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lunes, 26 de septiembre de 2016

Líos de faldas, pistolas y terroristas



Por: Alexiel Vidam


Particularmente, pienso que es difícil realizar una selección de películas de Pedro Almodóvar -quien, por cierto, ayer estuvo de cumpleaños-; más, tomando en cuenta que es mi director favorito… Sin embargo, de lo que estoy segura, es de que, dentro de mi Top-5, tendría que estar Mujeres al borde de un ataque de nervios, película que le valió a Pedrito el Premio Goya y su primera candidatura a los Oscar.


Lo que más me gusta de esta película, sin duda, es su eclecticismo. Sólo de la cabeza de un loco como Almodóvar puede surgir semejante mescolanza de géneros: aquí el melodrama, el thriller y la comedia se funden en una sóla y disparatada historia. Almodóvar es Almodóvar, y para quienes conocemos su filmografía, lo entendemos ya como un género en sí mismo, un universo con sus propias reglas que recurren y a la vez se burlan de los dramas telenovelezcos (y en general, de todo lo que se pueda).

Carmen Maura interpreta a Pepa Marcos

La historia va sobre Pepa Marcos (Carmen Maura), una mujer que se encuentra pasando por una crisis debido a su reciente ruptura con Iván (Fernando Guillén), un viejo zorro que se niega a colgar los chimpunes. Iván ha dejado ya un primer matrimonio, y ahora todo indica que se irá de viaje con alguien más. A esto, se suma la crisis de otra mujer: Candela (María Barranco), amiga de Pepa, quien -sin saberlo- se ha liado con un terrorista Chiita; la de Lucía (Julieta Serrano, la vengativa ex esposa de Iván); e incluso la de Marissa (Rossy de Palma), novia de Carlos (hijo de Iván, interpretado por Antonio Banderas), quien sufre un cambio radical, tras su caída en un súbito sueño (por haber ingerido un gazpacho con sobredosis de calmantes).


La película está plagada de lloriqueos, intentos de suicidio, incendios inesperados, persecuciones de autopista y pistolas (sí, también podremos encontrar la típica frase. “¡Siga ese auto!”, tan clásica del cine de suspenso). En otras palabras, tenemos un pan con mango que en manos de otro habrían resultado en un tremendo mamarracho, pero en el universo Almodóvar no sólo funciona sino que además divierte y te mantiene pegado.


Aquí además, somos testigos de los juegos arriesgados del autor con la cámara, usando planos y ángulos inusuales como un contrapicado visto desde debajo de una cinta de cassette. También destaca el juego de colores, privilegiando el rojo como el color de la pasión, la intensidad, la histeria que caracteriza a los personajes. De las actuaciones, me quedo con tres en el siguiente orden: 1) Carmen Maura 2) María Barranco 3) Julieta Serrano. La primera conquista con su carisma y su poco acertada búsqueda del equilibrio; la segunda, por su enfática neurosis que exaspera pero arranca carcajadas a un mismo tiempo, y la tercera, por su desbordante y peligrosa locura, capaz de ponerle los pelos de punta hasta al más sereno.


En pocas palabras, Mujeres al borde de un ataque de nervios no sólo es interesante por su carácter innovador y vanguardista, sino también por ese sentido del humor irónico que entretiene del inicio al fin.


Ficha técnica


Dirección: Pedro Almodóvar
Producción: Agustín Almodóvar (El Deseo) y Antonio Llorens (Lauren Films)
Guión: Pedro Almodóvar
Música: Bernardo Bonezzi
Sonido: Guilles Ortion
Maquillaje: Gregorio Ros
Fotografía: José Luis Alcaine
Montaje: José Salcedo
Vestuario: José María Cossío
Reparto: Carmen Maura, Antonio Banderas, Julieta Serrano, María Barranco, Rossy de Palma, Fernando Guillén
País: España
Idioma: Español
Año: 1988
Género: Comedia
Duración: 88 minutos

martes, 28 de octubre de 2014

Demonio con alma humana




Por: Alexiel Vidam    


“El dolor es espantoso para ti. Lo sientes como ninguna otra criatura, porque eres un vampiro." - Lestat de Lioncourt 


Desde siempre he tenido una fascinación especial por los vampiros. Primero por el Conde Drácula y luego por unos vampiros que, casualmente encontré en la televisión allá por los años 90. En ese entonces sólo pude ver pedazos de la película a escondidas, ya que mi señora madre me llamó la atención por estar viendo “películas de grandes”.


Tal vez se refería al erotismo propio de la película… o a la sangre… o a la extrema cercanía entre sus personajes masculinos… o quizás a la extraña relación entre este joven vampiro y su pequeña “hija” (¿?)… Lo cierto es que Entrevista con el Vampiro (1994) es un filme con tantos elementos atractivos como controversiales para su época. Tanto así que, cuando pude verla completa -varios años después-, se convirtió en una de esas películas que he repetido varias veces (incluso tres esta misma semana).

Para empezar es una delicia visual. Los personajes destacan por su desbordante belleza física y sensualidad. Los ambientes y decorados nos trasladan a diferentes épocas y lugares (partiendo de San Francisco en los años 80 para dar un largo salto al pasado, que recorre distintos espacios durante los siglos XVIII, XIX y XX, para finalmente regresar al punto de inicio). Hay un uso intencional del color que remarca en la oscuridad de los protagonistas, su soledad, su cercanía con la muerte y su sed de sangre. Por si fuera poco, la banda sonora complementa a la perfección con el arte visual, enfatizando los momentos de clímax en los que acecha el peligro, la sensación de extrañeza, desolación o erotismo.


Entrevista con el Vampiro, dirigida por Neil Jordan y escrita por Anne Rice, autora de la novela homónima en que se basa el filme, aborda al monstruo desde una perspectiva particularmente humana. Se acerca, en cierta medida, al Drácula presentado dos años antes por Francis Ford Coppola. Al igual que aquel, los vampiros de Entrevista con el Vampiro poseen fuertes emociones; tienen una personalidad compleja, apasionada y conflictuada, cosa que no sucedía, o por lo menos no se abordaba a fondo, en películas de vampiros anteriores. En esas películas, el monstruo no pasaba de ser eso -un monstruo-, un claro antagonista, representación de la maldad, y por lo tanto, alimaña exterminable. Aquí, en cambio, uno se identifica con el vampiro; observamos las cosas desde su perspectiva y llegamos a comprender sus motivaciones y sufrimientos.


Ahora, una importante innovación de la novela de Rice -que se traslada también al filme-, es que, a comparación de la película de Coppola, nos presenta -por primera vez-a un vampiro ateo. Hasta el momento, la figura de este ser estaba estrechamente ligada a Satanás, mientras que aquí se nos dice que no existe el demonio o que -por lo menos-ningún vampiro le conoce… ni a él, ni a dios. El vampiro es, entonces, un ser que presenta de por sí un conflicto existencial, que no tiene claro de dónde viene ni a dónde va, y que lucha desesperadamente por encontrarle un sentido a su inmortalidad.


LOUIS: ¿Entonces Dios no existe?
ARMAND: Yo no sé nada de Dios. Ni del Diablo. Jamás he tenido una visión ni me he enterado de un secreto que no salvara o condenara mi alma. Hasta donde yo sé después de 400 años soy el más viejo de los vampiros con vida del mundo.

Para complicar más la cuestión, el personaje principal es un vampiro más humano de lo normal. Louis de Pointe du Lac (Brad Pitt), acepta el “don oscuro” por parte de Lestat de Lioncourt (Tom Cruise) para escapar de una vida que le parece insoportable. Ha perdido a su esposa e hijo (en la novela original, a un hermano, pero esto fue alterado para el filme por la propia autora), y hallándose solo, encuentra en el vampirismo una forma de renacimiento que le permite acceder a un mundo distinto, donde obtener nuevos conocimientos. Sin embargo, pronto se siente horrorizado por la necesidad de alimentarse de humanos; reniega de su propia naturaleza e intenta sobrevivir bebiendo la sangre de pollos, ratas y cuanto animal se cruce en su camino. Esto frustra sobremanera a Lestat, quien -fascinado su belleza- buscaba hacerle su igual y compañero.


“He venido en respuesta a tus plegarias. La vida ya no tiene sentido, ¿verdad? El vino no tiene sabor. La comida te produce nauseas. Parece que nada tiene razón de ser, ¿verdad? ¿Y si yo pudiera devolverte todo? Calmarte el sufrimiento y darte otra vida. Una que no puedes ni imaginar. Y sería, para siempre. Y ni la enfermedad, ni la muerte podrían volver a tocarte. No temas. Voy a darte la ocasión de elegir que yo, no tuve.” - Lestat de Lincourt


Ambos personajes se convierten en una suerte de enemigos íntimos, que no pueden vivir el uno sin el otro pero a la vez de repelen; se aman y se detestan al mismo tiempo. Todo ello se intensifica aún más con la llegada de Claudia (Kirsten Dunst), una niña vampiro que, de algún modo es “hija de los dos” (asesinada por Louis en un arranque de ansiedad y “resucitada” a la “no-muerte” por Lestat). Ella, en un primer momento, afianza el vínculo. Profesa un profundo amor por Louis, pero también se identifica y divierte con Lestat. Pero luego, sus cuestionamientos personales acaban por desencadenar un odio hacia Lestat, que resulta tan profundo como su pasión por Louis.


Para esto, las actuaciones son precisas. Tom Cruise calza perfectamente con el carácter histriónico de Lestat, con su refinamiento y su sarcasmo. La escena en que Lestat baila con el cadáver de la madre de Claudia es memorable, por su humor excesivamente sórdido. Brad Pitt, por su parte, sorprende en un papel que -a diferencia de sus papeles frecuentes-, dista mucho del rol de tipo duro; nos presenta a un personaje sensible hasta el punto de la fragilidad. Kirsten Dunst, en ese entonces con 12 años, interpreta con excelencia a una mujer apasionada y de carácter, atrapada en el cuerpo de una niña. Cabe mencionar también la presencia de Antonio Banderas en el papel de Armand -líder del Teatro de Vampiros-, Stephen Rea como el bufón Santiago, y Christian Slater, como Daniel Malloy, entrevistador que registra la historia de Louis.


Sólo me queda decir que la película estuvo nominada a los Oscars en las categorías de Dirección Artística (diseño visual) y Banda Sonora, incluyendo esta última el emblemático tema Simpathy  for the Devil (en la versión de Guns N’ Roses), como cierre. Este tema nos devuelve a la época actual y sirve de apertura al carácter que tendría la secuela de esta película. Lamentablemente, su continuación -La Reina de los Condenados- fue realizada “a la de dios” por Warner Brothers, que quería lanzar la secuela antes de que expiren sus derechos sobre la saga de Rice. En esta ocasión la autora no estuvo implicada en el guión, se cambió de director (a Michael Rymer) y no se pudo contar con ninguno de los actores del reparto original. En mi opinión, el resultado fue lamentable, pero ése es tema para un próximo post. 



Ficha técnica: 

Dirección: Neil Jordan
Producción: David Geffen, Stephen Woolley
Guión: Anne Rice
Música: Elliot Goldenthal
Fotografía: Philippe Rousselot
Reparto: Tom Cruise, Brad Pitt, Antonio Banderas, Kirsten Dunst, Stephen Rea, Christian Slater
País: Estados Unidos
Año: 1994
Género: Drama, Horror
Distribución: Warner Bross







miércoles, 13 de marzo de 2013

Y encontrar la salida de este gris laberinto…


Una de “locas”, romances, y terroristas


Por: Alexiel Vidam

Ya que Almodóvar está de moda (gracias a su nueva película Los Amantes Pasajeros), quisiera dedicarle un post, pero un post a esa faceta de Almodóvar que muchos ya no recuerdan. Bastante se ha hablado de Todo Sobre Mi Madre, de Volver, de La Piel que Habito… mejor dicho, del Almodóvar actual, del más “pro”, del que se rige a ciertos cánones estéticos. Ya casi ni se menciona del “viejo” Almodóvar, de ése de inicios de los 80, cuyos filmes fueron varias veces tachados de “bodrios” debido a su poca técnica, y a sus tramas extremadamente provocadoras.

Hablemos, pues, del Almodóvar de los tiempos de “la movida”*, y hagámoslo a través de una de las películas que marcaron sus inicios como director: Laberinto de Pasiones.

Gran ganga

Sexilia y sus amantes
Todo comienza en Madrid, “la ciudad más divertida y salvaje del mundo”, donde encontramos a Riza Niro (Imanol Arias), hijo del embajador de Tirán, pasando de incógnito para divertirse libremente en los “bares de locas”. Por las casualidades del destino, Riza (bajo el pseudónimo de “Johnny”), acaba siendo vocalista de una banda underground llamada “Ellos”, lo cual le lleva a conocer a la seductora Sexilia (Cecilia Roth), cantante, ninfómana desde niña, y con una extraña fobia a la luz solar. El flechazo es instantáneo, y tan letal, que a Sexilia se le da por dejar la ninfomanía, y Riza deja de fijarse en hombres.

Sexilia y Riza Niro
Dado el enamoramiento, la parejita decide irse a vivir a la Isla Contadora –donde vive Riza-, y que luego Sexi se convierta en su emperatriz; para ello, la joven hace un acuerdo con Queti (Marta Fernández Muro), una admiradora suya que trabaja en una tintorería. Queti cambiaría su vida por la de cualquiera, y mejor aun si se trata de la de Sexilia, de modo que accede a someterse a una cirujía que imite la apariencia de ésta para poder suplantarla.

Riza y Sadec
No obstante, la cosa se complica. Sadec (Antonio Banderas), uno de los antiguos amantes de “Jhonny”, reaparece, y resulta ser un subversivo tiraní tras sus pasos. Al mismo tiempo, Toraya (Helga Liné), la despechada tía de Riza, ansía acostarse con él para vengarse del emperador, quien la dejó y la destituyó como emperatriz. En medio del caos, Sexilia piensa que ha sido traicionada por Riza y sale corriendo del apartamento de él (dejándole “en pelotas”). Sin embargo, Queti ya se ha sometido a la operación, de modo que es muy tarde para cambiar de planes…


Un filme que te “pasa de vueltas”


Es una película que puede resultar chocante para quienes estén acostumbrados al cine clásico howllywoodense e inclusive para quienes sólo conozcan la faceta más actual de Almodóvar, dado que, para sus primeras producciones (Laberinto de Pasiones es su segundo largometraje) contó con muy poco presupuesto y su técnica cinematográfica era muy torpe (o casi nula). A pesar de ello, puedo decir que la película me encantó, por lo disparatada y lo divertida; es una de esas películas que te “pasan de vueltas” por lo extraño o lo exagerado de sus situaciones, por lo estrambótico de sus protagonistas, y porque los diálogos son, muchas veces tan absurdos, que simplemente no puedes parar de reír.

Las líneas absurdas de Fabio McNamara.

De los personajes, personalmente, me quedo con Sexilia, por su ingenio para resolver enredos y por la frescura con la que habla de su propia promiscuidad, en contraste con la timidez de Riza, quien, al conocerla, se cohíbe y no es capaz de confesarle su homosexualidad. El encuentro y la transformación de esa parejita es interesante, pues se trata de dos sujetos con fondos atípicos y perturbadores que, al encontrarse y caer prendados el uno del otro, cambian radicalmente y comienzan a actuar con la inocencia de dos colegiales enamorados.

Sexilia, ninfómana (adicta al sexo) y fengofóbica
(fobia a la luz solar).

Por otra parte, la ambientación carece de los colorinches estridentes que caracterizan los filmes posteriores de Almodóvar (se siente la ausencia del rojo encendido), dando preferencia a tonos más claros y opacos. Se siente el ambiente “sucio” y decadente característico de lo contracultural, de esos movimientos que surgieron a fines de los 70 en Madrid (y luego en toda España) a modo de liberación tras la caída del franquismo. Para completar el panorama, el propio Almodóvar añade su dosis personal de escándalo (su “firma”, por así decirlo), apareciendo él mismo ante la cámara, vestido con estridente indumentaria de lentejuelas y entonando canciones tan incoherentes –y cómicas- como Suck It To Me, junto a Fabio McNamara.


Such It To Me, interpretada por Almodóvar y McNamara



Ficha técnica

Dirección: Pedro Almodóvar
Producción: Andrés Santana
Guión: Pedro Almodóvar
Protagonistas: Cecilia Roth, Imanol Arias, Helga Liné, Marta Fernández Muro, Antonio Banderas.
País: España
Año: 1982
Género: Drama, comedia, romance
Duración: 98 minutos


Véanla ustedes mismos

Para que la  vean con sus propios ojos, les dejamos la peli completa.

domingo, 25 de marzo de 2012

Las 5 Top de Almodóvar


Por: Alexiel Vidam

Aprovechando que La Piel que Habito se encuentra en la cartelera limeña, me mando con un ranking (sé que ya los extrañaban), esta vez, dedicado al maestro Pedro Almodóvar. Es difícil para mí quedarme sólo con cinco de sus películas, pues es mi director favorito, y me gustan todas, en mayor, o en menor medida, pero me gustan, y de hecho, siento que el número cinco me queda corto para hacer una selección de sus filmes. Quiero aclarar que este ranking es subjetivo. Algunos se preguntarán por qué no he colocado aquí Todo Sobre Mi Madre, que es la peli que le valió el Óscar a Almodóvar… la respuesta, es, simplemente, que esa película a mí no me encantó, a comparación de otras del mismo director (de todos modos es una buena película que siento que se esté quedando fuera). Sin embargo, espero que aprecien este Top-5, realizado por una verdadera hincha de Almodóvar, que puede vanagloriarse de haberse visto absolutamente todas sus películas.

Puesto #5: Hable con Ella



Benigno (Javier Cámara) es una suerte de “stalker”. Todos los días observa desde su ventana las entradas y salidas de una joven llamada Alicia (Leonor Watling) a sus clases de ballet. Él la ama en secreto. Un día ella queda en coma debido a un accidente automovilístico, y Benigno, que trabaja como enfermero, será el encargado de cuidarla. Él le conversa siempre; siente que ella habla en silencio, y que desea ser escuchada. Paralelamente, Benigno se hace amigo de Marco (Darío Grandinetti), un escritor que sufre una tragedia parecida: su novia, Lydia (Rosario Flores), ha quedado en coma debido a la embestida de un toro. Benigno le dice que “Hable con ella”.

Un filme que habla sobre la soledad, los amores no correspondidos, y que provoca polémica acerca del amor y las parafilias.


Puesto #4: Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios



Pepa (Carmen Maura) es amante de Iván (Fernando Guillén). A pesar de que ambos trabajan juntos como dobladores de voz, hace varios días que no se encuentran. Iván está huyendo. ¿Con quién? Ella sospecha que con su ex mujer, Lucía (Julieta Sabines), quien está completamente loca. Pepa se ha resignado a perder a Iván, pero antes desea informarle que van a tener un hijo. En medio de su desesperación por encontrar al amante prófugo, aparece Candela (María Barranco), una vieja amiga, quien se encuentra en un lío gordo, al haberse liado con un terrorista chiita a quien ahora persigue la policía.

Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios, es un melodrama con marcados toques de humor, sátira, y escenas de suspenso, dando por resultado una mezcla tan interesante como divertida.


Puesto #3: Tacones Lejanos



Otra mezcla tan posmoderna, que sólo podía ser de Almodóvar. He aquí otro melodrama con mucho humor y, sobre todo, suspenso.

Rebecca (Victoria Abril) ama-odia a su madre, la cantante “Becky del Páramo” (Marisa Paredes). Desde pequeña ha querido estar cerca de su madre, quien estuvo siempre más cerca de los reflectores y de los hombres, que de ella. A su vez, rivaliza con ella, y siente que sólo hay una cosa en la que le pudo ganar: pudo casarse con Manuel (Féodor Atkine), ex novio de su mamá. Una noche, Becky, su hija y el marido de ésta, visitan un local en el que se presenta “Femme Letal” (Miguel Bossé), un travesti que se gana la vida haciendo imitaciones de la cantante. A los pocos días, Manuel aparece muerto, con lo cual se inicia una investigación por parte del Juez Domínguez (Miguel Bossé), quien, a su vez, está interesado en Rebecca.

Puesto # 2: Pepi, Luci, Bom, y Otras Chicas del Montón



La primera película de Almodóvar, tachada de “bodrio” por muchos debido a la poca técnica cinematográfica que manejaba por aquel entonces el director, además de su temática retorcida y escenas que no se cuidan de caer en la vulgaridad. Aun así, esta peli engancha, y hace morir de risa.

Pepi (Carmen Maura) es una muchacha mantenida que vive sola y libre, mantenida por el dinero que le pasa su padre. Ella quiere vender su virgo a un alto precio, pero su deseo se ve frustrado por un policía antidrogas (Félix Rotaeta) que abusa de ella. Luego de esto, Pepi decide hacerse amiga de Luci (Eva Siva), esposa del policía, para, mediante ella, encontrar una manera de vengarse… y lo logra, cuando descubre que Luci es masoquista y se aburre con un marido que, a pesar de ser un completo hijo de puta, a ella la respeta como a una madre. Para “darle emoción” a la vida de Luci, Pepi la presenta con Bom (Alaska), una cantante punk lesbiana y dominatrix.


Puesto #1: La Piel que Habito



Ya lo había dicho antes, pero lo repito. El último filme de Amodóvar –hasta el momento-, es, de todos, el mejor. Con una trama que engancha desde el primer momento, una banda sonora exquicita, una puesta en escena plagada de misterio y sensualidad, personajes retorcidos con pasados oscuros…

El Dr. Roberto Ledgard (Antonio Banderas) es un prestigioso cirujano plástico que perdió a su mujer, carbonizada en un accidente de coche, hace ya varios años. Por ese motivo, está obsesionado con los experimentos sobre la piel, especialmente en los transplantes de rostro, y las maneras de fortalecer la piel humana utilizando la transgénesis. En su casa, más asegurada que un bunker, mantiene encerrada bajo llave a una misteriosa paciente llamada Vera (Elena Anaya), a quien observa constantemente desde los monitores colocados en distintos lados de la mansión. Vera posee el rostro de la fallecida mujer del doctor, y un pasado de oscuros secretos que crean una relación de amor-pasión-odio entre ella y el cirujano. (*Nota: Para leer el artículo extendido sobre esta peli, da click aquí: http://cinematosiscronica.blogspot.com/2011/12/bajo-piel-ajena.html)

lunes, 9 de enero de 2012

Las 12 del 2011


Por: Alexiel Vidam

Antes que nada, “sorry” por la demora de este post, que, según yo, iba a estar listo para Año Nuevo. Pero se interpusieron las juergas clandestinas, la “reconstrucción de la casa” (antes de que te pesque tu vieja y arranques el año con mala pata), luego la chamba, y un disco duro hijo de su mamá al que se le ocurrió quemarse cuando estaba a punto de terminar de escribir (sí, este post es una segunda versión del que tenía pensado… #”$=)Q#)$Q=)#q!!).

Para colmo de males, creo que sobreestimé la piratería limeña, porque, a pesar de que me esmeré mucho, no llegué a conseguir todas las pelas del 2011 que tenía en lista… pero aun así, dentro de lo que pude conseguir, me mandé una empachada de pelas del año que acaba de terminar, para presentarles una selección de lo que no deberían ver, y de lo que, definitivamente, NO deberían ver.


Para románticos:


Medianoche en París


Si piensas que todo pasado fue mejor, que París es la ciudad más romántica del mundo, y extrañas el toque de las antiguas películas de Woody, ésta peli es para ti.

Gil Pender, es un guionista que decide dejar una carrera próspera para convertirse en novelista. Por ello, decide viajar a París junto a su novia Inés, a fin de encontrar un poco de inspiración. Una noche, se encuentra solo, deambulando por las calles, y un misterioso coche lo recoge para llevarlo hacia las épocas doradas de la ciudad, donde interactuará con algunos de sus ídolos, como Hemingway, Salvador Dalí, Buñuel , Pablo Picasso, y Scott Fitzgerald.

Esta peli me gustó por su encanto melancólico, por las frases memorables de Hemingway, y por el romanticismo de su protagonista, que recuerda bastante a los personajes que solía interpretar el propio Woody, sólo que algo menos sarcástico y mucho menos neurótico.


Para telellorones:

Criadas y señoras



Esta peli denuncia los abusos cometidos contra las personas de raza negra, aún después de la abolición de la esclavitud, en Jackson Mississipi. La protagonista es Eugenia Feelan (alias “Skeeter”, y dicho sea de paso, nunca entendí de dónde salía el apodo), una joven rebelde, que desea realizarse como escritora y periodista, y que no está demasiado interesada en el matrimonio. Asqueada por los malos tratos hacia las criadas negras, decide escribir una obra llamada “The Help”, basada en los testimonios de las criadas del lugar. Ellas, en un inicio se muestran asustadas y se niegan a colaborar, pero luego, hartas de los abusos, acceden a ser entrevistadas por Skeeter. El libro, además de denunciar la discriminación racial, ridiculiza a la aristocracia blanca del lugar, lo cual causará varios problemas a Skeeter y a sus entrevistadas.


Un amor equivocado



El título no sugiere nada muy interesante, pero Natalie Portman en el papel principal, después de “El Cisne Negro”, se podría decir que es garantía de que la peli tiene algo bueno que ofrecer. La historia toca el tema de la segunda esposa de un padre de familia, pero no cualquier segunda esposa, sino de la segunda esposa que se convirtió en tal porque le robó el marido a la primera. Lo interesante, es que aquí, en lugar de mostrarse la visión de la pobre mujer abandonada, se presenta la perspectiva de la "intrusa", lo cual hace de “Un amor equivocado”, un film controversial e interesante, que analiza los motivos que impulsaron a esta mujer, así como las circunstancias que juegan a su favor y en su contra. Muestra también, el drama de una madre que se siente culpable por la muerte de su recién nacida, y de sus conflictos con el hijo de su esposo.


El drama retorcido:

La Piel que Habito




Si tuviese que elegir la mejor película del 2011, sería esta, la última de Pedro Almodóvar, de la cual ya hemos comentado en un post anterior. Aquí, Antonio Banderas se luce en el papel del científico loco que está obsesionado con crear una piel más resistente que la natural, a raíz de la muerte de su esposa Gala, quien apenas sobrevivió, con la piel carbonizada, tras un accidente de tránsito. Él tiene, como prisionera, en su casa, con seguridad especial, a una enigmática “paciente” llamada Vera, de quien se sabe, recibió el rostro de la fallecida esposa mediante un trasplante. Entre ellos dos parece existir una relación de pasión-odio, que tiene raíz en un pasado bastante oscuro. (*Nota: Después de verla, es posible que tengas pesadillas con Antonio Banderas y un bisturí.)

Amador


Una peli española con Magaly Solier, la actriz principal de “La Teta Asustada”. Una vez más, ella hará el papel de inmigrante que las ve negras, nomás que esta vez emigró un poquito más lejos, a España. Ahí acepta un trabajo como cuidadora de un señor enfermo llamado Amador. Ella está bastante desesperada por el dinero, debido a que su esposo, Nelson, es tan aficionado a las deudas como a las mujeres. Para colmo de “males”, ella está embarazada y su marido ni enterado. Pero el drama retorcido de la peli se arma cuando a Amador se le ocurre morirse antes de tiempo, y Marcela (así se llama la protagonista), temerosa de perder el trabajo, decide dejar al muertito en su cama y no informar a la hija de Amador acerca del fallecimiento.

Una de aventuras

Las Aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio



Todo indica que esta es la primera entrega de toda una saga que adapta a la pantalla grande la obra del historietista Hergé. Spielberg no es precisamente mi director favorito, pero hizo un buen trabajo con Tintín, adaptando con bastante fidelidad el primer número de la historieta. Aquí básicamente conoceremos al personaje principal y cómo surgió su amistad con el capitán Hadock, junto a quien emprenderá la aventura en busca del tesoro hundido del ancestro del capitán, el corsario Francis Hadock.


Pa’ que te rías:

Un cuento chino



Si te gusta el humor argentino, che’, y si te gusta el che’ Darín, tienes que ver esta peli. Aquí el susodicho interpreta a un amargado dueño de ferretería que tuvo la mala suerte de rescatar a un chino perdido que no habla ni jota de español. La película satiriza el choque de dos culturas totalmente distintas, y el absurdo como ingrediente fundamental en la vida del ser humano. Este absurdo se presenta desde que la película arranca, cuando observamos al pobre chino, en su tierra natal, quedando completamente solo en el mundo, luego de que su prometida muriese aplastada por una vaca que cayó del cielo.


El Significado del Amor



Una película francesa bastante entretenida acerca de una pareja dispareja con un punto en común: ambos son hijos de inmigrantes. Ella, Bahiá Benmahmoud, es hija de un inmigrante iraní y una parisina hippie. Él es hijo de un francés y una judía griega. Él trabaja haciendo “autopsias” a animales muertos para entender enfermedades como la gripe aviar. Ella hace “el amor y no la guerra”, levantándose a cada “facho de derecha” que se le cruza en medio, porque a veces la seducción funciona mejor que el debate. Un día se conocen, empiezan a salir y a tener sexo, y comienzan una relación bastante divertida pero complicada, en la cual sus costumbres y formas de pensar chocan constantemente y se ven obligadas a ir amoldándose en favor del amor.


30 minutos o menos



Cinematosis no discriminamos el humor estúpido, porque hay humor muy estúpido que de verdad da risa. En esta peli, Jesse Eisenberg, actor protagónico también en “Red Social”, caracteriza a un repartidor de pizzas asediado por un par de dementes que le colocan una bomba en el pecho con el fin de obligarle a asaltar un banco. Será una corredera atroz llena de disparates en la cual, el protagonista deberá, además, pedir ayuda a su mejor amigo, quien lo detesta desde que se enteró de que su ex amigo se atrevió a ponerle las manos encima a su hermana.



Epic Fails (las que NO debes ver):


No le temas a la Oscuridad



Me esperaba mucho más de Guillermo Del Toro (director de “El Laberinto del Fauno” y “El Orfanato”), pero después de ver “No le temas a la oscuridad”, me quedó clarísimo que los buenos directores extranjeros se corrompen cuando van a gringolandia. La película muestra demasiados clichés y deja demasiados cabos sueltos.

Por enésima vez en el cine de terror, se utiliza el recurso de la casa embrujada, en este caso, habitada por unos diablillos bastante feos que se comen a los niños (recontra “original”), y que se sienten especialmente atraídos por los dientes de leche (gusto que nunca se explicó bien en la película, pues estos diablillos no le ponían peros a tragarse a una persona entera de cualquier edad). Para variar, además, hay un padre descuidado, y una niña bastante lorna a la que se le ocurre meter las narizotas en un hueco tapiado desde donde hay una voz tenebrosa que la llama “Sally… ven… ven…”. No sé ustedes, pero yo ni loca iría.


El Planeta de los Simios (R)evolución:



He escuchado muchas alabanzas a esta película, pero a mí me durmió. Si la versión de Tim Burton me pareció un reverendo bodrio, esta película me pareció pretensiosa, lenta, densa, excesivamente lineal, y sobre todas las cosas, aburrida. Sé que muchos la elogian porque muestra los orígenes de lo que sería el clásico de 1968 (con Charlton Heston), pero yo pienso que, al margen de su conexión con otra película, un film debe valer por sí mismo, y yo creo que una persona que no tiene el background de la peli clásica, esta entrega de El Planeta de los Simios le duerme. Pienso que el tema es interesante (por algo es El Planeta de los Simios), pero que no estuvo bien desarrollada; el hecho de que todo se contase de manera tan lineal, lo convertía en un film demasiado pesado.

Súper 8


Ay Spielberg… ya sabíamos que extrañabas a E.T., pero no esperábamos que nos lo devolvieras en versión emo… así no es pues Spielberg. Intentaste hacer un cruce entre el retorno del marciano (o del planeta que sea) y “Los Goonies”, y te salió el tiro por la culata.

Aquí se nos presenta a un grupete de chibolos que quieren grabar una película de zombies para un festival de cine escolar. Por las casualidades del destino, veb cómo un conductor suicida estrella su camioneta contra un tren de la fuerza aérea, y a partir de entonces, ellos empiezan a ser acechados no sólo por los milicos, sino también por un extraterrestre gigante que se quiere tragar a todos como venganza porque no lo dejaron volver a casa.

Muchas explosiones y frases patéticas por todos lados (como cuando el enano protagonista mira a los ojos al extraterrestre y le dice que “sé que la has pasado mal, pero puedes vivir…” –oh, por dios, qué profundo-), pero lo que más me reventó fue que, entre tanto estallido por aquí y por allá, no hubo ni un chibolo muerto… con las justas uno se rompió una pata casi al final de la película. Y lo más inverosímil… que el extraterrestre escondiera a sus víctimas en un subterráneo, y que se demorara siglos en comerse a una (al parecer, al pobre E.T., encima, lo pusieron a dieta).

sábado, 10 de diciembre de 2011

Bajo piel ajena


Por: Alexiel Vidam

Pocas veces he quedado impresionada al punto al que me dejó “La Piel que Habito”, la última película de Almodóvar. Me parece su mejor película (y de él me he visto todas). Me dejó boquiabierta con la complejidad de sus personajes y, sobre todo, con sus giros inesperados.


¿De qué va esto…?

El Dr. Roberto Ledgard (Antonio Banderas) es un prestigioso cirujano plástico marcado por la muerte de su esposa Gala (Elena Anaya), carbonizada en un accidente de auto. Al drama de la pérdida de su mujer, se suma la muerte de su hija Norma, trastornada por la muerte de su madre y un posterior abuso sexual.

Ahora el Dr. Legend está obsesionado con dos cosas: la venganza, y la piel. Él desea crear una piel perfecta, la piel que le hubiese salvado la vida a su mujer. Para ello, no duda en pasarse por alto la bioética e insertar células de cerdo en la piel humana, para volverla más resistente e inmune a ciertas enfermedades.

El conejillo de indias que utiliza para sus experimentos, es una misteriosa paciente que vive encerrada en una habitación bajo llave, dentro de su mansión con un sistema de seguridad tan avanzado como el de un bunker. La paciente se llama Vera (Elena Anaya), y de ella se sabe que lleva el rostro recreado de la mujer del doctor. Ellos comparten una relación de amor-odio; de captor-víctima, y de amantes.

¿Pero cuál es la verdadera identidad de Vera, y de dónde nace la extraña relación que tiene con el doctor? ¿Por qué Vera intenta suicidarse casi al principio de la película? ¿Qué son todos esos signos que dibuja y esas palabras que escribe en las paredes de su habitación? ¿Cuánto tiempo lleva siendo cautiva?

Todas estas interrogantes son las que crean el eje central del argumento, las que irán develándose poco a poco mientras exploramos el pasado de cada uno de los personajes.

La Piel que Habito, es una historia escalofriante, plagada de intriga, la cual se ve intensificada por una banda sonora que va de lo electrizante a lo lúgubre, compuesta fundamentalmente por temas instrumentales de estilo clásico, que incluyen sonidos de violín, piano, y distintos instrumentos de viento.


Sobre el reparto

Antonio Banderas reaparece en el cine español… ¿quizás porque en Hollywood no logró ningún papel importante?... La cuestión es que volvió, y volvió con Almodóvar, con quien trabajó desde sus inicios como actor cinematográfico. Me atrevería a decir que en esta película le tocó el mejor de todos sus papeles, representando a un médico cegado por conseguir el poder a través del conocimiento, por la venganza, dueño de una mente retorcida a causa del dolor. Un hombre que ha perdido por completo los escrúpulos, pero que sigue loco de amor por una mujer que no lo quiso de verdad, y a la que ahora intenta encontrar en el cuerpo de la persona que más detesta.

Vera, la coprotagonista, es interpretada por Elena Anaya, quien desata sensualidad y violencia en su papel. Ella es una superviviente nata. “Nació” de manera forzosa y ha sobrevivido a las situaciones más retorcidas y traumatizantes. Es agresiva y maquiavélica, dispuesta a todo con tal de conseguir su libertad.

Finalmente, nos encontramos con Marisa Paredes, actriz fetiche de Almodóvar, en el papel de Marilia, la ama de llaves, quien es en realidad, la madre de Roberto. Interpreta a una mujer intuitiva, desconfiada, y aguerrida hasta la muerte por proteger a su hijo. Siente que lleva la locura en la sangre, pues engendró a dos locos que desde niños no jugaban más que a matarse, como si se tratase de un presagio (“Es mi culpa… llevo la locura en las entrañas”).