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jueves, 23 de junio de 2016

“Nunca rendirse, seguir luchando”

Suffragette: La lucha por el voto femenino


Por: Alexiel Vidam

No nos engañemos. Las mujeres y los hombres aún no somos tratados como iguales ante la ley en todas las partes del mundo. De hecho, ni siquiera en los países más desarrollados, las mujeres son tratadas igual que los hombres en sus centros de trabajo; no reciben los el mismo pago por sus horas ni tienen las mismas posibilidades de acceder a los puestos importantes. Para conocimiento de muchos, apenas el año pasado (2015), fue reconocido el derecho a voto de las mujeres en Arabia Saudita.

Todas estas reflexiones son puestas sobre la mesa por Suffragette (2015), película de Sarah Gavron, protagonizada por Carey Mulligan y Helena Bonham Carter, con una corta pero contundente aparición de Meryl Streep. La historia va sobre las primeras militantes del movimiento británico por el voto femenino.

El significado de ser sufragette



Ante todo, hay que señalar señalar que la traducción “sufragista” que se ha usado en España y Latinoamérica para el término suffragette, no es correcta, pues no son exactamente lo mismo. Ambos términos se aplicaron a grupos que defendían el voto femenino. Sin embargo, los sufragistas (mujeres y algunos hombres), se caracterizaron por una actitud más mesurada y siempre acorde con la ley. Por el contrario, las suffragettes, decepcionadas de la ineficiencia del máximo pacifismo, recurrieron a marchas, huelgas y revueltas. Llegaron a incurrir al sabotaje de medios de comunicación, e incluso a la infracción de la propiedad privada (incendiando la residencia de algún político… previa revisión de que no hubiese nadie adentro).

Esto, de buenas a primeras, podría sonar a actos de vandalismo. Casi-casi, a terrorismo, si partimos de que se utilizaba la fuerza (y el miedo) para conseguir un objetivo. Sin embargo –y remarcando en el hecho de que no se buscó asesinar-, una vez que nos hallamos en contexto, es mucho más sencillo entender la actitud de estas revoltosas.



Estamos, pues, a inicios del siglo XX. Vemos el mundo a través de los ojos de Maud Wattes (Carey Mulligan), personaje inspirado en la figura real de Hannah Mitchell (1872 – 1956). Casada, madre de un niño, y con 24 años de edad, Maud es víctima y testigo de la injusticia en su centro de trabajo. Ella y sus compañeras son explotadas, obligadas a trabajar en condiciones que incluso ponen en riesgo su salud, acosadas sexualmente por sus jefes sin poder chistar. No tienen derecho sobre sus propios hijos. Varias son maltratadas o echadas por sus maridos. La ley no defiende su integridad.

¿Lo más indignante? Ver a la propia autoridad golpeando brutalmente a las mujeres; a esas mujeres que –sin agredir a nadie- protestan porque se les niega el voto. Es ante tal situación, que cobra sentido –y poder- el discurso de la revolucionaria Emmeline Pankhurst (personaje real interpretado por Meryl Streep):


"Luchamos por una época en la que cada niña que llegue a este mundo tenga las mismas oportunidades que sus hermanos varones. Jamás subestimen el poder que tenemos las mujeres para definir nuestro propio destino. No queremos quebrantar las leyes; queremos hacer leyes. (...) Si debemos ir a prisión para conseguir el voto, que sean las ventanas del gobierno las que se rompan, no el cuerpo de una mujer. Incito a todas las presentes y a todas las mujeres británicas a una rebelión. Prefiero ser una rebelde que una esclava."

La propia Maud, quien ama a su marido, acaba siendo maltratada y rechazada por el mismo y alejada de su pequeño. Es por todo esto que termina abrazando la causa de las suffragettes, inspirada por el discurso de la activista Edith Garrud (Helena Bonham Carter), y de la propia Emmeline Pankhurst, líder suprema del movimiento.


Hablando desde el aspecto cinematográfico, siendo sincera, Suffragette no me embelesó. A mi parecer, le faltó bastante trabajo en los aspectos fotográfico y musical. Aunque consigue impactarnos con ciertas escenas muy bien logradas (sobre todo las más violentas), pienso que, con un uso mucho más preciso de estos elementos, la sensación de desgarro e incomodidad habrían sido mil veces más potentes. No obstante, el argumento consigue su objetivo principal, que es envolvernos y llevarnos hacia una reflexión; a concientizar en el maltrato que ha tenido que soportar la mujer por siglos, y en la necesidad de crear una sociedad más justa e igualitaria.

Ficha técnica:


Dirección: Sarah Gavron
Producción: Alison Owen, Faye Ward
Diseño de producción: Alice Normington
Guion: Abi Morgan
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Eduard Grau
Montaje: Barney Pilling
Reparto: Carey Mulligan, Helena Bonham Carter, Meryl Streep, Anne-Marie Duff, Natalie Press
País: Reino Unido
Año: 2015
Género: Drama histórico
Duración: 106 minutos
Idioma: Inglés



*Para ver la película online, ingresa aquí.


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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Prometeo moderno


Por: Alexiel Vidam

Frankenstein de Mary Shelley es la segunda entrega de una tendencia noventera a revivir los clásicos del horror. La película fue dirigida por Kenneth Branagh y producida por Francis Ford Coppola, quien había iniciado la línea con su Drácula de Bram Stoker. Al igual que su predecesora, este filme pretende ser una adaptación bastante fidedigna a la obra literaria original.


La criatura que volvió de la muerte


"Me puse a pensar en una historia que hablaba con los misteriosos temores de nuestra naturaleza y despertase terror apasionante; una para que el lector tema al mirar a su alrededor, para cuajar la sangre y acelerar los latidos del corazón." –Mary Shelley


Cuando la obra de Mary Shelley tuvo origen, el mundo se encontraba en las fases tempranas de la Revolución Industrial, época de cambios dramáticos que, como tales, suponían una serie de miedos violentos para la población. De este modo, en la persona de Frankenstein se encarna la nocividad del desarrollo. 

Nos trasladamos al S. XVIII. El Dr. Victor Frankenstein (Kenneth Branagh) es un noble estudioso dedicado a la medicina, pero sobre todo, a buscar la manera de vencer a la muerte. Su prometida, Elizabeth (Helena Bonham Carter), está asustada; siente que Victor se está volviendo loco. Lo que no sabe, es que ya es muy tarde para salvarle. Él ha dado vida a una criatura sumamente poderosa y trastornada, que al verse abandonada por su creador, alimenta dentro de sí los más profundos deseos de venganza.



Drama, Horror, y Sci-Fi

Frankenstein de Mary Shelley es una historia rica tanto por el argumento y la complejidad de sus personajes, como por el hecho de ser un cruce interesante de varios géneros. Por una parte, representa el drama de un hombre que pierde a sus seres más queridos y lucha terriblemente para devolverles la vida; por otra, el miedo que provoca su terrible criatura; finalmente, una mórbida curiosidad científica, que acaba causando el desastre. Esto último es destacable, ya que la obra de Mary Shelley significó el génesis de un nuevo género literario: la ciencia ficción.

Victor y Elizabeth

En cuanto a los personajes, tenemos tres papeles bastante complejos: Victor, Elizabeth, y el monstruo. Victor es un personaje desequilibrado por el fallecimiento de su madre, obsesionado con el conocimiento y la ciencia oculta. Su alienación le convierte en un ser dañino para quienes le rodean. Causa el sufrimiento de su amada y la muerte de cada uno de los miembros de su familia y amigos. Elizabeth, por su parte, tiene una relación ambigua y mutante con el protagonista: comienza siendo su hermana y amiga, y acaba por ser su amante y esposa. Ella vive preocupada por él, angustiada por sus cambios repentinos y las desgracias que provocan. Llega un punto en que se cansa y desea marcharse, pero su amor hacia él acaba por detenerle y arrastrarle. A estos dos personajes les mueve un amor obsesivo y el afán de supervivencia, en contraste con el monstruo, motivado en especial por el odio y el rechazo.


El monstruo es, personalmente, el personaje más interesante (tenía que estar interpretado, además, por ese genio que es DeNiro). Nacido del cuerpo de un delincuente y el cerebro de un genio científico, la criatura se busca y desea el aprecio de los demás. Es un ser solitario, frustrado por su propia fealdad y por el repudio de su propio padre, quien, sin mayor investigación, le había dado por muerto.  ¿Quién es el verdadero culpable de los crímenes del monstruo? ¿Él mismo? ¿Su creador? ¿O acaso el mundo que le rodea? Desde las sombras, la criatura intenta hacer el bien y anhela amar, pero es siempre repudiado…

“Tú me diste estas emociones, pero nunca me dijiste cómo usarlas… Ahora hay dos personas muertas, por nuestra culpa.” (La criatura)


Ficha técnica


Dirección: Kenneth Branagh
Producción: Francis Ford Coppola, James V. Hartl, John Veitch, David Barron
Guión: Steph Lady, Frank Darabont
Música: Patrick Doyle
Fotografía: Roger Pratt
Reparto: Kenneth Branagh, Robert De Niro, Helena Bonham Carter, Tom Hulce
Países: Reino Unido, Japón, Estados Unidos
Año: 1994
Géneros: Terror, Ciencia Ficción, Drama
Duración: 123 minutos


Trailer:

lunes, 26 de agosto de 2013

5 rostros de Bonham Carter


Por: Alexiel Vidam

Si ayer le cantamos “happy birthday” a Tim Burton, hoy le cantamos a su musa, y es que Helena Bonham Carter cumple, hoy, 47 años. Para celebrarlo, presentamos una lista de cinco de sus personajes que debes conocer sí o sí.


Mrs. Lovett (Sweeney Todd)

El tipo de mujer enamorada capaz de hacer absolutamente todo por atrapar a su hombre… y a esto, a veces, hay que tenerle miedo. Mrs. Lovett puso el ojo en Sweeney Todd y mató dos pájaros de un solo tiro: cazar marido, y salir de la pobreza. ¿De qué forma? Apañando los crímenes de su amado y convirtiendo a las víctimas en “suculentos” pasteles de carne. El problema se dio cuando, “casualmente”, la ex del susodicho acabó también entre los insumos (“¡Ups!”). Consejo 1: Cuando hagas pen=#$IQ)s, mejor que ni se enteren. Consejo 2: No te enamores de un asesino.


Jenny (El Gran Pez)

Érase una vez una niña que esperó tanto al hombre que amaba, que decayó hasta convertirse en bruja. La pobre Jennifer se enamoró de Edward Bloom, un tipo valiente y encantador, pero que, desafortunadamente, estaba enamorado de otra. Ella lo esperó en vano durante años. Lo mejor de este papel, es que se trata de un “doble papel”; por una parte, el de la chica soñadora, por otra, el de la bruja terrorífica. En él, observamos la capacidad de Bonham Carter para adaptarse de un extremo al otro. Uno de los personajes más conmovedores de Burton y de esta actriz… cuando vean Big Fish, tengan su “cleenex” al lado.


Bellatrix Lestrange (Harry Potter)

Digamos que si Mrs. Lovett volviese de la tumba, sería algo así como Bellatrix Lestrange: con poderes “del más allá” y un toque más histriónica (fácil en el infierno una no se la pasa tan bien… nomás que en este caso, el infierno se llama Azkabán). En Harry Potter, a Helena Bonham Carter le tocó un personaje plano: fanático a más no poder, y malvado hasta el tuétano. Sin embargo, este papel tuvo un momento muy interesante: cuando que Hermione adopta la apariencia de Bellatrix. En esa escena, vemos a Bonham Carter con la pinta de bruja maldita, pero actuando amigable, formal y dubitativa en los  momentos de estrés, como lo estaría el personaje de Hermione.


Marla Singer (Fight Club)                               

Diría que mi personaje favorito de Bonham Carter, junto a la “bruja” de Big Fish. Si tienes debilidad por las locas, he aquí un caso serio. Marla tiene el bonito hobby de asistir a grupos de autoayuda (el leucemia, el de tuberculosis… y hasta el de cáncer de testículos). Recibe la comida de sus vecinas muertas… “porque ellas ya no la necesitan, yo sí”, y opina que lo trágico de la vida, es que la muerte nunca llegue (aunque te pases el tiempo retándola). Cuando estaba a punto de morir de sobredosis, la salvó un tronado… más tronado que ella (con furia); fue entonces cuando tuvo uno que otro momento de lucidez.


Madame Thenardier (Los Miserables)

En Los Miserables, Bonham Carter nos demuestra sus dotes para el canto, como la mezquina y codiciosa Madame Thenardier. Una vez más, la actriz se convierte en “la bruja”, la que asusta con sus gestos de desquiciada, la que no conoce remordimiento. Madame Thenardier representa a la “chusma”, a la inmoralidad, pero también a la mente maquiavélica. Mientras su marido es el chusma torpe, bruto, básico, ella es la mujer astuta, inteligente, peligrosa… la que dirige el plan malévolo.

lunes, 5 de agosto de 2013

El Llanero Solitario: Entretiene pero no convence


Por: Sebastián Zavala

No puedo decir que esté muy familiarizado con el Llanero Solitario. No se trata de un personaje que haya sido muy popular durante mi infancia. Fueron más bien mis padres, e incluso mis abuelos, quienes crecieron disfrutando de sus aventuras (primero en las seriales, luego en la televisión, y finalmente en el cine). Por eso me llamó la atención la decisión de Disney de revivirlo de la mano de los productores de la saga de Piratas en el Caribe. De hecho era una película con mucho potencial, pero a la vez, ¿a quién estaría dirigida? Después de todo, los consumidores principales de blockbusters son personas jóvenes, y ellas casi ni conocen al Llanero.


Sin embargo, la buena noticia es que, independientemente de su potencial comercial, la película me gustó. Ahora, puede ser que esto se deba a que fui con expectativas realmente bajas; después de todo, la respuesta a la película en EE.UU ha sido muy baja, tanto por parte de la crítica (un miserable 27% de aprobación en rottentomatoes.com) como por parte de la audiencia general (no ha recaudado ni la mitad de su presupuesto). No digo que se trate de un excelente blockbuster –tiene bastantes fallas– pero fue entretenido verla, y mi mamá, que creció con el Llanero, disfrutó incluso más que yo del filme.


“Para variar”, la película cuenta el origen del Llanero Solitario. El argumento se desarrolla en el  Lejano Oeste. Después de una emboscada, John Reid (Armie Hammer) es curado por el indio Toro (Johnny Depp), quien cree que está destinado a grandes cosas. Es así que Reid monta su caballo blanco, Silver, y busca cobrar venganza de los bandidos que mataron a su hermano Dan (James Badge Dale). El jefe de éstos se llama Butch Cavendish (un siniestro William Fichtner), pero la realidad es que él es solo parte de una conspiración mayor. Lo que comienza como una simple venganza hará que Reid se convierta en el verdadero Llanero Solitario, una figura heróica interesada en un mucho más que en sí  mismo.


Creo que sería bueno dispensar de lo malo primero. Es cierto, como la mayoría de críticos dicen, que la película tiene problemas de tono. Para los que no sepan, al hablar de “tono” en un contexto cinematográfico, uno se refiere a las sensaciones que un filme puede dar. Hay, por ejemplo, películas más felices y optimistas, infantiles, dramáticas, y de las que dan miedo. El problema de El Llanero Solitario es que no tiene un tono uniforme. Johnny Depp interpreta a Toro de manera un poco “payasa”, hay chistes a expensas del caballo Silver, y muchas veces la producción se siente ligera. Pero en otros momentos hay escenas de bastante violencia, sangrientas e incluso una en la que el villano principal se come el corazón de un muerto. Nuevamente, ¿a quién está dirigido el filme?


Adicionalmente, no hay dudas de que la película es demasiado larga. Puedo pensar en varias escenas innecesarias que la hicieron demasiado pesada. Sin embargo, la historia agarra un ritmo más ágil cuando entra en el tercer acto, el cual culmina en una memorable escena de acción que involucra trenes, pistolas, saltos, al caballo Silver y un excelente uso del clásico William Tell Overture, el famoso tema musical del Llanero Solitario. El resto de escenas de acción no me parecieron memorables, pero este clímax, sí.


 ¿Qué más hay de bueno? Armie Hammer es bastante decente como el Llanero, actuando como el “hombre recto”, en contraste con el Toro más loco de Depp. Se desenvuelve bastante bien en las escenas de acción; tiene, además, habilidades actorales suficientes para manejar escenas dramáticas. Por otro lado, el Toro de Depp es... interesante. Por momentos se siente como un Capitán Jack Sparrow disfrazado de indio, y aunque no llega ser tan profundo como personaje debido a que se siente muy “payaso”. Las actuaciones secundarias son buenas a secas: Tom Wilkinson es tan sólido como siempre, Helena Bonham-Carter aparece en una producción que no dirige su esposo, y Ruth Wilson (Rebecca) interpreta a la damisela en peligro y posible novia del Llanero. El único actor secundario memorable es William Fitchner; su villano es exagerado y siniestro, dándole un poco de color a un reparto que se puede sentir a veces un poco plano.


En fin… El Llanero Solitario no es una película perfecta en absoluto, pero divierte. Tiene bastante acción, los efectos especiales son excelentes, las actuaciones sólidas (con un villano memorable) y la historia, aunque un poco enredada, funciona. Quizás estoy siendo demasiado clemente (no sería la primera vez que una película mediocre me agrada), pero no puedo mentir: al igual que con el fracaso anterior del productor Jerry Bruckheimer (El príncipe de Persia), la pasé bien viendo El Llanero Solitario. Y eso es lo más importante en lo que se refiere a filmes de aventuras.

domingo, 27 de mayo de 2012

Trato o truco



Por: Alexiel Vidam

Dark Shadows (Sombras Tenebrosas) la última película de Tim Burton, es un divertido filme que mezcla situaciones dramáticas con fuertes dosis de acción y comedia, todo dentro de la atmósfera fantástica que le caracteriza.

Barnabas Collins (Johnny Depp) es un adinerado comerciante dedicado a la pesquería, que reside en una opulenta mansión en la ciudad de “Collinwood” (llamada así en honor a su familia). En sus ratos libres, se la pasa liberando feromonas de rincón en rincón junto a la sirvienta Angelique (Eva Green)… sin imaginar el tremendo lío en el que se está metiendo.

Cuando Barnabas siente que las papas queman y decide dejarle en claro a Angelique que lo suyo no va en serio, es cuando termina descubriendo, trágicamente, que tenía a una bruja en casa.

Un vampiro en los 70

El vampiro Barnabas Collins acaba de despertar en el año 1972. Doscientos años después de que le fuese lanzada la maldición que lo convirtiera en una criatura de la noche. Se encuentra solo y desorientado. Confunde un automóvil con un enorme dragón de ojos amarillos y dientes de acero, y la “M” de “McDonald’s” con la “M”, de Mefistófeles.  

Tratando de encontrar respuestas, enrumba el camino hacia la antigua mansión Collins, en busca de algún familiar con vida. Lo que encuentra no es un panorama precisamente alentador: los cuatro Collins que quedan vivos se encuentran en una seria crisis económica que les ha obligado a vender hasta la platería de la casa. ¿El  motivo…? Una imponente y seductora comerciante llamada Angie, dueña de la compañía Angel Bale, quien se ha hecho del monopolio pesquero.

Pronto, el afán de Barnabas por sacar a su familia de la crisis, termina colocándolo cara a cara con Angie, en cuyo rostro reconoce a la bruja Angelique, dispuesta a utilizar nuevamente los medios que sean posibles, con tal de poseerlo.

Atracción fatal, el plato fuerte de la película

Definitivamente, el plato fuerte de la película es esa dualidad de amor-odio que existe entre el personaje del vampiro y el de la bruja, así como el contraste de bien y mal que se da dentro de ambos caracteres.

Barnabas es un sujeto noble, de buenos modales, trabajador y preocupado por su familia, pero no deja de ser un vampiro, lo cual lo convierte en un asesino a sangre fría. Al mismo tiempo, y aunque se niegue a admitirlo, es, en gran medida, el culpable de su propia maldición, al haber jugado inconscientemente con el corazón de la bruja. Por su parte, Angelique, “la mala del cuento”, resulta ser un personaje bastante simpático, tanto por su personalidad juguetona y sexy, como por la humanidad de sus sentimientos. Ella, en el fondo, es una mujer decepcionada y resentida por un amor no correspondido; obsesionada y celosa al extremo, lo cual la vuelve tremendamente dañina debido al poder sobrenatural que posee.

Angelique Bouchard (Eva Green)

Entre ambos personajes no sólo existe un enfrentamiento de poderes, sino una fuerte lucha emotiva cargada de bastante erotismo, ingredientes que el director Tim Burton aprovecha para crear una serie de situaciones que sazonan el drama con buena dosis de comedia.

Los resbalones

La historia es interesante y entretenida (risas garantizadas). Si  eres amante de la estética de Burton, esta película es un pequeño manjar. Sin embargo, ciertos aspectos que quedan flojos en la trama.

El drama de la bruja es tratado de una manera sumamente superficial.  Se le pinta como una mujer de sentimientos fuertes, pero no llegamos a explorarlos a fondo. A su vez, la tragedia de Barnabas con respecto a la pérdida de su amada Josette (Bella Heathcote), no está desarrollado en absoluto; de hecho, sabemos que sufre porque él dice que sufre, pero nunca le vemos realmente atormentado. Si bien es cierto que el filme termina perteneciendo al género de comedia, en otros de sus trabajos, Tim Burton ha logrado contrastar de manera equilibrada ambas caras de la moneda: la del dolor, y la de la risa; eso no sucede aquí.

Victoria (Bella Heathcote)
El personaje de Victoria (de quien se sugiere es la reencarnación de Josette) está prácticamente dibujado en la pared. En un inicio, pareciera que su papel fuese a tener importancia, pues es mediante el seguimiento que le hace la cámara, que llegamos a conocer a cada uno de los integrantes de la familia Collins. No obstante, una vez que Barnabas aparece en escena, Victoria se convierte en un ente pasivo; con las justas aparece en un par de conversaciones con el protagonista, y luego al final de la película.

El resto de personajes también es descrito de manera general y superflua. Los dos únicos personajes con los que se consigue empatía, son Barnabas y Angelique, lo cual  nos deja la impresión de que, en su afán de conseguir risas, Burton ha descuidado la profundidad de sus personajes.


Ficha técnica:

País: Estados Unidos
Género: Comedia, drama
Año: 2012
Dirección: Tim Burton
Producción: Tim Burton, Graham King, Johnny Depp, Christi Dembrowski, David Kennedy, Richard D. Zanuck.
Guión:  Seth Graham-Smith
Idea original: Basada en la serie “Dark Shadows”, de Dan Curtis.
Reparto: Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Eva Green, Helena Bonham Carter, Thomas McDonell, Chloë Grace Moretz, Bella Heathcote, Jonny Lee Miller, Hannah Murray, Christopher Lee.


lunes, 7 de noviembre de 2011

Peleadores noctámbulos

Fight Club: Cuando el insomnio se pone violento

Por: Alexiel Vidam

Un hombre que vive en medio de un vacío existencial tremendo, que pretende llenar mediante el consumismo. Aburrido de su trabajo, de la rutina, de su propia vida, una vida tan mediocre y aburrida, que el personaje ni siquiera es identificado con un nombre (resaltando su insignificancia). Una noche, comienza a sufrir de insomnio. “Nunca estás completamente dormido ni completamente despierto”. El médico no sabe cómo o simplemente no quiere ayudarle; le recomienda mascar pastillas de valeriana y asistir a grupos de autoayuda (tuberculosis, cáncer de testículos, leucemia, etc.) para que descubra lo dura que es la vida de otros y deje de estresarse tanto con la suya.


El sujeto decide tomar el segundo consejo del médico, y descubre una solución a sus problemas de sueño. En esos grupos puede abrirse, llorar, desestresarse, y luego llegar por la noche a su casa a dormir como un angelito. Pero todo se arruina cuando aparece ella, Marla Singer, una mujer que, al igual que él, asiste a todos los grupos de autoayuda. Es evidente que se trata de una farsante, como él, pues nadie puede tener tantas enfermedades juntas, mucho menos, si se trata de cáncer de testículos. Marla le hace sentirse observado, por lo cual ya no puede abrirse, y vuelve a sufrir de insomnio.


Entonces, aparece Tyler Durden, un tipo rudo, descreído, enemigo del sistema. “Todo lo que posees acabará poseyéndote”, dice Tyler, “tenemos trabajos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos”. Ellos se conocen en un viaje de negocios, Tyler le deja el número de teléfono, y el protagonista, sin entender bien por qué, termina llamándole luego de que su departamento se incendiara por una fuga de gas. Necesita dónde quedarse por un tiempo, y Tyler acepta darle un sitio en su casa con una única condición: “Dame un golpe… ¡Me has jodido la oreja! ¡Toma esto!”… y un golpe, y otro, y otro, y terminan agarrándose a puñetazos en plena calle. Esto les hace sentirse mejor. Se toman una cerveza, y deciden fundar un club: El Club de la Lucha, sólo para hombres, completamente secreto, tendrían que enfrentarse dos luchadores sin zapatos ni camisa, hasta que uno se rinda. Está terminantemente prohibido hablar del Club de la Lucha.

Gracias al Club de la Lucha, el protagonista consigue dormir nuevamente.


Pero el secreto, se convierte en secreto a voces, y el club crece cada vez más. Al mismo tiempo, entre el protagonista y Tyler se crea un vínculo casi simbiótico. Se pasan todo el tiempo juntos, se entienden bien a pesar de sus personalidades casi opuestas, y se ayudan en lo que pueden. “Éramos como el matrimonio perfecto”, hasta que… nuevamente aparece Marla y lo arruina todo. Ella llama para avisar que quiere suicidarse, y quien acude, es Tyler. ¿Por qué a Tyler le importaría Marla? El protagonista no lo entiende, lo que sí entiende es que a partir de entonces, Marla se la pasa en la casa con ellos, la mayoría del tiempo, en la cama de Tyler.


En paralelo, el personaje principal va asustándose cada vez más con las actitudes de su compañero. quien se va volviendo cada vez más radical. No sólo es El Club de la Lucha, sino una especie de conspiración mayor, el “Proyecto Estragos”, que consiste en realizar distintos actos de vandalismo junto con los miembros del club. ¿Su finalidad? Destruir el sistema. "La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados." Tyler se asegura de que no haya gente en los lugares que atacan; quieren acabar exclusivamente con los pilares económicos de la sociedad consumista, con lugares y objetos… pero las cosas pueden no salir del todo bien.



Un día, Tyler desaparece, y el Proyecto Estragos parece estar completamente fuera de control. ¿A dónde se ha ido Tyler? Es necesario buscarlo, subirse a un avión y buscarlo por todos lados. Cuando el protagonista sale en su búsqueda, nota que en cada lugar que pisas, hay una sucursal de El Club de la Lucha, y del Proyecto Estragos. De pronto, no sólo él se encuentra en problemas, Marla también. Por alguna razón, Tyler quiere a Marla fuera del camino. Pero Tyler sigue inubicable. De pronto, la voz de un mesero con la cara golpeada empieza sorprende al protagonista llamándole de “Señor Durden”.

Es aquí, cuando todo lo que esperabas de esta película, cobra un giro de 180°…

Fight Club según yo:


Amé esta película. ¿Por qué? Porque sorprende. Porque durante más de la mitad del film tienes un concepto bien prendido acerca de la trama, y luego resulta que nada de lo que creías, era como se veía. Es una pela que hay que ver más de una vez, para prestar más atención a los detallitos en la segunda mirada, cuando ya conoces el final.

Al principio el ritmo puede resultar un poco lento, pero vale la pena tenerle paciencia; el giro que da la historia pasando de la mitad, es verdaderamente sorprendente. Además, los personajes enganchan. Tyler es un sujeto con unas frases muy precisas, muy críticas acerca de la sociedad; muy radical es cierto, hasta el punto de convertirse en un vándalo, pero sus idea de fondo tienen varios puntos acertados que a uno lo dejan pensando; además, las actuaciones son excelentes, y cuenta con un reparto de lujo: Edward Norton en el papel del protagonista-narrador, Brad Pitt como Tyler Durden, y Helena Bonham Carter como Marla Singer, un personaje que le va como anillo al dedo: ácido, desencantado, lúgubre, rebelde.

La ambientación está bastante bien construida, con sus colores oscuros, fríos, sus escenarios urbanos y decadentes. Hay bastante contraste en cuanto a las sombras a pesar de que predominan los colores opacos.



Musicalmente, también es una joyita. Al director, David Fincher, le preocupaba encontrar productores que supieran atar pistas de música experimental de manera adecuada. Pensó inicialmente en Radiohead, pero finalmente se decidió por el dúo de productores Breakbeat Dust Brothers. Ellos crearon una banda sonora postmoderna que incluye loops de batería, scratchers electrónicos, y samples computarizados. Se buscaba una banda sonora poco convencional.

El tema musical que se utilizó para la última escena de la película, me pareció una elección espectacular: “Where is my mind?” de The Pixies, un tema fuerte, que encaja perfectamente con la toma de unos grandes edificios destruyéndose y la frase final del protagonista: “Me has conocido en un momento extraño de mi vida”.



*Dato curioso: Cabe anotar que la película se basó en la novela del mismo nombre, escrita por Chuck Palahniuk.