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jueves, 6 de julio de 2017

Las 5 películas más brutales y traumáticas del terror japonés



Por: María Fernanda Moriya

Hablar de las películas de terror de Japón, es como hablar de la comida en el Perú. Todos sabemos que el fuerte de los japoneses, es el terror. Y es que hay tantas creencias, costumbres e historias fantásticas en el país del Sol Naciente, que todo nos lleva a reforzar la idea de que no hay sitio mejor que Japón para hallar las mejores películas de terror. El Jhorror, como se conoce al cine japonés del género en cuestión, se basa en crear tensión y jugar con el terror psicológico, usando personajes de su cultura, leyendas o historias.

Recientemente, la admiración del director peruano Alex Hidalgo, ha tomado fuerte influencia de este tipo de cine para la creación de su película NascaYuukai, próxima a estrenarse el 31 de Agosto en las salas de cine.


A propósito de esta curiosa novedad en el cine nacional, aprovechamos para traerte una lista con 5 películas del terror nipón que te dejarán pasmado a más no poder.


Confessions (2010)




Dirigida por Tetsuya Nakashima, narra una historia basada en un ensayo de teatro lleno de monólogos. La profesora, Yuko Moriguchi (Takako Matsu), renuncia a su trabajo en una academia, no sin antes confesar que dos de sus alumnos asesinaron a su hija y que inyectó sangre de sus esposos con VIH en una caja de cartón de leche que los asesinos habían tomado. Los asesinos se irían descubriendo poco a poco debido a la enfermedad que éstos desarrollan. Si bien no es una película llena de terror, el drama de esta película y la tensión, harán que la disfrutes.


Dark Water (2002)




Hideo Nakata nos presenta  la historia de una mujer recién divorciada, que lucha por la tenencia de su hija. Deciden mudarse para alejarse de su ex marido, quien saca a relucir su pasado y sus tratamientos psiquiátricos luego de su separación. Ambas comienzan a vivir tranquilas su nueva vida, aunque la presencia de agua sucia en su pequeño departamento desemboca en una serie de malestares en su pequeña hija. Agua sucia en el ascensor, en los techos, en el piso y la presencia de una mochila roja que pertenecía a una niña fallecida en ese lugar. La madre comienza a relacionar estos sucesos y a descubrir hechos aterradores relacionados a estos elementos.


Suicide Club (2003)




Del director Sion Sono, narra la historia de cincuenta y cuatro estudiantes que se suicidan lanzándose a las vías de un tren, aparentemente, tras un pacto. Luego de esto comienza una serie de suicidios alrededor de todo Japón. Kuroda (Ryo Ishibashi), es el investigador a cargo de averiguar estos sucesos. Sin embargo no será fácil. De esta historia nacieron un libro y un manga que nos dan puntos de vista distintos al del director.
  

Premonition (2004)




Del director Norio Tsuruta, y basada  en el manga Kyoufu Shinbun, llega Premonition. La historia trata sobre una familia viajando por la carretera. Ésta necesita hacer una llamada; por este motivo, retroceden y buscar una cabina en donde puedan realizarla. El padre, entra a la única cabina que se encuentra en esa desolada y oscura carretera y se da con una gran sorpresa. Mientras trata de realizar la llamada, encuentra unos recortes de periódicos con noticias sobre el asesinato de su hija, atropellada por un camión en esa carretera a esa misma hora. Se desencadena la locura en ese mismo instante.
   

Loft (2005)


Dirigida por Kiyoshi Kurosawa, trata sobre Reiko Hatuna (Miki Nakatani), quien se  traslada a una casa suburbana tranquila para terminar de escribir su novela. Una noche ve a un hombre trasladando algo envuelto en tela y descubre a Makoto Yoshioka (Etsushi Tokoyawa), un arqueólogo que investiga antiguas momias. Ya de noche, Reiko ve un fantasma mientras escribía y se da con la sorpresa de que estaba en la habitación en la que este ente habitaba.


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jueves, 30 de abril de 2015

“La Maldición de la Flor Dorada”: Un complejo drama sobre pasión, poder y sangre



Por: Alexiel Vidam

Recuerdo haber visto La Maldición de la Flor Dorada –de Zhang Yimou-, en el cine, allá por el 2006 –apenas se estrenó-. Desde entonces la he visto unas cinco veces más en momentos bastante espaciados. El efecto es el mismo: una película impresionante. Su seductora fotografía e impactante dirección de arte, la descubren como una joya desde el primer segundo. Pero la cosa no queda ahí: el argumento es un entreverado tejido de drama y ambición sobre la decadencia familiar en una de las dinastías más poderosas de China antigua. Está protagonizada por el experimentado Chow Yun-Fat y por la siempre compleja Gong Li.


La decadencia del Imperio

El filme nos traslada a China, durante la era de la Dinastía Tang –hace más de mil años-, una de las más poderosas, ricas y cultivadas que ha existido en dicha nación. Cuenta la leyenda que los funcionarios de la Dinastía Tang eran eruditos y expertos en Artes Marciales; que su época significó el apogeo de la literatura, y que la gente tenía tanto dinero que uno podía dejar la puerta abierta sin miedo a que le roben.

Sin embargo, ésta no es una historia de armonía y buena fortuna, sino de corrupción en medio de la riqueza. El Emperador (Chow Yun Fat), envenena a diario a su esposa (Gong Li), con una supuesta medicina que busca, en verdad, volverla loca. La Emperatriz, por su parte, planea un levantamiento, a la vez que mantiene una ilícita cercanía con su hijastro, el primogénito del emperador. El argumento, que hasta aquí ya pinta espinoso y complicado, se enreda aún  más, de manera progresiva, gracias a la ambición de sus personajes secundarios y a la aparición de algún fantasma del pasado.


De lo bueno… lo mejor

Siempre he amado las historias con giros sorprendentes y personajes redondos. En este sentido, La Maldición de la Flor Dorada me da en la yema del gusto. Cuenta con momentos inesperados que van dando un rumbo distinto a la historia y la llenan de puntos de climax. El ritmo no es denso en ningún momento, sino que atrapa y mantiene al espectador en una montaña rusa de intrigas y emociones. Esto último, en buena cuenta, gracias a la complejidad de sus personajes.

La Emperatriz (Gong Li), a quien podríamos considerar protagonista de la historia, no es una heroína, mas tampoco una villana. Es una mujer movida por la pasión y la frustración, y que posee la inteligencia y el carácter necesarios para planear una estratagema liberadora. A fin de conseguirlo puede hacer el bien o hacer el mal, proteger a aquellos con quienes se identifica o que le apoyan en su causa, y deshacerse cruelmente de sus enemigos. Aun así, podríamos decir que ella es una víctima de la tiranía el Emperador (Chow Yun-Fat), su marido, quien es presentado como un ser sin escrúpulos, a quien nada parece importar más que el propio poder. El personaje de Chow Yun-Fat, es un genio siniestro, un hombre con una inteligencia y capacidad de deducción digna de su cargo, pero utilizados únicamente para su propia ambición.

El Emperador (Chow Yun-Fat)

Por otra parte, están los tres hijos del emperador, con personalidades muy distintas entre sí: Yuan Shiang (Liu Ye), el príncipe heredero, es un joven sin carácter ni ganas de ser emperador, miedoso, débil y entregado a sus propias pasiones, un muñeco de su padre y de su madre adoptiva; Yuan Jie (Jay Chou), segundo hijo del Emperador y primero de la Emperatriz, por su parte, es un muchacho noble que quiere y respeta a sus padres por igual, pero se siente sumamente afectado por el secreto que le revela su madre, cosa que le lleva a convertirse en su primer aliado; finalmente el príncipe Yuan Cheng (Qin Junjie), el más joven de los tres, al principio no parece aportar mucho a la película; le vemos un poco apartado, como el “hijo menos importante”, hasta que repentinamente empezamos a verle escuchando y observando con sigilo; no es un personaje para menospreciar.

La emperatriz y su hijo Yuan Jie

A este grupo, además, se suman los personajes de la corte, que, aunque con menos protagonismo, aportan información que afecta de manera importante a la trama. Nos hallamos, pues, ante un guión inteligente donde cada personaje, hasta el más secundario, mueve una ficha clave dentro de la historia.


El príncipe Yuan Chen

Finalmente, quisiera recalcar algo que ya he señalado líneas arriba: la dirección artística y la fotografía son una belleza. Dicho en sencillo: los escenarios están muy bien reconstruidos, el vestuario y la ornamentación revelan la riqueza a niveles escandalosos, a su vez que los trajes femeninos ceñidos al cuerpo remarcan la sensualidad (y esto, si bien para algunos ha sido motivo de crítica, considero que es un punto a favor tomando en cuenta que el sexo es uno de los principales motores de discordia en el argumento). Por otra parte, el uso del color es un ingrediente fundamental en la construcción de la imagen. Saturado, cálido, violento. Está estrechamente ligado al poder y al dramatismo, pero además colorea las escenas y remarca atmósferas o caracteres. El dorado está presente en todo; es un color que atrae pero que a la vez quema la mirada con su brillantez, un color que pronto llegamos a percibir como intimidante –cuando le vemos encarnado en la figura del Emperador-, y más al ir acompañado de una música estremecedora, que tensa y advierte de la próxima amenaza.



Ficha técnica 

Dirección: Zhang Yimou
Producción: William Kong, Zhang Weiping, Zhang Yimou
Guión: Zhang Yimou, Wu Nan, Bian Zhihong
Idea original: Cao Yu (basada en su obra La Tempestad)
Música: Shigeru Umebayashi
Fotografía: Zhao Xiaoding
Reparto: Chow Yun-fat, Gong Li, Jay Chou, Liu Ye, Qin Junjie
País: China
Año: 2006
Género: Drama, épico, Artes Marciales
Idioma: Chino mandarín
Duración: 114 minutos





*Para ver la película online, click aquí.
* También te puede interesar: Emperatriz Tang (Personaje de la semana)

martes, 30 de julio de 2013

El “jaque” de la Emperatriz



Por: Alexiel Vidam

Protagonista de La Maldición de la Flor Dorada, la Emperatriz de la Dinastía Tang es una mujer con la tragedia sobre su frente. Todos los días, debe tomar un medicamento para curar su supuesta anemia. Sólo el emperador y su mano derecha, el médico real, conocen con precisión los componentes de este extraño té.

Emperatriz Tang

Emperador y Emperatriz Tang
Casada sin su consentimiento con un líder militar que derrocó al rey, la Emperatriz era la excusa perfecta para que este nuevo monarca Tang entrase en relaciones con la región de Liang. Como nueva consorte, se convirtió en testigo de los maquiavélicos manejos de poder de su marido, y de toda la sangre que pudo derramar.

Ella odia al Emperador. Y así como odia al Emperador, ama a sus hijos Yuan Jie y Yuan Chen (en especial a Yuan Jie, el mayor de los dos), y siente una pasión secreta por Yuan Shian, su hijastro, el príncipe heredero. Por si esto no creara bastante conflicto, la Emperatriz descubre que la medicina que ingiere por órdenes de su esposo, contiene el Hongo Negro de Persia, sustancia que lleva progresivamente al enloquecimiento.

El príncipe Yuan Shian y la Emperatriz


 Los pecados de la pasión

El Emperador, la Emperatriz, y el Príncipe Jai
Pero esta Emperatriz no es de aquellas que bajan la cabeza ante su Emperador. Ella es inteligente, astuta, mujer de armas tomar, dispuesta a encabezar una rebelión en contra del hombre al que siempre ha detestado. Para esto, acude a su amado hijo Yuan Jie, que acaba de regresar de las filas militares, para contarle la forma lenta en que su padre está acabando con su vida. El indignado Yuan Jie, entonces, acepta apoyarla en sus planes de obligar al rey a abdicar y cederle el trono.

El príncipe Yu, la Emperatriz, y las cortesanas del palacio

Sin embargo, hay dos cartas juegan en contra sus fines. La primera y la más fatal, es su propio frenesí, su deseo ilícito hacia Yuan Shian, que le lleva a actuar impulsivamente y acabar revelando información sumamente delicada. La segunda y la menos esperada, es su hijo desplazado, el joven Yuan Chen.



La mujer bajo la corona

La encargada de interpretar a la Emperatriz, es ni más ni menos que Gong Li, actriz china que saltó a la fama en occidente por su participación en Memorias de una Geisha (en el papel de Hatsumomo), allá por el 2005. No obstante, la susodicha ya contaba varios papeles importantes en su haber, sobre todo en una larga lista de filmes de Zhang Yimou, director de Héroe, La Casa de las Dagas Voladoras, y también de La Maldición de la Flor Dorada. No está demás decir que tuvo un papel importante en los inicios del director, siendo protagonista de su primera película, Sorgo Rojo, con la cual obtuvo el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín.

Destacando como una de las actrices más exitosas de la historia de China, Gong Li suele representar a mujeres que se debaten siempre entre el bien y el mal. En ocasiones también se le ha otorgado papeles que le han permitido demostrar su habilidad para el canto y la danza.


Para quienes están más acostumbrados al cine Hollywoodense, les dateamos que también pueden encontrarla en Miami Vice y Hannibal, El Origen del Mal.

sábado, 25 de febrero de 2012

Dragón en cuerpo de doncella

Por: Alexiel Vidam

En la China Antigua, allá por los tiempos de la dinastía Qin (Chin), una joven se rebela contra lo que le exige la sociedad. Su nombre es Jiao Long (“Dragón Marino”), y es experta en Artes Marciales, única aprendiz de la asesina Bi Jen Hu Li (Zorra de Jade). Ella roba la espada del maestro Li Mu Bai, y escapa de un matrimonio arreglado, y de la casa paterna, para vivir una serie de aventuras.


Jiao Long (“Jen” según la traducción norteamericana), interpretada por Zhang Ziyi, es la protagonista de Crouching Tiger Hidden Dragon (El Tigre y el Dragón), coproducción entre China, Taiwán, Hong Kong, y Estados Unidos, dirigida por Ang Lee.

Jiao Long es un espíritu libre, rebelde, una muchacha fuera de lo común para su contexto histórico y social, una guerrera. Es hija del Gobernador Yu, quien ha decidido casarla con el hijo de un alto funcionario. Lo que no sabe, su hija ha aprendido las Artes Marciales desde niña, leyendo el libro secreto de Wudan, y entrenando con la asesina Zorra de Jade, infiltrada en su casa como sirvienta.

El matrimonio no le va bien a Jiao Long… o por lo menos, no con el hombre que le han elegido. Ella no quiere tener la vida normal que tiene una cortesana; quiere actuar según sus propios deseos y vivir aventuras. Por si fuera poco, se ha enamorado de un bandido del desierto, llamado Luo Xuanhu, a quien conoció en un asalto por parte del susodicho, a la caravana de su pdre.

Siguiendo su instinto aventurero, la joven elige, como primera “hazaña”, robar la espada celestial del maestro Li Mu Bai. Esto le traerá una serie de problemas y enfrentamientos con la ley, con su propia maestra, con Li Mu Bai, y con su amiga Shu Lien, compañera de armas del maestro.

Buscando escapar de la justicia, y de las normas sociales, Jiao Long huye lejos de la ciudad el mismo día de su boda. Disfrazada de hombre y empuñando el “Destino Verde” (la espada de Li Mu Bai), va por los caminos causando destrozos en los locales que pisa, y enfrentando a todos los maestros de Kung Fu que se atreven a retarla.


La guerrera Jiao Long

Jiao Long es un personaje rebelde, revolucionario para su época y los cánones de la sociedad a la que pertenece. Por el contrario de lo que podría esperarse de una guerrera, Jiao Long es una chica de formas delicadas, figura “frágil” y elástica, rasgos finos, y trato amable… salvo, cuando está peleando.



(Jiao Long enfrenta a varios guerreros en una casa de hospedaje.)

Su estilo de lucha es ágil, estilizado y acrobático; se basa en principalmente en movimientos sueltos y sumamente veloces (por momoentos también "vuela"... te dan a entender que es debido al místico arte de Wudan). Es escurridiza y letal, pero también, sumamente tramposa (estaríamos hablando de una Ninja si la historia estuviese ambientada en Japón). Como buena discípula Bi Jen Hu Li (Zorra de Jade), Jiao Long ha aprendido que, lo más importante no es pelear limpio, sino vencer, por lo cual no tiene el mínimo reparo en atacar por la espalda o sacar trucos de la manga si es necesario; sin embargo, es un recurso poco recurrente, pues Jiao Long es ese tipo de personajes a los que les encanta jactarse de sus propias habilidades.

Su gran punto débil, es su falta de cautela. Es sumamente impulsiva, casi tanto como su maestra. Toma decisiones sin reflexionar demasiado en las consecuencias y suele dejarse llevar por sus instintos. Esto no sólo le resta puntos en el combate, sino también en sus decisiones de vida. Sin duda, es un personaje al que se admira por su fortaleza y espíritu combativo, pero que llega a ser tan pero tan necio en su afán individualista, que sus acciones tener costos tan caros como el verdadero amor… o la vida de un gran maestro.



(La mejor escena de acción según el Oscar.)

La actriz

Jiao Long es interpretada por Zhang Ziyi, multipremiada actriz china que ha trabajado con tan reconocidos y tan distintos entre sí, como Zhang Yimou, Wong Kar Wai… o Steven Spielberg. Inicialmente, Ang Lee pretendía contratar a una actriz china más conocida (en esa, Zhang Ziyi no era lo famosa que es ahora), pero se las jugó por ella, sorprendido por su interpretación en El Camino a Casa, de Zhang Yimou.

Para interpretar a Jiao Long, Zhang Ziyi tuvo que pasar un mes entero practicando los movimientos de Artes Marciales, que nunca antes había practicado en su vida; lo que le facilitó las cosas fue el hecho de ya haber practicado baile y gimnasia. Gracias a este papel, la actriz recibió 3 premios importantes: Mejor actriz de reparto por la Toronto Film Critics Association, Runner-up para la mejor actriz secundaria por The L.A. Film Critic's Association, y la mejor escena de lucha en los MTV Movie Awards. Por si fuera poco, El Tigre y el Dragón recaudó 130 millones de dólares en la taquilla estadounidense y tuvo 10 nominaciones al Oscar (de las cuales ganó 4), lo cual convirtió a Zhang Ziyi en una estrella internacional, participando más adelante en otras películas reconocidas como Héroe, 2046, La Casa de las Dagas Voladoras, o Memorias de una Geisha.

sábado, 14 de enero de 2012

15 años secuestrado


La furia vengadora de OldBoy

Por: @eubisual_

Imagina que te metes una borrachera maldita y al despertar te ves atrapado en un depa, donde una mano te alimenta a través de un hueco y no te dejan salir, sin darte razón aparente. Empiezas a desesperarte. Al no obtener respuesta, desarrollas teorías sobre tu encierro hasta que impregnan la habitación con gas y te desmayas. Te encuentras en sueños con una señora que te hipnotiza. Despiertas. Con la poca dignidad que te queda, planeas huir de ese lugar, y lo consigues… pero han pasado 15 años.

La ciudad ha cambiado, tu familia no te espera, tienes enemigos que vuelven del pasado y muchos misterios por resolver. Pronto te percatas de que estás solo en el mundo, y, en ese momento, tu némesis hace su aparición. Te dice que le divierte verte sufrir y que debes averiguar por qué te mantuvo encerrado durante tanto tiempo… sino, otros vendrán por ti.

Él se suicida, y ahora, que no sabes ni quién eres, ni a dónde vas, ni por qué te encerraron, el sólo pensar que esa respuesta muere con tu enemigo, te enloquece. Para aliviarte un poco, aparece una chica que te acoge. Tu vida empieza a tomar un rumbo, hasta que descubres que entre ella y tú existe un parentesco bastante peligroso, que podría desbaratar todos los “avances” que has tenido hasta el momento, e incluso llevarte de nuevo al filo entre la vida y la muerte.

“La incertidumbre es una margarita cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar”, como diría Vargas Llosa. OldBoy tiene como ingrediente fundamental lo incierto. Uno nunca sabe lo que le pasará al protagonista Oh Dae-Su, ni se imagina lo que es capaz de hacer alguien a quien le han sido privadas tantas cosas–desde el libre tránsito hasta llevar a cabo una vida familiar normal- . Pues bien, con este largometraje te das una idea de cómo se puede sentir, y de lo que uno haría por proteger lo poco que tiene y ama, más allá del dolor o el rencor que nos cause enfrentarnos a los demás.

Además de una buena trama (que incluye reflexiones sobre la existencia humana, el incesto, la soledad, la amistad y la honestidad) y una excelente fotografía llena de detalles, la película de Chan Wook Park es tan dinámica que te incita a seguirla hasta el final, en el que te llevarás más de una sorpresa. Cuenta con varias escenas impresionantes, como la pelea en el callejón, con un travelling (cámara que sigue al personaje) bravazo, que muestra lo bueno que es Oh Dae-Su para enfrentare a todo un grupo de bandidos contando únicamente con un martillo. Otra que podemos mencionar es la del restaurante, en que el personaje se come un pulpo vivo (cosa que no muchos actores se atreverían a hacer), o aquellas otras escenas “poéticas” que tratan acerca de la la debilidad y la muerte de ciertos personajes. No apta para estómagos sensibles.



Cabe anotar que OldBoy está basada en el manga del mismo nombre, contando con ciertas libertades en la trama.

La película recibió el gran premio del jurado de Cannes en el 2004 y actualmente cuenta con un puntaje de 8.4 en imdb (http://www.imdb.com/), y un 81% de aprobación en la web de crítica de cine Rotten Tomatoes (http://www.rottentomatoes.com/), nada mal para una producción coreana, que este año contará con un remake gringo. Recomendamos verla antes del fin del mundo.

Título: OldBoy
Dirección: Park Chan-Wook.
País: Corea del Sur.
Año: 2003.
Duración: 120 min.
Género: Thriller.
Reparto: Choi Min-sik (Oh Dae-su), Woo Ji-tae (Lee Woo-jin), Gang Hye-jung (Mido), Chi Dae-han (No Joo-hwan).
Guión: Hwang Jo-yung, Lim Joon-hyung y Park Chan-wook; basado en una historia original de Tsuchiya Garon y Minegishi Nobuaki.