Acabo de terminar de leer Pulp, de CharlesBukowki. Desde siempre le he tenido un apego especial al autor,
pero debo decir que esta novela me sorprendió particularmente por ser algo
distinta a las demás. Otra vez nos
hallamos ante ambientes y personajes decadentes, pero esta vez se entremezclan
con tramas de acción, suspenso, y seres del espacio.
No, ya no es Chinaski. O bueno, sí, aparece Chinaski, el
eterno alter-ego del autor, pero apenas en una mención secundaria. Su aparición
es efímera en la novela. Esta vez el
protagonista, es un detective de 55 años llamado Nick Belane, alcohólico y
fracasado con las mujeres, al igual que Chinaski, pero diría que bastante
más deprimido y aburrido de la vida que aquel. Belane reflexiona mucho más
sobre el sentido de la existencia, y sobre cómo la humanidad, en el fondo, no
hace más que esperar a la muerte.
Es entonces cuando
aparece. Ella, la muerte, con cuerpo de mujer. “Señora Muerte”, se hace
llamar, y le encarga a Belane encontrar
al autor clásico francés Louis-Ferdinand Céline, quien al parecer se ha
escapado de sus garras. A Belane, el encargo le parece de broma, así como
el nombre de su clienta, pero se trata de dinero y de “una mujer muy pero muy
buena” pidiéndole un encargo; así que lo toma.
Belane parece andar especialmente premiado para las
paradojas y misiones sobrenaturales, porque casi al mismo tiempo le encargan una misión con extraterrestres y
atrapar a un enigmático “Gorrión Rojo”, historias que se cruzan con la
búsqueda de una amante infiel (caso de otro cliente). Todo se vuelve un enredo
de casos extraños que acaban complementándose unos a otros.
La novela mantiene la atención en todo momento, tanto por
las intrigas de la historia, como
por los diálogos y reflexiones del
protagonista, cargadas de humor negro,
recordándonos que “Buk” sigue presente aquí. Debo señalar que la atmósfera
construida me atrapó, precisamente por esa
forma en que se mezclan lo cotidiano y lo paranormal, haciéndonos sentir
que la aparición de gangsters, aliens y figuras de ultratumba puede ser algo de
todos los días.
Pienso que esta novela resulta especialmente atractiva al seguidor del comicunderground, ya
que está empapada del mismo espíritu. De hecho, su nombre, Pulp, alude a un tipo
particular de literatura y de historieta que se hicieron populares allá por los
años 30. Estas historias aparecían impresas en papel de calidad bastante
baja, eran vendidas a precios muy baratos y se caracterizaban por incluir
fuertes dosis de violencia, misterio, y contar con una trama relacionada con lo
exótico o lo sobrenatural.
Personalmente, debo decir que disfruté mucho de la ironía del personaje principal y de las
situaciones absurdas que se le presentaban. Me sentí tocada, además, por
varios de los monólogos de Belane, acerca de la “vida” y de los vacíos
existenciales. El estilo sencillo del
relato nos centra sobre todo en la trama, pero no por esto carece de
profundidad o deja de lado la construcción compleja del personaje central.
Esta novela me parece destacable entre todo el legado de
Bukowski precisamente porque es la más novedosa
de sus historias. No sólo por presentar un protagonista nuevo, sino también
porque rompe con el estilo del realismo
sucio al cual el autor nos tiene tan acostumbrados. La mofa, la ironía y el
encanto de la decrepitud están ahí, pero esta vez los seres ordinarios de la ciudad
coexisten con un universo fantástico que se les superpone sin que lo noten (con
excepción de Belane).
En cierta forma, la más atípica obra de Bukowski presenta similitudes con el realismo mágico. Comparte
con aquel la cualidad de hacer que lo extraordinario se sienta cotidiano, solo que
se distingue por su ambientación. Esta
vez el ambiente rural no es el epicentro de lo maravilloso, sino la urbe,
hábitat natural de los decadentes personajes de Buk.
“Mi amor por el cine
es más grande que mi moral” - Alfred Hitchcock
Por: Mariana Loli
¿Qué mérito debe uno cumplir para ser reconocido como “maestro”? “Maestro” es aquel que
aprende y comparte su aprendizaje, aquel
que busca ir más allá, transformar mentes, evolucionar ideas y generar un
pensamiento crítico en sus aprendices. Un maestro siempre dejará un legado.
El 13 de agosto de
1899 en Leyston, Inglaterra, nació Alfred
Joseph Hitchcock, un niño de familia de clase media que se ganaba la vida
gracias al comercio de verduras. Alfred estudió Ingeniería hasta 1914, año en
el cual su padre falleció y debió dejar los estudios para trabajar.
Fue recién
en 1920 cuando consiguió su primer
trabajo relacionado a la industria cinematográfica, diseñando rótulos para la
famosa Paramount Pictures. Así
como su pasión, poco a poco, pasó de ser un sueño a una realidad.
Desde los años 20 hasta los años 70, trabajó con diversos géneros cinematográficos, destacando el thriller y el policial, motivo por
el cual se le conoce hasta hoy como “maestro
de suspense”. Su estilo de
narrativa visual inspiró a reconocidos directores de cine como Steven
Spielberg, Guillermo del Toro, entre otros; generaciones de directores que,
hasta la actualidad, sostienen a Hitchcock como referente del cine debido a sus
aportes técnicos y narrativos.
Su técnica
Para Hitchcock, el
cine era un arte visual por encima de todo. Él decía que el diálogo podía
complementar la historia, pero la
verdadera trama se contaba a través de las imágenes; éstas llevaban el
sentido de la historia. Esta preferencia por lo visual lo condujo a desarrollar
distintas técnicas que, aun con el paso de los años, no han dejado de
impresionar.
Un elemento
fundamental para la creación del suspenso en sus cintas fueel “tiempo artificial”, que consiste en
alterar la secuencia de las tomas para
extender el tiempo real a la vista del espectador. Por otro lado, los
argumentos usados en las filmaciones no eran demasiado complejos, puesto, que
como se mencionó anteriormente, para Hitchcock la riqueza se encontraba en la
imagen.
No era muy común prestar tanta atención a los recursos audiovisuales en
dicha época; esto llevó a que la crítica tildara más de uno de sus proyectos de
“inconsistentes”, provocándole números bajos en taquilla.
Según Hitchcock, el
verdadero mensaje debía transmitirlo el actor a través de sus gestos faciales y
acciones. Otro elemento fundamental para él, era el sonido (considerando la música y los efectos, mas no los diálogos):
así como las imágenes se encargaban de transmitir el argumento, el sonido debía
generar emoción y conectar al
espectador con la historia.
Paso por la pantalla chica
Entre 1955 y 1965 se
emitió la serie de televisión americana La
hora de Alfred Hitchcock, presentada
por el director mismo. Fiel a su estilo, el género principal fue el suspense; sin embargo, trabajó también
con una mezcla de drama, terror psicológico y misterio.
La serie fue creada y
producida por él mismo y está compuesta de una recopilación de pequeñas historias bastante particulares, acompañadas
siempre del característico humor negro de Hitchcock.
Al comienzo de cada
episodio se presentaba frente a los espectadores con un “buenas noches”, y
reaparecía en la escena final del episodio para brindar su interpretación
personal de la historia.
Inicialmente la serie llevaba el nombre de AlfredHitchcock presenta, pero luego cambió a La hora de Alfred Hitchcock por el tiempo de duración de los
episodios. En total se emitieron 10
temporadas: 7 de Alfred Hitchcock
presenta y 3 de La hora de Alfred
Hitchcock, y si bien Hitchcock presentaba cada uno de los episodios, solo
llegó a dirigir 18, ya que al mismo tiempo
dirigía otros proyectos.
Para un director, realizar diferentes proyectos simultáneamente
no es cosa sencilla. Ésta es una sólida prueba del talento, las habilidades y
capacidades de Hitchcock como gran referente de la industria del cine.
Su filmografía
Alfred Hitchcock durante el rodaje de Psicosis (1960).
Dentro de sus películas más destacadas se encuentra la
famosa Psicosis, película de horror psicológico moderno estrenada en 1960, innovadora en su manejo de la violencia y la sexualidad─cosa
atípica en una época marcada por la censura─. Psicosis, además, sentó las raíces para un género que se asentó por
fin en 1978 ─con
el estreno de Halloween─: el slasher, subgénero del terror con
violencia explícita y contenido sexual, protagonizado por un asesino psicópata
y un grupo de adolescentes.
Tal fue el éxito de esta película (tuvo 4 nominaciones al Oscar), que tuvo dos secuelas de distintos directores y
en 2013 se estrenó la serie de
televisión Bates Motel, a modo de precuela.
Escena más recordada de Psicosis (1960)
Rebecca (1940) es su largometraje más atípico y el primero que
realizó en Estados Unidos. Basada en la novela folletinesca Rebecca, escrita por Daphne du Maurier, este
filme cuenta con un estilo de narración y filmación mucho más lineal que el
resto de sus obras. Aun así, al estilo
romántico y gótico de la novela, se añade el suspense característico del
director, convirtiéndose en un clásico de su filmografía y uno de sus
largometrajes más reconocidos.
Rebecca (1940)
A esta lista podemos añadir Vértigo
(1958), que en su momento fue un
fracaso de taquilla debido a su trama no convencional, centrada en la
masculinidad y la obsesión. Sin embargo, el
tiempo la reivindicado como una de las mejores películas de la historia del
cine.
Vértigo se caracteriza por
su narrativa audiovisual, destacando el juego con los espejos, las
persecuciones, los planos picados y la escena del campanario. Considerada, técnicamente, una obra
maestra.
Vértigo (1958)
La soga (1948) es
otra de sus películas más ricas en suspense.
Nos cuenta la historia de dos estudiantes que estrangulan a un compañero de la
universidad y posteriormente organizan una fiesta, a la cual invitan a los
familiares del muerto. Generó mucha
controversia en dicha época por su representación tan real de la muerte y
la suposición de que ambos protagonistas eran homosexuales.
La película se considera un “experimento”
del director, ya que deja de lado el rodaje clásico para desarrollar escenas
largas y continuas (cada escena dura 10 minutos sin interrupciones).
Además, el filme casi en su totalidad,
se desarrolla en un sólo escenario (con excepción del exterior mostrado en
la aparición de los créditos).
La soga (1948)
Por último, Con la muerte en los talones (1959) destaca
como una de sus películas más originales,
al fusionar el thriller con el humor.
Aquí se intercala secuencias de acción y giros argumentales, consiguiendo un
ritmo ágil y disfrutable. Fue la
película más cara que hizo Hitchcock, pero también un éxito de taquilla con 3
nominaciones al Oscar.
Con la muerte en los talones (1959)
Su legado
Hitchcock tiene más
que merecido el apelativo de “maestro del suspense”,
pues su principal aporte a la industria, además de su rica y extensa
filmografía, es su estilo audiovisual, que perdura a lo largo de décadas y
convierte su travesía por el mundo del cine en un legado.
Existen 4 factores
principales que conforman la filmografía de Hitchcock: perturbación, narrativa,
innovación e influencia; todo esto en conjunto conforma su estilo único, alejado
de los esquemas tradicionales de la época.
Además, introducir el factor psicológico ha sido determinante para generar
un horror diferencial en el público. Éste, mezclado con su manejode la intriga,
tan característico, asegura un producto sumamente disfrutable.
Hitchcock merece ser recordado con merecida admiración. Su innovación y su técnica pusieron a
prueba el pensamiento crítico y la capacidad de análisis de sus espectadores,
marcando la huella a generaciones posteriores de cineastas.
Perturbadora, excitante, seductora… No veía algo tan equilibradamante oscuro y sensual desde que vieseLuna de Hiel, cinco años atrás (una de mis películas favoritas, dicho sea de paso). Blue Velvet (Terciopelo Azul), de David Lynch, te envuelve con su atmósfera de misterio y te enrosca como una serpiente con su trepidante erotismo.
Jeffrey Beaumont (Kyle MacLachlan), es un joven en sus tempranos veintes, que ha regresado a la -aparentemente- pacífica localidad de Lumberton, para visitar a su padre, quien tuvo un repentino ataque mientras regaba su jardín. Por las casualidades del destino, a la salida del hospital, Jeffrey encuentra una oreja humana tirada en el gras; así que la pone en una bolsa y decide llevársela al detective Williams (desde aquí ya vamos notando los primeros rasgos perturbadores de la película, pues Jeffrey toma la oreja con desconcertante frialdad, mientras que lo común sería salir despavorido). El detective examina la oreja y le pide que por favor no cuente nada a nadie, y que se mantenga alejado del caso, pero como bien lo dice el refrán, “la curiosidad mató al gato”, y cuando Sandy -la hija del detective- le tienta con un poco de información, Jeffrey no puede resistirse. Sandy (Laura Dern) le cuenta ciertos detalles que le ha sacado a su padre sin que él lo sepa, y Jeffrey acaba metido entre un lío de gangsters y la escalofriante relación sadomasoquista entre una cantante (Dorothy Vallens, interpretada por Isabella Rossellini) y el capo de la mafia (Frank Booth, interpretado por Dennis Hopper).
El punto más fuerte de la película, es su manera de exponer la dualidad del mundo (por cierto, una de las frases más recurrentes entre los personajes es: It’s a strange world, que significa “es un mundo extraño”); así, por ejemplo, partimos de un barrio lleno de sonrisas y flores, pero pronto este mismo lugar “tranquilo” se convierte en el escenario de sanguinarios crímenes. Con los personajes sucede lo mismo: Jeffrey se ve como un chico noble, tranquilo, un poco frágil, pero a la vez es llevado por el morbo a un punto en que se vuelve un personaje osado. Dorothy, por su parte, es una mujer atormentada, asustada por la sórdida situación en que se ve metida, que a la vez demuestra cierta inclinación masoquista. Frank, es el personaje más inquietante y grotesco; un sujeto sádico al que le gusta alternar entre el rol de “papi” y el de “nene”, y que necesita un tanque de oxígeno cada vez que se excita demasiado. Sandy, finalmente, es pintada como “el hada buena” de la historia, pero tampoco ella se salva de esta dualidad, pues nunca olvidamos que es ella quien arrastra y acompaña a Jeffrey en su enloquecedora aventura.
Las actuaciones que más destacan, sin duda, son la de Dennis Hopper e Isabella Rossellini, quienes interpretan los roles más perturbadores y complejos. Es interesante cómo se desarrolla la relación de los dos, pues se trata de una sumisión clara, pero poco a poco somos testigos de cómo el personaje de Isabella entra en una suerte de psicosis -quizás- a modo de autodefensa. Es así como en el maltrato, esta triste mujer llega a encontrar una dosis de placer sexual. Al mismo tiempo, hay instantes en los que ella llega a tener “rol dominante” de su interrelación, pues “papi” se convierte en “el nene”, y ella es quien ejerce de “madre sexual”. Esta confusa y tormentosa situación genera a la vez otras consecuencias psicológicas en Dorothy, pues al encontrarse con Jeffrey por primera vez, ella empieza a comportarse con él con las mismas actitudes que “papi” emplea con ella.
Para esto, vale decir que Lynch es un genio del manejo audiovisual, pues no todo se demuestra en actuación. El director crea metáforas a partir de rasgos físicos de los propios actores, del vestuario, y sobre todo, por la oposición imágenes: un grito de dolor seguido por una boca roja y sonriente; un ruego de amor seguido por un deseo humillante; una frase protectora seguida por un golpe brutal… contrastes que complementan el cuadro de dualismo.
Una excelente opción para quienes buscan disfrutar del suspenso y de descubrir los espacios más oscuros del erotismo. No por nada fue la película que lanzó a su director al estrellato internacional, otorgándole una nominación -ese mismo año- a los Premios Oscar como Mejor Director, y al Globo de Oro por el Mejor Guión. Altamente recomendada.
Ficha técnica:
Dirección:David Lynch Producción:Fred C. Caruso Guión:David Lynch Música:Angelo Badalamenti Fotografía:Frederick Elmes Montaje:Duwayne Dunham Reparto:Isabella Rossellini, Kyle MacLachlan, Dennis Hopper, Laura Dern País:Estados Unidos Idioma:Inglés Año:1986 Género:Misterio, drama, erotismo Duración: 120 minutos
*Para ver la película completa online, click aquí.
Siempre he sido una fanática de las películas para
adolescentes. Considero que a veces, ahondan en temas que la vida moderna ha
dejado de lado. El principal de ellos, el forjar nuestro destino, con nuestras
decisiones y acciones. John Green -el autor del libro en el que se basa
este film, y de Bajo la Misma Estrella-,
lo sabe muy bien, y junto a Jack
Schreider- director de las
adaptaciones cinematográficas de ambos libros- , nos trae esta maravillosa
historia, donde romper las reglas es la clave para encontrarte. Cero fantasía, cero desenfreno al máximo...
pero una aventura poderosa, de esas que uno ya quisiera vivir. Porque
siempre es bueno ver qué hay fuera de la "burbuja".
Quentin Jacobsen
(Nat Wolff), es el típico
adolescente "pulpín" que no mata ni una mosca. Le da manzanita a los
profes y en general, se porta bien. Tiene anhelos comunes y silvestres, como
ingresar a la universidad, tener novia, casarse, ser padre, etc. Jamás ha roto
esa caja de cristal en la que vive; no, inconcebible. Para que ese deseo salga a flote, necesita un empujón.Y solo Margo Roth Spiegelman (Cara
Delevigne) puede dárselo. Sí, la bella y misteriosa Margo. Troublemaker por excelencia, quien fuera
su amiga en la infancia, a la cual el crecer mismo distanció de él, convirtiéndose
sólo vecinos. "Q" –como la
chica suele llamar a Quentin- está enamorado de ella desde siempre. La extraña
personalidad de la joven, resulta atractiva para él y sus infinitos viajes,
donde ella escapa constantemente de aquello que le perturba. Un buen día, Margo
desaparece. No se preocupen: es perfectamente normal que ella haga eso. Su alma
nómade, no puede simplemente asentarse en la monotonía. El joven descubre
pistas, que aparentemente la chica le ha dejado. De esta forma, emprende un
largo viaje, en compañía de sus mejores amigos, Radar (Justice Smith), Angela –novia de Radar- (Jaz Sinclair), Ben (Austin Abrams) y Lacey (Halston Sage), la mejor amiga de Margo, quien necesita aclarar
malentendidos con ella.
Detalles como la dirección de arte, sonido, fotografía,
música y otras cosas técnicas, no son malas; mas no lo principal. Así que no
hay mucha vuelta que dartle. Mi total
atención, está en la trama y las actuaciones.
¿Qué es una ciudad de
papel? Según la película –y por qué no, Wikipedia-, es el término que los
cartógrafos le dan a ciudades falsas que aparecen en los mapas. Margo habla de ellas todo el tiempo. Eso
porque ella detesta la apariencia, el plástico y la frivolidad. Sin ánimos
de spoilear, en cierta escena se ve un poco cómo es su clima en casa: unos padres
adinerados, que no mueven ni el pulgar por encontrar a su hija, aduciendo que
"ella huye cuando está aburrida" o "cuando se le acabe el
dinero, regresará...". Resumiendo, su familia es una foto impresa en
plástico. Luego, Jase (Griffin Freeman), su novio, le es
infiel con la mitad de su disque grupo de amigas. Y en teoría, Lacey sabía de
las aventurillas que se traía entre manos el galán, pero no habló. Por este
motivo, Margo se venga de todos ellos –y
cualquier venganza firmada por "M", no es una venganza cualquiera-.
Entre cinta de embalaje, cremas depilatorias y un bagre muerto –leíste bien,
este pez aparece-, quienes fueron alguna vez amigos de Margo Roth Spiegelman,
tendrán en cuenta que jamás volverán a formar parte de su vida.
Quentin cree que su amor es correspondido –Margo le dice que
si él hubiera sido su novio, las cosas habrían sido diferentes para ella-.
Después de todo, ¿por qué buscarlo a él para hacerlo cómplice en sus
travesuras? Ella no deja pistas notorias, a menos que seas de su total
confianza. "Lo que hay afuera de tu
zona de comfort es grandioso; ve más para allá", le dice la aventurera
al muchacho. "Q" da más de lo que, usualmente, daría por cualquier
cosa.
Los amigos del
protagonista, Ben y Radar, no son el plato fuerte, pero complementan bien.
Ambos necesitaban un cambio en sus vidas, y ese viaje les da aquello. El
primero, consigue dejar su status de "pavo" de secundaria. El
segundo, reafirma su amor por Angela, su novia, dándose cuenta de que deben
vivir su relación al máximo, sin preocuparse por si seguirán juntos para
siempre o no.
Lacey me conmueve
bastante. No es la chica "huequita", bonita y popular que todos
esperan. Es muy inteligente –ingresó a la Universidad con un alto promedio- y
tiene buen corazón. Su único error, fue ser una más en el rebaño artificial de
la escuela. Realmente aprecia a Margo, y por eso, viaja con quienes menos lo
tenía pensado para reconciliarse con ella.
¿Actuaciones? Liz
Sinclair, Justice Smith y la propia Cara Delevigne destacan, por su naturalidad
y sus cambios de status a lo largo de la película. No son personajes
planos. Delevigne está debutando como
actriz, y aunque no es totalmente orgánica, ha hecho su mejor esfuerzo. Lejos
quedaron las pasarelas para ella; veo un potencial muy humano, que puede
reforzarse asumiendo cada vez más nuevos roles. Los otros dos tuvieron una
excelente química, y me convencieron bastante. Causaron ternura y contagiaron ese
amor puro, que toda pareja adolescente quisiera tener.
No puedo contarles el desarrollo ni el final, pero puedo
darles una reflexión en base a estos dos. Lo que Ciudades de Papel nos dice,
es que vivimos de apariencias. Nos nutrimos y nos enamoramos de ellas.
Interpretamos demasiado cada detalle o cosa que sucede en la vida cotidiana.
Luego, estamos corriendo constantemente –y no hablo necesariamente de la acción
física-. No vivimos ni disfrutamos cada situación, como deberíamos. Y si somos
jóvenes, eso es grave. Porque de las experiencias, de los fracasos y de los
aciertos, es que forjamos nuestro carácter. Para encontrarse, a veces, hay que perderse. Tal cual lo hizo
Quentin, gracias a Margo. Finalmente, nunca hay que permitir que alguien guíe
nuestro destino. Sólo nosotros somos capaces de decidir qué queremos y cuándo
lo queremos. El verdadero amor, reside en uno.
Esta película es recomendable para quienes recién terminan
el colegio, empiezan la universidad o incluso, están culminando sus estudios...
puede que lo que buscan, no sea realmente un trabajo, dinero o una estabilidad
emocional. Tal vez necesiten ir a una Ciudad de Papel.
Ficha técnica
Dirección: Jake Schreier
Producción: Wyck Godfrey, Marty Bowen
Guión: Scott Neustadter, Michael H.
Weber
Idea original: John Green (basada en su libro Paper Towns)
Notorious, traducido en España como Encadenados y en Latinoamérica como Tuyo Es mi Corazón, es un filme de género thriller y romance
dirigido por Alfred Hitchcock, también
conocido como “El amo del suspenso”.
Lo que más me sorprendió de este filme -protagonizado por Cary Grant y por la musa hollywoodense Ingrid Bergman- fue la forma en que el
autor se burla de nosotros -los espectadores-, atrayendo nuestra atención hacia
un “falso foco”.
¿A qué me refiero?
Ya había visto varios filmes del director con anterioridad,
y estaba acostumbrada a que sus temas se centren únicamente en el suspenso. Esto
no quiere decir, por supuesto, que sus personajes carecieran de profundidad
psicológica; creo que Norman y Marion, protagonistas de Psycho son el más claro ejemplo de que Hitchcock es capaz de crear
personajes complejos y llenos de matices. Sin embargo, por lo general los personajes, complejos en mayor o en menor medida,
eran -a la larga- piezas de un gran rompecabezas de misterio. Es decir, que los
propios conflictos de los personajes calzaban cual ingredientes propios del
género thriller.
Aquí, la cosa va por otro lado.
El Sr. Devlin (Cary
Grant) y la Srita. Alicia Huberman (Ingrid Bergman) son espías norteamericanos
en Brasil, encargados del seguimiento a un grupo que intenta reorganizar el
movimiento Nazi. Alicia conoce a uno de ellos: Alexander Sebastian (Claude
Rains), antiguo pretendiente suyo y amigo de su difunto padre. Para
conseguir la información que necesitan, Alicia debe seducirle y mantener al
tanto a su compañero. Sin embargo, la
cuestión se complica debido al sentimiento de ambos: Devlin y Alicia se han
enamorado, de modo que la misión vuelve áspera la relación entre ambos.
En un primer instante, intuimos que el autor ha colocado
este conflictivo romance para obstaculizar el espionaje. Luego, vamos
entendiendo que el tema sentimental
tiene un peso sumamente importante en la historia, llegando a competir e
incluso a sobrepasar la importancia del suspenso.Me atrevería a decir, además, que para centrarse en el conflicto entre
Devlin y Alicia, Hitchcock se arriesgó a dejar un poco de lado su común
minuciosidad en el aspecto policial. Las estratagemas, aunque bien
planeadas, a la hora de llevarse a la praxis proceden con bastantes errores.
Escenas como aquella en la que Devlin rompe una botella en la bodega de Sebastian,
nos sacan de cuadro; no esperamos tanta torpeza por parte de un experto
merodeador. En contraste, las escenas de choque sentimental están muy bien
trabajadas. Presentan esa fuerte dosis de emotividad y rabia, que recuerda por
instantes a los choques entre los protagonistas de Lo que el Viento se Llevó o Casablanca
(en la que Bergman también tuvo un rol protagónico).
Vale decir que de todas las actuaciones, el trabajo que me
pareció más resaltante fue el de la actriz principal. Bergman es bastante expresiva y sabe caracterizar a una mujer de
contrastes: apasionada e intensa, pero a la vez calculadora al momento de
trabajar. Grant, aunque menos efusivo,
complementa bien la dupla; en especial en los momentos en que sus
personajes se encuentran en zonas abiertas o llenas de gente. En esos
instantes, ellos deben pasarse información sigilosamente, a la vez que sonríen
y gesticulan cual si hablasen de trivialidades. Ahí es cuando, a mi parecer, resalta más su capacidad actoral; al ser
capaces de dar un mensaje con la palabra y transmitir uno opuesto con el
lenguaje no verbal. Claude Rains, por su parte, calza perfecto con el papel de
esposo “sacolargo” que no se entera de nada; tanto así, que siendo un líder
nazi, debe recurrir a su madre -una mujer de edad- para encontrar soluciones.
Devlin (Cary Grant), Alicia (Ingrid Bergman), Alexander (Claude Rains)
y la madre de Alexander (Leopoldine Knstantin)
Y todo esto nos lleva a preguntarnos si quizás Hitchcock habría
hecho esta película un poco también a modo de sarcasmo… como una reflexión acerca del amor capaz de
hacer ciegas y torpes a las personas, llegando incluso a hacer que dejen de la
de lado cualquier tipo de principio, responsabilidad, patriotismo, lealtad o
incluso de poner en riesgo la propia vida.
Ficha técnica:
Dirección:Alfred Hitchcock
Producción:Alfred Hitchcock
Guión:Ben Hecht
Música:Roy Webb
Fotografía: Ted Tetzlaff
Montaje:Theron Warth
Reparto:Cary Grant, Ingrid Bergman,
Claude Rains, Louis Calhern, Leopoldine
Konstantin