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lunes, 10 de diciembre de 2018

“Bohemian Rhapsody”: Cine vs. Realidad




Por: Mack Mantilla

Hace poco, muchos de los fieles seguidores de Queen, entre los cuales me incluyo, vivimos la experiencia de ver inmortalizada la historia de la banda en la pantalla grande. La película nos emocionó –eso es un hecho-; sin embargo, no podemos decir que Bohemian Rhapsody sea un biopic fiel al cien por ciento.  

En este post, me dedico a profundizar en aquellas diferencias, comprensibles para generar mayor enganche, pero que los fans acérrimos no podíamos dejar de observar con cierto recelo.


Cuando Freddie, Roger y Brian se conocen



En el filme, Freddie Mercury (Rami Malek) asiste a un recital del grupo Smile y después, se acerca a buscarlos en el backstage para presentarse como opción de cantante. Coincidentemente, el entonces vocalista Tim Stafell acababa de dejar colgada a la banda para tentar suerte en un nuevo proyecto musical. Inicialmente, Brian May (Gwilym Lee) y Roger Taylor (Ben Hardy) no saben si sería un buen negocio incorporar a Freddie, puesto que éste denotaba timidez, mas todo cambia cuando él empieza a cantarles Doing Alright.

Tal como consta en las biografías oficiales del cuarteto, As It Began y 40 Years of Queen, Freddie y los integrantes de Smile ya se conocían hacía tiempo; incluso Mercury y Taylor compartían departamento. Freddie solía asistir a los ensayos de Smile, e incluso les daba tips de vestimenta y puesta en escena, lo cual posteriormente sería un sello distintivo en Queen.


Anillo de compromiso a Mary Austin



Si bien Freddie mantuvo una larga relación -primero amorosa, luego amical- con Mary, nunca se conoció si él llegó a proponerle matrimonio en la vida real. Lo que sí conocemos todos es que ella terminó siendo la principal heredera de su fortuna y propiedades.


“Fat Bottomed Girls”


La cinta presenta un pasaje de la gira norteamericana de Queen en 1974 por diversos estados. Este pasaje es acompañado de la canción Fat Bottomed Girls, y se aprecia a la banda interpretando esa canción con el look de la época: cabellos largos, maquillaje abundante y trajes con alas. Lo cierto es que dicha canción no fue publicada hasta el año 1978, cuando los ingleses llevaban cabellos recortados y pantalones de cuero.  


Rock In Rio



Queen fue la primera banda de gran envergadura en llegar a Sudamérica, a inicios de 1981. Regresarían únicamente a Brasil, para presentarse en la primerísima edición del festival Rock in Río en el año 1985. Sin embargo, la película desarrolla una escena de Mercury mostrándole a Mary Austin cómo el público carioca cantó a todo pulmón Love Of My Life, ¡10 años antes de la verdadera fecha de dicho festival!


Creación de “We Will Rock You”



Una de las secuencias más emocionantes del filme se da cuando Brian da vida a su futuro himno We Will Rock You. May reúne a Roger y John, y a las parejas de éstos, para mostrarles su idea de una canción acompañada de un ritmo hecho por taconazos y palmas, con un pegadizo coro hecho por el público. Luego aparece Freddie en escena, para sumarse.

Según el timing de la película y el look de Mercury, esto habría sucedido en 1980, cuando este hit fue –realmente- grabado y publicado en 1977, época en la que Freddie aun no usaba su conocido bigotito y cabello corto.


El despido de John Reid



La película muestra que Queen contrata como manager a John Reid (Aiden Gillen) en el año 1975, mientras trabajaban el álbum A Night At The Opera. El vínculo laboral termina abruptamente, luego de que Paul Prenter (Allen Leech) le convenciera de persuadir a Freddie Mercury de abandonar la banda para mejor lanzarse como solista.

En la vida real, el despido de Reid no fue escandaloso; se realizó en buenos términos. En 1977 John se retiró como manager y entró en su lugar Jim Beach, el abogado de la agrupación con quien Freddie y compañía tenían una muy buena relación laboral y amistosa.


Jim Hutton, el compañero sentimental de Mercury



La historia de Freddie con Jim Hutton (Aaron McCusker) no se gestó en la mansión de Mercury, ni mucho menos con Hutton como mozo de una de sus alocadas fiestas. Ellos se conocieron en el año 1983, en un club gay, pero Jim tenía novio y rechazó las insinuaciones del rockstar. Pasó un par de años hasta que el destino los hizo reencontrarse y no separarse hasta la muerte de Mercury el año 1991.


Diagnóstico de VIH



Según la película, Freddie Mercury se entera que es VIH positivo luego de una consulta médica el año 1985. Apenas Queen se reúne a ensayar para el festival Live Aid, Freddie les cuenta a sus compañeros sobre su estado de salud, recibiendo el soporte inmediato de ellos y tomando la decisión de, a partir de ese momento, firmar todas las composiciones de la banda en conjunto.

Lo cierto es que, en la gira de 1986 Freddie empezó a experimentar cierto desgaste físico y a sospechar sobre su saludo. Al año siguiente, visitaría al doctor y confirmaría su padecimiento del virus. Cuando Mercury comunicó de ello a la banda, decidieron guardar estricta reserva sobre el tema y trabajar arduamente en el estudio durante todo el tiempo que le restaba de vida. Empezaron a compartir la autoría conjunta de todas sus canciones a partir de la publicación del disco The Miracle, de 1989.




En conclusión, Bohemian Rhapsody es una producción dirigida al público masivo, con las exigencias de la industria del séptimo arte. Su éxito en las taquillas le ha terminado dando la razón a esta efectiva adaptación de 134 minutos.

Por otra parte, para los queeneros más puristas, que deseen exactitud en detalles y línea de tiempo, existen mejores opciones, como los documentales como Days of Our Lives (Queen) y The Great Pretender (Mercury), los cuales serán motivo de otro post.


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viernes, 16 de noviembre de 2018

Bohemian Rhapsody: la vida es una canción (de Queen)



Por: Sergio Cueto

"Somos un grupo de cuatro inadaptados 
que hacen música para otros inadaptados."
 – Freddie Mercury

Bohemian Rhapsody se estrenó hace unas semanas en nuestra pantalla local y, a pesar de sus problemas durante el rodaje (Bryan Singer fue reemplazado por Dexter Fletcher por diferencias creativas) su éxito ha sido impresionante. La película está arrasando en la taquilla mundial, con más de 50 millones de dólares recaudados en EE.UU. y un monto similar en su paso por Europa.

La historia recoge y documenta los grandes hitos de Queen junto a la concepción de sus más emblemáticas canciones (que en algunos cines llegan además en su versión karaoke) y que toman por asalto las principales plataformas digitales como Spotify y Deezer, resultando en un revival ochentero in-crescendo, que realmente agradecemos. #GodSaveTheQueen



A pesar de las polémicas críticas internacionales iniciales -como una muy mala costumbre ya adquirida- el guión de Anthony McCarten dejó a muchos, en silencio. Asistimos así, a una celebración musical indescriptible. ¿Es esta la vida real o es solo fantasía? parece decirnos como el estribillo de la canción que da nombre al film.

Si bien es cierto que este biopic hace énfasis en la polémica figura de su vocalista, Freddie Mercury, la película nos describe además la interacción con sus compañeros, punto fundamental para el desarrollo de la trama: un grupo dispar de chicos talentosos, incomprendidos y de una honestidad rebelde, nos muestra su lado más humano, lleno de miedos y también de esperanza. Un aplauso de pie para Ben Hardy, Gwilym Lee y Joseph Mazzello -Roger Taylor, Brian May y John Deacon, respectivamente.


Mención aparte merece la puesta en escena de los conciertos más conocidos que todos coreamos y el trabajo que implica las gesticulaciones del actor Rami Malek, quien tuvo un gran reto. No sólo por la caracterización física -prótesis de nariz, bigotes y dientes falsos- además, debía imitar una de las voces más reconocibles y recordadas del rock.

Pero ¿todo es playback? La respuesta es un contundente NO. Malek, tuvo que acudir a clases intensivas de canto en los legendarios estudios Abbey Road de Londres, para lograr emular la inconfundible voz del líder de Queen. Una tarea prácticamente imposible.


“Lo que aparece en la película es un conjunto de varias voces. Hemos hecho lo posible para que puedan escuchar a Freddie”, dijo Malek en una entrevista a medios internacionales.  Así que, además de su voz, varios demos y la del propio Mercury, Bohemian Rhapsody contó con la invaluable colaboración de Marc Martell, músico canadiense famoso por imitar el tono de voz del líder de Queen. #Impresionante.

Rami Malek, quien también tomó clases de piano para el papel, logra mimetizarse con la leyenda y nos presenta un personaje de energía avasalladora y frágil a la vez. La narrativa funciona desde el arranque y nos atrapa hasta el emotivo final. ¿Lo mejor? Los diálogos, llenos de sarcasmo:


(Sobre la canción Bohemian Rhapsody)
Ray Foster: ¡Se hace eterna! ¡6 malditos minutos!
Freddie Mercury: Lo siento por tu esposa si crees que 6 minutos es una eternidad

Los puntos flojos van por el tema de estructura, que es clásica y circular (perdición vs. salvación). Tal vez se esperaba un poco más de riesgo al esquema surgimiento desde cero, poco reconocimiento, primeros triunfos, éxito comercial, excesos, toma de conciencia y resurgimiento. Finalmente es muy poco lo que se le puede reprochar, salvo algunos cambios que realizaron a la historia.

En el film, por ejemplo, la banda se forma muy rápido y se omite que Freddie -uno de los iconos más queridos del siglo XX- ya conocía a los integrantes, y que además tenía un grupo ya formado (Ibex). Bohemian Rhapsody muestra un frontman bastante tímido en sus inicios, hecho que ha sido desmentido por el mismo Brian May, quien señala que Freddie siempre tuvo una gran confianza en sí mismo.


Además del tema de su enfermedad, en la ficción vemos al vocalista con algunos problemas para cantar en el ensayo del Live Aid, para luego revelarle a los músicos que está enfermo. En realidad, Freddie se entera de esto, años después del multitudinario concierto en Wembley.

Al margen de estos cambios que podrían molestar a los fans más ortodoxos de Queen, estamos ante una emocionante historia de principio a fin –los 20 minutos finales son INCREÍBLES. Éste es un gran (y merecido) tributo a Queen, sin duda, una de las mejores películas del año que termina. #WeWillRockYou




Ficha técnica


Dirección: Bryan Singer, Dexter Fletcher
Producción: Graham King, Jim Beach
Guión: Anthony McCarten
Música: John Ottman
Fotografía: Newton Thomas Sigel
Montaje: John Ottman
Protagonistas: Rami Malek, Gwilym Lee, Ben Hardy, Joseph Mazzello, Allen Leech, Lucy Boynton
País: Reino Unido / Estados Unidos
Año: 2018
Género: Biográfico, Drama
Duración: 134 min.



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sábado, 8 de abril de 2017

El otro lado de la moneda: Lo que sí nos gustó de "Av. Larco"



Por: Mafe Aguayo y Danytza López, las “Malditas Cinéfilas”

¿Quién no ha gozado del rock peruano de los 80? Nosotras, a pesar de haber nacido una década después, lo disfrutamos por influencia de nuestros padres y familiares. A la vez, reconocemos en esos temas musicales, el espíritu de los años más duros de nuestro país, de los cuales los millennials -aunque deberíamos- no estamos tan enterados. Jorge Carmona -director- y Miguel Valladares- gerente general de Tondero -, explican que la razón por la que decidieron llevar esta obra de teatro (dirigida por Giovanni Ciccia) al cine, fue dejar un archivo a futuro y transmitir a las generaciones más jóvenes una parte fundamental de la historia de su propio país, invitando a desarrollar conciencia. Esta especial motivación -vale decir- se ha dejado sentir en las diferencias que este nuevo film guarda con su antecesora teatral (que enfatiza menos en los puntos de reflexión).


La historia va sobre un grupo de jóvenes de clase privilegiada, que sueña con ser la mejor banda de rock peruano; ello, les obliga a salir de su burbuja, y arriesgarse a conocer la otra cara de la ciudad de un país en en conflicto; el conflicto armado más brutal de su historia.

El guión de la película -vale decirlo. está construido de una manera que aporta balance entre comedia y dramatismo, logrando que una refresque a la otra, y generando conexión con la audiencia a través del desarrollo de sus personajes. Carmona comentó que, al hacer una película, había ciertos puntos que cumplir debido a que ya existía una obra. Igualmente, recalcó que, en conjunto con el equipo creativo y los actores, se decidió  incorporar el drama de distinta forma y en diferentes momentos de la película para así poder llegar a un buen desenlace.


Desde el comienzo nos pareció genial que se conservara, en su mayoría, a los actores de la obra de teatro, pues esto de entrada refuerza la conexión emocional con los espectadores que previamente vieron la versión teatral (vale decir que aquí también se ha pulido ciertos detalles de los personajes que no habían quedado tan bien en la obra).

En cuanto a la selección de canciones en base al tiempo de dirección, como lo había dicho el propio director: “si quisiera incluir todas las canciones buenas de esos años, tendríamos que hacer 15 horas de película”. El increíble soundtrack está  bajo la dirección de Diego Dibós, incluyendo canciones como “Y es que sucede así” de Arena Hash y “Al colegio no voy mas” de Leuzemia. En paralelo, los números musicales son coreografiados por la igualmente increíble Vania Masías, quien tuvo las ganas de hacer que las mismas fluyan con la naturalidad clásica que corresponde al género.


Por otro lado, la dirección de arte es una de las mejores que hemos visto en el cine peruano de estos años. La construcción de ambientes y el uso de colores precisos nos transmite una vibra muy limeña y completamente retro; nos transporta.

De hecho, pensamos que tienen un gran y muy talentoso elenco, incluso quienes debutan por primera vez en cine, la rompen. Nos encantan todos los personajes y esperamos que Tondero nos siga trayendo sorpresas bonitas como ésta (honestamente, no somos tan fans de sus películas, con excepción de Magallanes).


No podemos olvidar, finalmente -y especialmente en estos momentos difíciles-, la importancia del mensaje que transmite la película, puesto que habla de unión y de la fuerza de nuestro país, resistente a épocas tan duras como los 80, con el auge de algo tan sórdido y brutal como el terrorismo  y todo lo que acarreó -cosas que jamás deben repetirse-.







Ficha técnica

Dirección; Jorge Carmona del Solar
Idea original: Giovanni Ciccia, Rasec Barragan, Diego Dibós (de su obra teatral Av. Larco: El musical)
País: Perú
Idioma: Español
Año: 2017
Género: Musical, drama, comedia

lunes, 18 de abril de 2016

5 películas para amantes del rock



Por: Alexiel Vidam

¿Quién ama el rock? Yo estoy segura de que muchos cinéfilos que pasan por aquí aman el rock. Y no por nada… El rock es uno de esos géneros musicales que, con su aparición, marcó un antes y un después en la historia del mundo, y que sigue envolviendo a millones de fanáticos con sus distintos niveles de complejidad… pero sobre todo, con esa intensidad tan característica que le dota de un espíritu rebelde y encendido. Siempre he pensado que la música es un estado de ánimo (¿alguien se imagina una película sin música?... o mejor dicho, ¿alguien se imagina la VIDA sin música?), y de todos los tipos, el rock es uno de los que nos mantiene más VIVOS, con todo lo que ESTAR VIVO implica.

Por esto, y porque el rock me acompaña a todas partes, he decidido dedicarle un homenaje cinéfilo a mi género musical favorito. Con ustedes… mi lista de “películas que todo amante del rock debería ver”.


THE RUNWAYS 

Directora: Floria Sigismondi
Año: 2010




Ya había escuchado sobre The Runaways… que era la primera banda de rock femenina de la historia, y que de ahí había salido la famosa cantante Joan Jett (I love Rock n’ Roll), pero de su música o de su historia, sabía poco o nada, y con esta película, me volví fan. Toda la puesta en escena está tan bien construida, que es difícil no quedar envuelto dentro del mundo de luces y escenarios, y ponerse a vibrar con la música. El guión, por su parte, está escrito desde la perspectiva de Cherie Currie, vocalista de la banda, ya que el mismo se basó en la novela autobiográfica de la cantante, titulada Neon Angel: A Memoir of a Runaway. El argumento nos muestra cómo una joven de 15 años sin mucho que esperar del futuro, acaba convirtiéndose, de la noche de a la mañana, en una de las rock stars más aclamadas del momento. Muestra también el lado más oscuro del espectáculo: con sus vicios, excesos y dudas existenciales. Excelentes interpretaciones de Dakota Fanning y Kristen Stewart como Cherie Currie y Joan Jett, y de Michael Shannon como su manager, el estrambótico Kim Fowley. (Click aquí para leer la crítica de esta peli.)


PINK FLOYD THE WALL 

Director: Alan Parker
Año: 1982


Una película hecha para partirnos el cráneo en dos y triturarnos el cerebro en pedacitos. Pink Floyd The Wall es una pesadilla musicalizada. Es ese universo distópico y no tan paralelo en el que podríamos vivir (o hemos vivido más de una vez). Pink, el protagonista, es un hijo de la segunda posguerra. Un huérfano y testigo de la muerte. Es también el resultado de una educación sobreprotectora y castrante al mismo tiempo. Él lanza su grito de liberación a través de la música. ¿Pero qué pasa cuando el grito se pierde en medio de una sociedad brutal y violentamente homogenizada?... La “alienación” parece ser la única vía para salvarse, y el individuo construye su pared… ladrillo a ladrillo. (Click aquí para ir a la crítica completa.)


THE DOORS

Director: Oliver Stone
Año: 1991




Otra película para volverse fan y descubrir los temas más emblemáticos de una banda que marcó hito en la historia. Mucho se ha criticado esta película sobre la inexactitud en los detalles, y que se ha construido más en base a mitos y escándalos en vinculados a la banda, por lo cual no debería ser tomada como una biografía exacta. Sin embargo, el espíritu trasgresor y salvaje de sus personajes –en especial el de Morrison- no deja de despertar fascinación e intriga. Morrison (interpretado por un magnífico Val Kilmer) es un loco que asusta a la vez que encanta. Su genialidad va de la mano con una intensidad que alcanza niveles destructivos y que –paradójicamente- saca de ahí su poder de conmover, de tocar, de perforar y devorar almas.


ALMOST FAMOUS 

Director: Cameron Crowe
Año: 2000




Una seductora Kate Hudson y un encantador Patrick Fugit nos traen una película divertida, rebelde… pero sobre todo, muy conmovedora. Fugit, interpreta a William Miller, un muchacho de 15 años que vive su adolescencia durante los salvajes años 70, y debe lidiar con las burlas de sus compañeros y las restricciones de su conservadora madre. Sin embargo, sus habilidades como redactor periodístico atraen la atención de los directivos de la revista Rolling Stone, quienes le dan la oportunidad de su vida: viajar junto a la banda del momento y escribir un artículo. Nada más “cool” para un joven que necesita conseguir independencia y reafirmar su identidad mediante la música. Sin embargo, el camino de los reflectores puede estar también lleno de confusión y desamores… (Click aquí para leer la crítica.)


HEDWIG AND THE ANGRY INCH

Director: John Cameron Mitchell
Año: 2001




Una de las películas más conmovedoras de la vida y una de esas pelas que puedo ver cien veces sin aburrirme. Con una magistral banda sonora y una riquísima puesta en escena, John Cameron Mitchell nos presenta a su personaje más entrañable: la “mundialmente ignorada” cantautora Hedwig Schmidt, rockera transexual procedente de la ex Alemania comunista. Le acompaña una banda de estrambóticos personajes, integrantes de su banda de glam-rock “The Angry Inch” (la “Pulgada Irritada”), entre los cuales cabe destacar a su esposo Yitzhak (ex drag queen de origen judío, corista del grupo, y transexual de mujer a hombre). Ellos se encuentran de gira por distintos puntos de Estados Unidos, persiguiendo a la estrella de rock Tommy Gnosis, ex-pareja de Hedwig, quien le ha robado las canciones presentándolas como suyas. Mientras luchan por alcanzar el reconocimiento, Hedwig y su grupo de perdedores “cachuelean” de bar en bar, y entre canción y canción, nos van revelando el desgarrador pasado de Hedwig. (Click aquí para leer la crítica.)


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viernes, 13 de febrero de 2015

Reinas del Rock n’ Roll



Por: Alexiel Vidam

Si por casualidad eres nuevo en el mundo del rock retro, o no has tenido la oportunidad de escuchar antes el nombre de The Runaways, he de comenzar explicando que se trata de la primera banda de Rock n’ Roll femenina, nacida en 1975. De ella surgieron dos figuras reconocidas hasta hoy dentro del punk-rock y el heavy metal: Joan Jett y Lita Ford.

El biopic The Runaways (2010), de Floria Sigismondi, está basado en el libro Neon Angel: A Memoir of a Runaway, escrito por Cherie Currie (ex vocalista de la agrupación). Trata sobre la formación de la banda, la llegada de Cherie al grupo y su relación con Joan Jett (guitarra melódica y segunda voz). Explora también el controvertido mundo del espectáculo y los motivos que llevaron a Cherie a dejar el equipo.

Las Runaways originales: (de izquierda a derecha): Cherie Currie, Joan Jett
Sandy West, Lita Ford, Jackie Fox.

Personalmente, lo que más me gustó del filme fue su capacidad de enganchar desde el primer segundo y de lograr que nos identifiquemos con los personajes. Las figuras que observamos en pantalla son estrellas que hicieron historia, pero a al mismo tiempo, son adolescentes escapando a los problemas de su entorno, buscando reconocimiento y creciendo de manera frenética.



Cherie y Joan son chicas de 15 y 17 años, hijas de padres divorciados; ambas se han formado en entornos deprimidos y en una época que subestima el poder de las mujeres; ellas dos, están buscando rebelarse, y lo hacen a través de la música. Cherie ama a David Bowie… Joan, a Suzi Quatro. Ese amor a sus ídolos musicales se ve plasmado en el estilo visual que presentan en la banda. Lo mismo ocurre con sus compañeras: Lita Ford -primera guitarra- mezcla el estilo de Jeff Beck con el de Richie Blackmore (guitarrista de Deep Purple), Sandy West –batería- basa su look en Roger Taylor (baterista de Queen), y Jackie Fox -bajo- imita a Gene Simmons (bajista y vocalista principal de Kiss). Vale decir que esta última integrante no puede ser hallada con nombre y apellido en el filme, dado que no cedió los derechos para que esto fuese posible; en su defecto, se creó el personaje de Robin Robins, inspirado en ella.

Ahora, si el guión está muy bien hecho, la puesta en escena sabe completar el cuadro a la perfección. No por nada Floria Segismondi es una reconocida fotógrafa y directora de videoclips. El uso de colores vivos y luces intensas, combinados con la potencia de la música, son capaces de transmitirnos toda la euforia del show, trasladándonos mentalmente a un concierto de The Runaways.


El reparto, desde mi punto de vista, está muy bien elegido, tanto por su parecido físico con los personajes reales, como por su capacidad interpretativa. Quedé bastante sorprendida con Kristen Stewart -a decir verdad-, a quien había menospreciado bastante por su aparición anterior en la lamentable saga Crepúsculo. Había tenido miedo de verla destrozar el papel de Joan Jett, pero, por el contrario de lo que esperaba, quedé bastante satisfecha con la interpretación; de hecho, pienso que no pudo haber caracterizado mejor a la Abuela del Punk en su etapa adolescente. A Dakota Fanning, por el contrario, ya la había visto lucirse en filmes como Yo Soy Sam o Hound Dog; como Cherie Currie no hizo más que corroborar la excelente impresión que tenía de ella como actriz. El resto de integrantes del equipo no pinta mucho, pero creo que, dentro de sus pocas líneas, Stella Maeve llega a construirnos la imagen de una carismática y amable Sandy West, mientras que Scout Taylor-Compton nos pinta a Lita Ford como la chica temperamental del equipo. Michael Shannon, por su parte, es el encargado de interpretar al productor Kim Fowley, un sujeto histriónico y manipulador que transmite sentimientos encontrados, siendo por una parte el responsable de llevar a The Runaways a la fama, pero también el causante de muchos los dramas internos y choques personales entre sus miembros.


Michael Shannon como Kim Fowley

Por si fuera poco, está el aspecto musical.

Como amante del rock de antaño, podía esperar una excitante banda sonora por parte de este filme: Temas de The Stooges, David Bowie, Suzi Quatro, Sex Pistols, entre otros, seducen nuestros oídos. Obviamente, a esto había que sumar los temas de las Runaways originales… Pero, lo que no esperaba en absoluto, era que las propias actrices fuesen capaces de interpretar semejantes covers. En las escenas de los conciertos, las versiones de Cherry Bomb, California Paradise, Queens of Noise, Dead End Justice y I Love Playing With Fire que escuchamos, vienen de las voces de Dakota Fanning y Kristen Stewart; lo notamos en el ritmo algo más acelerado de la guitarra y las voces algo más agudas en comparación con las versiones originales.




"I'm your chchchchchch... Cherry Bomb!!"


Todos estos elementos estéticos, sumados a un estilo narrativo ágil y fresco, terminan por completar un relato que, además de ser digerible y entretenido, despierta el interés por una banda que quizás muchos no conozcan de cerca. De hecho, cuando yo comencé a ver el filme ya había escuchado algo de Joan Jett, pero casi no sabía nada sobre The Runaways. El resultado, luego de ver la película, fue que me volví fan de la banda y estuve escuchando sus temas por horas, así como los de sus integrantes una vez que emprendieron su rumbo como solistas. Sin duda alguna, una joyita que todo cinéfilo adicto al rock debe tener en su colección.


Ficha técnica:

Dirección: Floria Sigismondi
Producción: Bill Pohlad, Art Linson, John Linson, Joan Jett, Kenny Laguna
Guión: Floria Sigismondi
Fotografía: Benoît Debie
Protagonistas: Kristen Stewart, Dakota Fanning, Michael Shannon, Stella Maeve, Scout Taylor-Compton, Alia Shawkat, Riley Keough
País: Estados Unidos
Año: 2010
Género: Drama, Música, Biopic
Duración: 109 min.
Idioma: Inglés