Adèle es una
chica en plena adolescencia. Cuando todas sus amigas se fijan en chicos ella
siente que le falta algo; que los hombres con los que pasa las noches no le
llenan. Un día se cruza con una chica de cabello azul (“el color más cálido”) y
sin querer empieza a obsesionarse con esa extraña desconocida con la que
compartió una mirada.
La Vida de Adèle (La Vie d’Adèle, 2013), también conocida como Blue is the Warmest Colour, es el
nuevo drama del cineasta tunecino Abdellatif
Kechiche, película criticada por su alto y explícito contenido sexual y
sorprendente ganadora del Festival de
Cannes de este año. Suficiente carta de presentación como para que un
aficionado al cine se interese, aunque sea por morbosa curiosidad.
Durante las tres horas (sí, tres horas) que dura la película
asistimos al descubrimiento sexual y amoroso de Adèle. Tres horas en las que no
miré el reloj, y si bien es cierto que hay momentos en los que la película pega
un pequeño bajón, no empaña la absoluta brillantez del resto del metraje.
Si tuviéramos que describir con una palabra la obra del tunecino, sería “natural”, porque todos los actos que se presentan están contados de la forma más natural posible. La manera en que las amigas critican a Adèle; la relación con sus padres y los padres de su pareja; todo. El tempo del file es extremadamente lento, pero contándonos los hechos con una dulzura y una complicidad que difícilmente se hace aburrido. Todo ocurre como ocurriría en la vida real. Conversaciones lentas a la sombra de un árbol en un parque; eternas charlas que descubren las capas de los diferentes personajes. Hay que estar muy atento a cada plano y a cada instante que nos brinda la película, pues como en toda buena obra nada se da por explicado; es el espectador quien debe hacer ese ejercicio de su comprensión fílmica, para averiguar qué pasa y qué siente el personaje de Adèle Exarchopoulos.
Y, quien crea por lo leído hasta ahora, que todo es buen
rollo y felicidad en esta intrincada historia de amor, que no se lleve a
engaño. La película es cruda, muy cruda. Tan cruda como puede ser la realidad.
Y la sensación final que se te queda en el cuerpo es extraña, tan extraña como
son las sensaciones reales, en las que no existen polos claros, sino que todo
es un claroscuro que se mezcla sin sentido.
En cuanto a las criticadas escenas sexuales tan comentadas
por los medios… Sí, hay sexo explícito.
Pero como parte de una forma de vida real, que encarta con todo lo que se nos
muestra en pantalla.
Mención especial totalmente merecida a las actrices del
film, Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos, que da cuerpo y
forma al personaje del mismo nombre sobre el que versa la historia. Ellas son
la vida y la sangre de La vida de Adèle, demostrando minuto
a minuto la brillantez de sus interpretaciones.
Dirección: Abdellatif Kechiche
Producción: Abdellatif Kechiche
Guión: Julie Maroh
Reparto: Adèle Exarchopoulos, Léa
Seydoux
Países: Francia, España, Bélgica
Año: 2013
Género: Drama
*Para leer ésta y otras críticas de Sr. Limón, visita su blog Cinéfilos Empedernidos.
*Esta película y otras del género LGTB están siendo proyectadas cada 15 días por La Reina Privados.
*Esta película y otras del género LGTB están siendo proyectadas cada 15 días por La Reina Privados.
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