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viernes, 20 de junio de 2014

Baile de despedida


Por: Alexiel Vidam

Dancer in the Dark es un musical fuera de lo común. Tanto en el aspecto musical en sí, como en la parte visual. Muestra el drama de una mujer que es capaz de sacrificar –literalmente- la vida, a cambio de la felicidad de sus seres queridos. Pero no lo presenta de la manera típica en que lo haría un drama hollywoodense; esta mirada es radicalmente distinta.

De hecho, Lars Von Trier, el director, es danés, y participó en un movimiento llamado Dogma 95’, en el cual se prohibía el uso de cualquier filtro, efecto especial, luz artificial, trípode para la cámara, o incluso la mezcla separada de imagen y sonido. De este modo, se buscaba la cotidianidad máxima en la película, crear el efecto de hallarnos ante un hecho real observado por uno de los personajes.


Dancer in the Dark escapa de ese movimiento, al contar con escenas que realmente se dan sólo en la mente de la protagonista, y que incluyen música y baile. No obstante, se nota claramente la influencia en el estilo de manejo de cámara (muchos momentos de cámara en mano), en la ausencia de efectos especiales y esa sensación de realismo que se construye a pesar de ser un musical.

El argumento se centra en la bondad y la inocencia de su protagonista y en la crueldad del entorno. En la forma en que el panorama amigable alrededor de ella se torna repentinamente injusto y amenazante.


Selma Jezakóva es una inmigrante checa en Estados Unidos, en los años 60, en plena Guerra Fría. Tiene un hijo, Gene, que al igual que ella, tiene una enfermedad hereditaria. Selma se está quedando ciega, y ha viajado a USA para conseguir dinero y operar a Gene antes de que sufra lo mismo. Gene no sabe sobre la enfermedad, y todo el tiempo le reclama a su madre que no le dé los juguetes y regalos que reciben los niños de su edad. Selma, para esto, trabaja arduamente en una fábrica de metal y ahorra cada centavo, de modo que vive con Gene en condiciones sumamente modestas.


Para ella, lo único que aplaca un poco el tedio de su rutina, es el teatro. Ama los musicales y está buscando participar en uno, pero el avance acelerado de su ceguera dificulta las cosas. Entonces se dedica a imaginar. Cuando se siente triste o aburrida, agudiza el oído y recurre a su imaginación, convirtiendo la mezcla de sonidos en toda una banda sonora.



Tema I've sseen it all


El verdadero problema comienza con la traición… y lo más doloroso de una traición es que nunca viene de un enemigo.

Bill, uno de sus amigos cercanos, su benefactor, en cierto modo, le confiesa su angustia. Se encuentra arruinado y deprimido. Tiene una esposa plástica, que parece “amarlo” ante todo por su dinero. Por más que quiera, Selma no puede ayudarle, y Bill, en un arranque egoísta y desesperado, roba el dinero de Selma.

Selma y Bill

Entonces todo se vuelve tragedia.

Sin planearlo ni desearlo, Selma acaba siendo culpable de asesinato. Se niega a revelar las causas. Le prometió al muerto no decir nada y se siente incapaz de traicionarle. Tampoco quiere invertir dinero en un abogado, porque todo lo que tiene, es para curar a Gene.

El cuadro es desgarrador.


Quizás lo único que no convence del todo, es la necedad de la protagonista al defender a toda costa el secreto del difunto, a pesar de hallarse en peligro su propia vida. Sin embargo, la naturalidad de la cantante Björk en el rol principal, nos hace creer ciegamente en que la ingenuidad y la benignidad de Selma llegan a ese nivel. Impecable, Björk. Vale decir que ella también fue la encargada de componer los temas del filme, elemento fundamental, sin duda, ya que mediante ellos se transmite la mayoría de sensaciones que experimentan los personajes: desde la búsqueda de esperanza, hasta la máxima congoja.


Tema Scatterheart


Personalmente, uno de los mejores musicales que existen, tanto por su originalidad técnica y su naturalidad, como por su audaz banda sonora. El estilo vanguardista y experimental de Björk cuaja perfectamente con la retadora puesta en escena. Así, con esa mezcla de sonido industrial y la ausencia total de ostentosidad, el filme nos conecta con los personajes de forma íntima, y nos transmite su dolor.



Ficha técnica:

Dirección: Lars von Trier
Producción: Vibeke Windeløv
Guión: Lars von Trier
Música: Björk
Fotografía: Robby Müller
Reparto: Björk, Catherine Deneuve, David Morse, Peter Stormare
Países: Dinamarca, Alemania
Año: 2000
Géneros: Melodrama, musical
Duración: 140 minutos




**TRAILER**




**VÉLA TÚ MISMO**


lunes, 2 de septiembre de 2013

“Pastelendo” con Almodóvar


Por: Alexiel Vidam

Hacía tiempo que no veía una comedia de Almodóvar, o mejor dicho, hacía varios años que Almodóvar no se mandaba con una comedia. Disfruté mucho con La Piel que Habito; pienso que es una de sus mejores películas (si no la mejor), pero creo que, como muchos, ya extrañaba ese humorcito peculiar del director. Si a ti te pasaba lo mismo, Los Amantes Pasajeros, su último filme, te dará en la yema del gusto.


La historia comienza en un avión con destino a México DF. Todos los pasajeros de la clase turista van profundamente dormidos. ¿La razón? Han sido drogados “por precaución”, y es que los pilotos no quieren que sepan que, posiblemente, ése sea el último viaje de sus vidas. La crisis se da cuando los pocos viajeros despiertos –o los que empiezan a despertar- van tomando conciencia de la situación en la que se encuentran: se arma el despelote y todos acaban sacando sus trapitos sucios.


¿Qué harían ustedes si saben que van a morir…? El tema es que, encima, éstos no son viajeros comunes y corrientes; son los típicos personajes de Almodóvar: estrambóticos, posmodernos, disparatados, y sumamente distintos unos de otros.


Por un lado tenemos a Bruna (Lola Dueñas): encantadora, serena (con ella no es), clarividente, y… virgen. Su último deseo, es encontrar un hombre que no se asuste con sus poderes sobrenaturales y, por fin, se lleve su flor. En el extremo contrario está Norma (Cecilia Roth), una dominatrix que conoce los secretitos de los rostros más destacados de la política. En el  mismo grupo se encuentran el gigoló, el sicario, el estafador, el burrier y su novia, los dos pilotos bisexules, y los tres azafatos con complejo de cabaretera.

"Ha entrado una loca que dice que es vidente y que se ha conectado al más allá a través de los paquetes de Alex y de Benito." - Joserra

Para que no “panda el cúnico”, estos tres azafatos se mandan una divertidísima coreografía de la canción I’m so excited (de The Pointer Sisters). Este trío peculiar es uno de los platos fuertes en lo que se refiere a caracteres contrastantes: por una parte está Joserra (Javier Cámara), el “seriecito”, el que ya dejó el alcohol y tiene una relación estable; luego está Fajas (Carlos Areces), que se ha cansado del “living la vida loca” y le dedica mucho tiempo a rezar, sobre todo para que su tercer compañero, el atrevido Ulloa (Raúl Arévalo), deje las drogas, el alcohol, y los cuartos oscuros. Cabe anotar, que el novio de Joserra es el piloto del avión, un aparente “hombre hecho y derecho”, con esposa e hijos, y que lo mismo sucede con el copiloto, un disque macho heterosexual que se da sus tours por “el lado oscuro de la fuerza”.

Una de las mejores escenas del filme

Este tipo de combinaciones que sólo podemos encontrar en Almodóvar, definitivamente, arrancan carcajadas. De paso nos divorcian un poco de los parámetros de lo “normal” o socialmente aceptado. Si hay algo que siempre logra el autor con sus películas, es retar nuestras creencias, mostrando al ser humano en toda su complejidad y con todas sus contradicciones; en el drama, como en la comedia. La vida misma es retratada de ese modo: como un gran melodrama satírico, un conjunto de historias distintas que se entrelazan y están llenas de matices (claros, oscuros, alegres, dolorosos, dulces, amargos y agrios).

Almodóvar y sus Amantes Pasajeros

¿Se han preguntado alguna vez por todas las personas que han cruzado sus vidas? ¿En sus contrastes? ¿O en las veces en que han reído cuando había que llorar? Si lo vemos de este modo, quizás el estrambótico Almodóvar sea, en el cine, lo más cercano a la realidad.

domingo, 25 de marzo de 2012

Las 5 Top de Almodóvar


Por: Alexiel Vidam

Aprovechando que La Piel que Habito se encuentra en la cartelera limeña, me mando con un ranking (sé que ya los extrañaban), esta vez, dedicado al maestro Pedro Almodóvar. Es difícil para mí quedarme sólo con cinco de sus películas, pues es mi director favorito, y me gustan todas, en mayor, o en menor medida, pero me gustan, y de hecho, siento que el número cinco me queda corto para hacer una selección de sus filmes. Quiero aclarar que este ranking es subjetivo. Algunos se preguntarán por qué no he colocado aquí Todo Sobre Mi Madre, que es la peli que le valió el Óscar a Almodóvar… la respuesta, es, simplemente, que esa película a mí no me encantó, a comparación de otras del mismo director (de todos modos es una buena película que siento que se esté quedando fuera). Sin embargo, espero que aprecien este Top-5, realizado por una verdadera hincha de Almodóvar, que puede vanagloriarse de haberse visto absolutamente todas sus películas.

Puesto #5: Hable con Ella



Benigno (Javier Cámara) es una suerte de “stalker”. Todos los días observa desde su ventana las entradas y salidas de una joven llamada Alicia (Leonor Watling) a sus clases de ballet. Él la ama en secreto. Un día ella queda en coma debido a un accidente automovilístico, y Benigno, que trabaja como enfermero, será el encargado de cuidarla. Él le conversa siempre; siente que ella habla en silencio, y que desea ser escuchada. Paralelamente, Benigno se hace amigo de Marco (Darío Grandinetti), un escritor que sufre una tragedia parecida: su novia, Lydia (Rosario Flores), ha quedado en coma debido a la embestida de un toro. Benigno le dice que “Hable con ella”.

Un filme que habla sobre la soledad, los amores no correspondidos, y que provoca polémica acerca del amor y las parafilias.


Puesto #4: Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios



Pepa (Carmen Maura) es amante de Iván (Fernando Guillén). A pesar de que ambos trabajan juntos como dobladores de voz, hace varios días que no se encuentran. Iván está huyendo. ¿Con quién? Ella sospecha que con su ex mujer, Lucía (Julieta Sabines), quien está completamente loca. Pepa se ha resignado a perder a Iván, pero antes desea informarle que van a tener un hijo. En medio de su desesperación por encontrar al amante prófugo, aparece Candela (María Barranco), una vieja amiga, quien se encuentra en un lío gordo, al haberse liado con un terrorista chiita a quien ahora persigue la policía.

Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios, es un melodrama con marcados toques de humor, sátira, y escenas de suspenso, dando por resultado una mezcla tan interesante como divertida.


Puesto #3: Tacones Lejanos



Otra mezcla tan posmoderna, que sólo podía ser de Almodóvar. He aquí otro melodrama con mucho humor y, sobre todo, suspenso.

Rebecca (Victoria Abril) ama-odia a su madre, la cantante “Becky del Páramo” (Marisa Paredes). Desde pequeña ha querido estar cerca de su madre, quien estuvo siempre más cerca de los reflectores y de los hombres, que de ella. A su vez, rivaliza con ella, y siente que sólo hay una cosa en la que le pudo ganar: pudo casarse con Manuel (Féodor Atkine), ex novio de su mamá. Una noche, Becky, su hija y el marido de ésta, visitan un local en el que se presenta “Femme Letal” (Miguel Bossé), un travesti que se gana la vida haciendo imitaciones de la cantante. A los pocos días, Manuel aparece muerto, con lo cual se inicia una investigación por parte del Juez Domínguez (Miguel Bossé), quien, a su vez, está interesado en Rebecca.

Puesto # 2: Pepi, Luci, Bom, y Otras Chicas del Montón



La primera película de Almodóvar, tachada de “bodrio” por muchos debido a la poca técnica cinematográfica que manejaba por aquel entonces el director, además de su temática retorcida y escenas que no se cuidan de caer en la vulgaridad. Aun así, esta peli engancha, y hace morir de risa.

Pepi (Carmen Maura) es una muchacha mantenida que vive sola y libre, mantenida por el dinero que le pasa su padre. Ella quiere vender su virgo a un alto precio, pero su deseo se ve frustrado por un policía antidrogas (Félix Rotaeta) que abusa de ella. Luego de esto, Pepi decide hacerse amiga de Luci (Eva Siva), esposa del policía, para, mediante ella, encontrar una manera de vengarse… y lo logra, cuando descubre que Luci es masoquista y se aburre con un marido que, a pesar de ser un completo hijo de puta, a ella la respeta como a una madre. Para “darle emoción” a la vida de Luci, Pepi la presenta con Bom (Alaska), una cantante punk lesbiana y dominatrix.


Puesto #1: La Piel que Habito



Ya lo había dicho antes, pero lo repito. El último filme de Amodóvar –hasta el momento-, es, de todos, el mejor. Con una trama que engancha desde el primer momento, una banda sonora exquicita, una puesta en escena plagada de misterio y sensualidad, personajes retorcidos con pasados oscuros…

El Dr. Roberto Ledgard (Antonio Banderas) es un prestigioso cirujano plástico que perdió a su mujer, carbonizada en un accidente de coche, hace ya varios años. Por ese motivo, está obsesionado con los experimentos sobre la piel, especialmente en los transplantes de rostro, y las maneras de fortalecer la piel humana utilizando la transgénesis. En su casa, más asegurada que un bunker, mantiene encerrada bajo llave a una misteriosa paciente llamada Vera (Elena Anaya), a quien observa constantemente desde los monitores colocados en distintos lados de la mansión. Vera posee el rostro de la fallecida mujer del doctor, y un pasado de oscuros secretos que crean una relación de amor-pasión-odio entre ella y el cirujano. (*Nota: Para leer el artículo extendido sobre esta peli, da click aquí: http://cinematosiscronica.blogspot.com/2011/12/bajo-piel-ajena.html)

miércoles, 11 de enero de 2012

La rebelión de las criadas

Por: Kiara Lilas

Me atraen las películas sobre confraternidad entre mujeres. Así fue que, luego de luchar contra con la computadora por instalar la película excusa del post de ésta noche el tiempo que corresponde (que no se pierda la costumbre), elegí ver Criadas y Señoras (2011), filme norteamericano dirigido por Tate Taylor y protagonizado por Emma Stone, Bryce Dallas Howard, Ahna O'Reilly, Mike Vogel, Sissy Spacek.

Bueh, eso de mencionar parte del “elenco” fue la parte protocolar del asunto. Quiero desprenderme de éstas cuestiones, pero todavía no puedo. A los que les desagrade, pido paciencia, y a los que no, les digo que en horabuena no sean como yo, y sepan ver que una y otra cosa están condenadas a caminar pegadas entre las mentes para dar al todo un sentido.

En fin, antes de dedicarme a descuajeringar (palabra de vieja), a una película de la que confío puede aflorar resbalosa y felizmente una crítica jugosa - dado que no le estoy mandando un correo a la pared - voy a contarles de qué va la trama.

Y dice así

Eugenia Feelan (alias Skeeter), es una joven y recién graduada periodista que regresa en los años 60 de la Universidad a su pueblo natal en Mississipi, para dar reencuentro a sus tradicionales y despreocupados padres, y a sus regias, adineradas, casadas, católicas, conservadoras y sobre todo blancas amigas (esto último, no menos que ella), envueltas por una idiosincrasia llena de racismo e hipocresía, en donde si no encajó nunca, menos habrá de hacerlo luego de “salir al mundo”.
Sabemos desde el primer momento que éste personaje se configura como aquel que va contra la corriente en Mississippi. No se ha casado ni le interesa, usa ropas y maneras sencillas y su interés rebasa por mucho aquel del chismorreo sobre el vecindario, orientándose hacia el saber y la escritura.

¿La intelectual-oveja negra del pueblo? Esa es una de las piruetas de la película, pero no por eso la llamamos rechazada. Pese a su aura de solterona a los 23 años (cualidad dibujada como inconcebible para la época en el pueblo) para madre y amigas, y su pasión por los estudios y el trabajo vistos con suspicacia, no podemos decir que no se integre. Sin embargo, el personaje está condenado a alejarse paulatina y públicamente (a nuestros ojos) de su círculo, en la medida en que virará su mirada hacia la vida de las sirvientas negras de la clase acomodaticia del pueblo, y las injusticias de su día a día, en una sociedad donde la mentalidad colonial y esclavista convive al interior de la más cruda vertiente republicana de los Estados Unidos. Y a partir de entonces es que agarramos carnecita.


Trabajar como negro para vivir como blanco

En la primera escena de la película, vemos a Skeeter en una oficina empapelada presentándole un esmerado currículum vitae y cartas de recomendación al editor de un periódico. Ahí conseguiría su primer trabajo luego de graduarse. Todavía con miedo dada su corta edad, le dejarán el camino abierto para escribir sobre cualquier cosa que la inquiete (aquí me permito señalar por primera vez un defecto de la película, esto no me parece verosímil). ¿En dónde encontrará tema? En su infancia, en la historia sobre la sirvienta que la crió y que abandonó misteriosamente tras 29 años de servicio la casa de sus padres, y en más de una docena de testimonios que habrá de recopilar de las sirvientas negras del pueblo para convertir en un libro, The Help (Las sirvientas), buscando cambiar – o siquiera llamar la atención – frente a las leyes que, dicta la película, no les permitían por ejemplo usar el mismo baño que los dueños de casa, ni pasar por la puerta principal, o dejar como herencia de una generación a otra una negra, sin mencionar el miserable sueldo…

Como es de esperar, en más de una ocasión la crítica sobrepasa las paredes de la casa de los ricos, y vemos un escarmiento del racismo contra los negros americanos en los años 60 generalizado: En la Biblioteca Pública, ningún negro o blanco habrá de tocar un libro ya usado por otra raza(…), ésta y otras leyes bajo la calma voz de repudio de Skeeter, un discurso de Martin Luther King en la televisión, los en un comienzo difíciles encuentros entre la protagonista y las negras, en casa de negras, el rechazo de las amigas de la muchacha frente a sus lecturas de códigos de ley progresistas pertenecientes a otros estados (no es coincidencia que la película se sitúe en Mississippi, la región más pobre de los Estados Unidos y a donde toda novedad llega de segunda), configuran en la mente del espectador una sociedad con ciudadanos de primera y segunda categoría.

La religión, valga mencionarlo, juega en la película un papel importante en éste atraso ideológico. Se reservan sermones cargados de taras física e intelectuales en nombre de la humanidad a los negros, así como un trato compasivo, protector y que muestran al negro con debilidad.

Peruchos: ¿Algo de esto les suena familiar? Y no, no hablo solo del trato a las empleadas, ni de la misa que calma peligrosos rebeldes. Tampoco voy a irme por las ramas. Esa es su tarea. No diré nada que les suene evidente muy a pesar de que muchos de nosotros no vayamos a ser capaces de aplicarlo en nuestro día a día, y tampoco voy a victimizar a nuestros ciudadanos “de segunda categoría”, cosa de la que creo sí peca la película (comprensible por su corte romántico hollywoodense). Todo lo que les pediré es que aten cabos en vez de acabar de leer, y limpiarse el culo con éste post y conmigo.

No estamos en los años 60, y nuestra economía así como la libre interacción entre, digamos, “razas” en fluidez con el tiempo, nos ha permitido – desde mi punto de vista – una movilidad social y consecuentemente una disminución de los niveles de racismo nunca antes experimentada en la historia del Perú (sí, así como lo leen). ¿Mucho por unos lados y nada por otros? De acuerdo, pero por algún lado había que comenzar, y aquí está el kit del asunto: Queda mucho, muchísimo por hacer, desde el punto de vista económico, desde el punto de vista social, político, empezando porque no quisiéramos que el numerito que indique la cuenta de banco se convirtiera en la nueva vara con la que dividir a mejores y peores ciudadanos, no más de lo que lo ha sido siempre, y ya estamos en ese lodo, y no estamos mejorando.

La cagué. Me fui por las ramas. Los invito a la reflexión, y ahora, por tiempo y dados mis escasos conocimientos de historia norteamericana, paso a cuestiones estéticas.

Lo que más me gustó

Las tomas. Esa media luz en donde nadan mujeres en primer plano pasándose confidencias con mirada de complicidad, viva y visceral, concentran la esencia de la película: El cuestionamiento social en secreto.

Sabían las sirvientas que quejarse de sus jefes “públicamente” (aunque con los nombres cambiados) les podía costar la libertad, o al menos el trabajo. La valentía y fortaleza femeninas están muy bien trabajadas, y el concepto de que la unión hace la fuerza, estéticamente, cae a pelo. Los hombres, al estar totalmente apartados de cuestiones domésticas, más bien casi no figuran, y algunas mujeres muestran lo peor del género (así dibujado, yo pienso), lo que sus intrigas para hundir al otro infundadas en el odio pueden lograr, o cómo su maltrato sutil puede destruir.

Me gusta la luz y la oscuridad de las mujeres. Me gusta el retrato de las mujeres.

Lo que menos me gustó

Los lugares comunes. No hay nada que aborrezca más en el arte que los lugares comunes. Y esta película está plagada de ellos en cuanto a los personajes. En horabuena que me gustaron las caracterizaciones, porque si no, no habría escrito sobre ésta película. La mala es mala. La buena es buena. Los inocentes son inocentes. La blanca ridícula-cute que no encaja y se pasa al “lado oscuro de la fuerza” (oscuro… ¿entendieron? Bueh) dice “presente”. Las amigas de la mala sin voz, yala. Sus maridos empresarios exitosos, yala. La madre estrambótica que no entiende a su hija con cerebro, yala. La abuela que ríe porque la locura la ha llevado más allá del bien y del mal, yala. La negra sarcástica pero de buen corazón, yala. La negra protagonista plena de sabiduría de pueblo. La negra menuda temerosa que es sacrificada. La blanca que viene a salvarlas…la blanca que viene a salvarlas…

Por otra parte, en cierto momento me descubrí aburrida y distraída. Durante la primera parte de la película se da uno tras otro suceso, y de repente, después de la publicación del libro, hay una larga secuencia de reacciones de los distintos públicos a los que tiene acceso, combinada con escenas de la coyuntura que la tensión política entre blancos y negros, en general, estaba levantando. Por ahí asesinan a un negro cualquiera y te lo pintan como EL acontecimiento para personajes importantes, pero el nudo no decanta a ninguna parte. En ésta parte de la película disminuyó vertiginosamente su ritmo, al punto que presentí un estancamiento y un recuento mecánico de minucias, casi un relleno.

Belleza rosa

Incluso la crítica social, pese a ser dura, está bañada de sentimentalismo. Está orientada al distante trato que hacen los blancos frente a los negros, desde escalas moderadas hasta las verdaderamente denunciables y escandalosas.

Las relaciones humanas, pese a la capa “superficial” que le provee la caracterización propia y personal de los personajes en cuestión, están bañadas de candidez (si hablamos de personajes “buenos”), o de frivolidad (si hablamos de los “malos”), y hasta la escenografía y el vestuario son “lindis”.
No hay marañas implícitas, no hay secretos, no hay dobles sentidos ni misterios por resolver en la cabeza del espectador, todo está dado, y esto a mi parecer hace parte de la estética rosa.

No señalo todo esto con ánimos de echarle lodo (si así fuera no le hubiese dado un espacio especial), lo hago porque éste es el sello de la película. Y bueno, qué más les puedo decir, a mí me tocó. Me recordó a mi infancia, en una casona con menos luz pero así de grande como éstas, y de aun más viejas épocas. A mí no me crió ninguna negra, pero sí una y otra y después otra empleada doméstica y a todas las quise mucho, especialmente a la primera, y entonces encontré la cereza del pastel que sin querer buscaba para parir éste post que me ha dejado tan satisfecha. Gracias! Hasta pronto!



(*Nota: ¿Quieres leer más posts de Kiara Lilas? Visita: http://botelladecocacola.blogspot.com)

lunes, 9 de enero de 2012

Las 12 del 2011


Por: Alexiel Vidam

Antes que nada, “sorry” por la demora de este post, que, según yo, iba a estar listo para Año Nuevo. Pero se interpusieron las juergas clandestinas, la “reconstrucción de la casa” (antes de que te pesque tu vieja y arranques el año con mala pata), luego la chamba, y un disco duro hijo de su mamá al que se le ocurrió quemarse cuando estaba a punto de terminar de escribir (sí, este post es una segunda versión del que tenía pensado… #”$=)Q#)$Q=)#q!!).

Para colmo de males, creo que sobreestimé la piratería limeña, porque, a pesar de que me esmeré mucho, no llegué a conseguir todas las pelas del 2011 que tenía en lista… pero aun así, dentro de lo que pude conseguir, me mandé una empachada de pelas del año que acaba de terminar, para presentarles una selección de lo que no deberían ver, y de lo que, definitivamente, NO deberían ver.


Para románticos:


Medianoche en París


Si piensas que todo pasado fue mejor, que París es la ciudad más romántica del mundo, y extrañas el toque de las antiguas películas de Woody, ésta peli es para ti.

Gil Pender, es un guionista que decide dejar una carrera próspera para convertirse en novelista. Por ello, decide viajar a París junto a su novia Inés, a fin de encontrar un poco de inspiración. Una noche, se encuentra solo, deambulando por las calles, y un misterioso coche lo recoge para llevarlo hacia las épocas doradas de la ciudad, donde interactuará con algunos de sus ídolos, como Hemingway, Salvador Dalí, Buñuel , Pablo Picasso, y Scott Fitzgerald.

Esta peli me gustó por su encanto melancólico, por las frases memorables de Hemingway, y por el romanticismo de su protagonista, que recuerda bastante a los personajes que solía interpretar el propio Woody, sólo que algo menos sarcástico y mucho menos neurótico.


Para telellorones:

Criadas y señoras



Esta peli denuncia los abusos cometidos contra las personas de raza negra, aún después de la abolición de la esclavitud, en Jackson Mississipi. La protagonista es Eugenia Feelan (alias “Skeeter”, y dicho sea de paso, nunca entendí de dónde salía el apodo), una joven rebelde, que desea realizarse como escritora y periodista, y que no está demasiado interesada en el matrimonio. Asqueada por los malos tratos hacia las criadas negras, decide escribir una obra llamada “The Help”, basada en los testimonios de las criadas del lugar. Ellas, en un inicio se muestran asustadas y se niegan a colaborar, pero luego, hartas de los abusos, acceden a ser entrevistadas por Skeeter. El libro, además de denunciar la discriminación racial, ridiculiza a la aristocracia blanca del lugar, lo cual causará varios problemas a Skeeter y a sus entrevistadas.


Un amor equivocado



El título no sugiere nada muy interesante, pero Natalie Portman en el papel principal, después de “El Cisne Negro”, se podría decir que es garantía de que la peli tiene algo bueno que ofrecer. La historia toca el tema de la segunda esposa de un padre de familia, pero no cualquier segunda esposa, sino de la segunda esposa que se convirtió en tal porque le robó el marido a la primera. Lo interesante, es que aquí, en lugar de mostrarse la visión de la pobre mujer abandonada, se presenta la perspectiva de la "intrusa", lo cual hace de “Un amor equivocado”, un film controversial e interesante, que analiza los motivos que impulsaron a esta mujer, así como las circunstancias que juegan a su favor y en su contra. Muestra también, el drama de una madre que se siente culpable por la muerte de su recién nacida, y de sus conflictos con el hijo de su esposo.


El drama retorcido:

La Piel que Habito




Si tuviese que elegir la mejor película del 2011, sería esta, la última de Pedro Almodóvar, de la cual ya hemos comentado en un post anterior. Aquí, Antonio Banderas se luce en el papel del científico loco que está obsesionado con crear una piel más resistente que la natural, a raíz de la muerte de su esposa Gala, quien apenas sobrevivió, con la piel carbonizada, tras un accidente de tránsito. Él tiene, como prisionera, en su casa, con seguridad especial, a una enigmática “paciente” llamada Vera, de quien se sabe, recibió el rostro de la fallecida esposa mediante un trasplante. Entre ellos dos parece existir una relación de pasión-odio, que tiene raíz en un pasado bastante oscuro. (*Nota: Después de verla, es posible que tengas pesadillas con Antonio Banderas y un bisturí.)

Amador


Una peli española con Magaly Solier, la actriz principal de “La Teta Asustada”. Una vez más, ella hará el papel de inmigrante que las ve negras, nomás que esta vez emigró un poquito más lejos, a España. Ahí acepta un trabajo como cuidadora de un señor enfermo llamado Amador. Ella está bastante desesperada por el dinero, debido a que su esposo, Nelson, es tan aficionado a las deudas como a las mujeres. Para colmo de “males”, ella está embarazada y su marido ni enterado. Pero el drama retorcido de la peli se arma cuando a Amador se le ocurre morirse antes de tiempo, y Marcela (así se llama la protagonista), temerosa de perder el trabajo, decide dejar al muertito en su cama y no informar a la hija de Amador acerca del fallecimiento.

Una de aventuras

Las Aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio



Todo indica que esta es la primera entrega de toda una saga que adapta a la pantalla grande la obra del historietista Hergé. Spielberg no es precisamente mi director favorito, pero hizo un buen trabajo con Tintín, adaptando con bastante fidelidad el primer número de la historieta. Aquí básicamente conoceremos al personaje principal y cómo surgió su amistad con el capitán Hadock, junto a quien emprenderá la aventura en busca del tesoro hundido del ancestro del capitán, el corsario Francis Hadock.


Pa’ que te rías:

Un cuento chino



Si te gusta el humor argentino, che’, y si te gusta el che’ Darín, tienes que ver esta peli. Aquí el susodicho interpreta a un amargado dueño de ferretería que tuvo la mala suerte de rescatar a un chino perdido que no habla ni jota de español. La película satiriza el choque de dos culturas totalmente distintas, y el absurdo como ingrediente fundamental en la vida del ser humano. Este absurdo se presenta desde que la película arranca, cuando observamos al pobre chino, en su tierra natal, quedando completamente solo en el mundo, luego de que su prometida muriese aplastada por una vaca que cayó del cielo.


El Significado del Amor



Una película francesa bastante entretenida acerca de una pareja dispareja con un punto en común: ambos son hijos de inmigrantes. Ella, Bahiá Benmahmoud, es hija de un inmigrante iraní y una parisina hippie. Él es hijo de un francés y una judía griega. Él trabaja haciendo “autopsias” a animales muertos para entender enfermedades como la gripe aviar. Ella hace “el amor y no la guerra”, levantándose a cada “facho de derecha” que se le cruza en medio, porque a veces la seducción funciona mejor que el debate. Un día se conocen, empiezan a salir y a tener sexo, y comienzan una relación bastante divertida pero complicada, en la cual sus costumbres y formas de pensar chocan constantemente y se ven obligadas a ir amoldándose en favor del amor.


30 minutos o menos



Cinematosis no discriminamos el humor estúpido, porque hay humor muy estúpido que de verdad da risa. En esta peli, Jesse Eisenberg, actor protagónico también en “Red Social”, caracteriza a un repartidor de pizzas asediado por un par de dementes que le colocan una bomba en el pecho con el fin de obligarle a asaltar un banco. Será una corredera atroz llena de disparates en la cual, el protagonista deberá, además, pedir ayuda a su mejor amigo, quien lo detesta desde que se enteró de que su ex amigo se atrevió a ponerle las manos encima a su hermana.



Epic Fails (las que NO debes ver):


No le temas a la Oscuridad



Me esperaba mucho más de Guillermo Del Toro (director de “El Laberinto del Fauno” y “El Orfanato”), pero después de ver “No le temas a la oscuridad”, me quedó clarísimo que los buenos directores extranjeros se corrompen cuando van a gringolandia. La película muestra demasiados clichés y deja demasiados cabos sueltos.

Por enésima vez en el cine de terror, se utiliza el recurso de la casa embrujada, en este caso, habitada por unos diablillos bastante feos que se comen a los niños (recontra “original”), y que se sienten especialmente atraídos por los dientes de leche (gusto que nunca se explicó bien en la película, pues estos diablillos no le ponían peros a tragarse a una persona entera de cualquier edad). Para variar, además, hay un padre descuidado, y una niña bastante lorna a la que se le ocurre meter las narizotas en un hueco tapiado desde donde hay una voz tenebrosa que la llama “Sally… ven… ven…”. No sé ustedes, pero yo ni loca iría.


El Planeta de los Simios (R)evolución:



He escuchado muchas alabanzas a esta película, pero a mí me durmió. Si la versión de Tim Burton me pareció un reverendo bodrio, esta película me pareció pretensiosa, lenta, densa, excesivamente lineal, y sobre todas las cosas, aburrida. Sé que muchos la elogian porque muestra los orígenes de lo que sería el clásico de 1968 (con Charlton Heston), pero yo pienso que, al margen de su conexión con otra película, un film debe valer por sí mismo, y yo creo que una persona que no tiene el background de la peli clásica, esta entrega de El Planeta de los Simios le duerme. Pienso que el tema es interesante (por algo es El Planeta de los Simios), pero que no estuvo bien desarrollada; el hecho de que todo se contase de manera tan lineal, lo convertía en un film demasiado pesado.

Súper 8


Ay Spielberg… ya sabíamos que extrañabas a E.T., pero no esperábamos que nos lo devolvieras en versión emo… así no es pues Spielberg. Intentaste hacer un cruce entre el retorno del marciano (o del planeta que sea) y “Los Goonies”, y te salió el tiro por la culata.

Aquí se nos presenta a un grupete de chibolos que quieren grabar una película de zombies para un festival de cine escolar. Por las casualidades del destino, veb cómo un conductor suicida estrella su camioneta contra un tren de la fuerza aérea, y a partir de entonces, ellos empiezan a ser acechados no sólo por los milicos, sino también por un extraterrestre gigante que se quiere tragar a todos como venganza porque no lo dejaron volver a casa.

Muchas explosiones y frases patéticas por todos lados (como cuando el enano protagonista mira a los ojos al extraterrestre y le dice que “sé que la has pasado mal, pero puedes vivir…” –oh, por dios, qué profundo-), pero lo que más me reventó fue que, entre tanto estallido por aquí y por allá, no hubo ni un chibolo muerto… con las justas uno se rompió una pata casi al final de la película. Y lo más inverosímil… que el extraterrestre escondiera a sus víctimas en un subterráneo, y que se demorara siglos en comerse a una (al parecer, al pobre E.T., encima, lo pusieron a dieta).