas de las críticas presentadas a este filme hasta el momento se han pasado de venenosas, y tenido un afán especial por destrozarla.


De este modo, tras ver la película y disfrutarla, me sentí, no sólo en la obligación de rescatar sus aspectos positivos, sino además de recomendarla. Creo que en general se la van a pasar muy bien viéndola, y me alegra ver que el cine nacional va agarrando cada vez más vuelo y acogida en el público.



Ficha técnica:
Dirección: Gonzalo Benavente Secco
Producción: Augusto Tamayo, Nathalie Hendricks, Gonzalo Benavente Secco
Guión: Gonzalo Benavente Secco
Música: Paracutá
Sonido: Rosa María Oliart
Fotografía: Roberto Maceda Kohatsu
Vestuario: Leslie Hinojosa
Reparto: Sergio Gjurinovic (Manolo), Mariananda Schempp (Emma), Jesús Alzamora (Guille), Manuel Gold (Bobby), Gisela Ponce de León (Beatriz), Pablo Saldarriaga (Pablo), Lesli Shaw (Male).